Siempre
fui un bicho raro, alguien que no encajaba en ningún lugar. Ese alguien que no tiene un sitio propio ni en su
familia. No importaba que estuviera en silencio para no molestar, mi sola presencia
resultaba impertinente.Había algo en
mí, aunque no sé yo en dónde. Tal vez en mi cara, en mi voz, en mis ojos, o en
mi semblante. Algo que parecía desagradar a los demás, aún a los que no me
conocían. Algo que parecía alejar de mi cualquier persona.
Al
principio no lo sabía, pero poco a poco fui notando que no me trataban del
mismo modo que a los demás. Siempre era relegada al último lugar.
Mi
padre poruna razón que desconozco y que
tal vez ignore para siempre, nunca pudo quererme. Cuando era pequeña lo veía
tratar con ternura y generosidad a mi hermana menor. La cargaba frecuentemente
entre sus brazos, aún cuando ella no se lo pedía. Y no importaba cuantas veces,
o de qué manera yo le suplicara, a mí no me cargaba nunca. Para mí nunca tuvo
una caricia ni dulces palabras. Yo quería
sentirme querida, protegida, mirar desde lo alto, a través de sus ojos. Pero lo
cierto, es que nunca logre no sólo ganar su amor, ni siquiera pude llamar su
atención una sola vez.
No
entendía, y no entiendo aún, el por qué nunca tuve un lugar en su corazón. Su
distancia, su indiferencia en todo lo relacionado conmigo me lo confirmaron a
través de los años. Ni siquiera puedo decir que haya sido un mal padre, porque
nunca me trató mal. Me dio comida, alimento, ropa, educación, todo lo que un
padre da a sus hijos. Pero no recibí nunca de él un abrazo, una felicitación o
su presencia en mi ceremonia de graduación de la universidad. Ni siquiera alguna
respuesta a mis preguntas por su trato hacia mí. Parecía tener un especial empeño, en mantener
un muro que nos alejara.
Mi
madre, una mujer hacendosa, que se levantaba cada día a las seis de la mañana
para preparar el almuerzo para todos sus hijos antes de que se fueran a la
escuela. Me enseñó con gran exigencia las tareas que una mujer debe saber. A
los diez años dijo, no se encargaría más de mi ropa, tendría que hacerlo yo;
lavarla y plancharla. Las cosas debían hacerse bien y puntualmente, tal como
ella decía. No de otra forma, sólo como ella decía. No había lugar para las
equivocaciones, cualquier cosa que perturbara su orden era motivo de castigo y
reproches. La escuché miles de veces, quejarse, enojarse, gritarme. Pero nunca
se atrevió a golpearme, mi mirada desafiante la asustaba. Yo era la única de
todos sus hijos que no me asustaba con sus castigos, que no tenía miedo de
desobedecerla. La única que se atrevía a cuestionarla a decirle un rotundo no
cuando estaba en desacuerdo con ella. Llegó el día en que comprendió que sus
castigos no podían doblegarme, ni sus palabras detenerme. Sólo entonces, me
dejó en paz.
Mi
hermano mayor tuvo una especial deferencia hacia mí, su continuo maltrato y
desprecio eran completamente manifiestos en cada una de las palabras que
salieron de su boca. Un odio que le nacía desde lo más profundo de su ser lo
llevaron no sólo a humillarme continuamente, sino incluso a golpearme siempre
que le era posible. La única vez que no fui objeto de su furia y arrogancia fue
aquél día que estaba postrado mal herido en una cama de hospital.
Yo
sólo era unaniña indefensa, que desaté
la furia de mi hermano por el sólo hecho de existir. Me odió hasta que ya no
pudo odiarme, hasta que la muerte silenció para siempre su boca.
Fueron
los días grises, largos, dolorosos, sin sentido. Sin entender el para qué de la
vida. Sin conocer el gozo de la existencia. Sobreviviendo apenas, sin la
promesa de algo mejor, sin la ilusión de que las cosas mejoraran. Sí, él me
convenció de ser una basura, de no ser y no merecer nada. Me convertí en una
autómata, cada día me levantaba para ir a la escuela sólo porque sabía que
tenía que hacerlo, pero no tenía nada más que me interesara hacer.
Nunca
había tenido la oportunidad de elegir nada, la vida decidió por mí. Y yo me
sentí como una maleza que sólo estorba en un bello jardín. Como una semilla
podrida de la que jamás brotará nada bueno. Como ese árbol estéril que jamás
dará un fruto.
Por
mucho tiempo, sus hirientes palabras se reprodujeron como un incesante eco
desde lo más profundo de mi corazón. Derrame miles de lágrimas tratando de
convencerme a mí misma que yo no era lo que él decía. Y entremás trataba de convencermea mí misma, más se enterraba la duda en mi corazón. Caminé
dando tumbos, entre la certeza rotunda de no ser nadie para mi padre y de ser
una basura para mi hermano mayor. Años de dolor, repitiéndome a mí misma sus
crueles palabras. Deseando morirme cada día apenas llegaba la mañana. No tuve
el consuelo de nadie. Ni siquiera el de mi creador, pues ante todas las
dolorosas situaciones que atravesaba me convencí de que no existía. Desee tanto
la muerte, desee terminar mi miserable existencia, callar esa voz torturante de
mi hermano.
Y,
¿quién quiere vivir en ese túnel oscuro?¿ Quién desea el desamor, el vacío, la
desesperanza? Sólo se sobrevive un día y otro. Yahí estaba él, en esos momentos, presto a
torturarme. Después de hacerme sentir una basura, me humillaba por mi falta de
deseo de vivir. Me exigía que comiera, diciendo que si no lo hacía iba a morir.
Si morir era lo que más quería, dejar de escuchar sus palabras hirientes.
Terminar para siempre con el dolor. Desde luego nunca tenía apetito, probaba
apenas dos o tres bocados, antes de que el llanto se desbordara de mis ojos.
Sólo entonces mi madre intervenía diciéndole que me dejara en paz.Siempre estuve a merced de sus hirientes
palabras, temblando como una tierna hoja en medio de un feroz viento. Mis
lágrimas jamás le conmovieron, muy al contrario, gozaba con mi sufrimiento.
La
muerte, se convirtió en mi amiga, la única que tuvo piedad de mí, que me liberó
de mi torturador, de mi verdugo. Dentro de mí, siempre supe que podía
refugiarme en sus brazos para no escuchar más ninguna palabra hiriente, para no
sentir más ningún dolor, para no albergar nunca más ningún miedo en mi corazón.
Y ella llegó silenciosa, pero no me llevó a mí, se lollevó a él. Dejándome agonizante, malherida,
cubierta en llanto.
Esos
días se fueron. Por fin, cayó la última palada de tierra sobre su ataúd. No
volveré a escuchar de su boca palabras hirientes, su voz fue silenciada por la
muerte. Dentro de una tumba se ha podrido desde hace más de veinte años. He ido
a pararme sobre su tumba, depositando en ella no flores, sino sus palabras
crueles que he tenido que arrancar desde lo más hondo de mí. Las vuelvo a quien
le pertenecen. Me libero del poder que ejercieron sobre mí. Nunca más sobre mí,
soy libre.
Libre
del dolor que me causó. Libre de su miseria y desamor. Su muerte es un gran
regalo que me la vida me ha dado. Condeno sus palabras al olvido, a la nada. Su
oscuridad no logró apagar la luz de mi corazón.
Es una mujer muy trabajadora, tiene muchos años
dedicándose a la terapia múltiple en rehabilitación física, proviene de una
familia numerosa, nueve hermanos. Su madre siempre fue una mujer sumisa,
sometida, dedicada exclusivamente al cuidado del esposo y los hijos. Desde que
era muy joven, Vicky soñaba con ser médico, pero sus padres no podían costearle
la carrera, así que cuando llegó terminó la preparatoria, tuvo que elegir algo al
alcance de la economía de la familia. Cuando
fue a la universidad del estado a pedir informes, le hablaron sobre una carrera que iba a iniciarse
ese año, aunque nadie supo explicarle con exactitud de qué se trataba, le
dijeron que era algo intermedio entre enfermería y medicina, eso fue suficiente
para llamar su atención y elegir esa opción.
Ella es una mujer fuerte, de constitución robusta,
alegre, disciplinada y muy paciente. Desde que comenzó a realizar sus prácticas
profesionales y su servicio social en el ISSTE (instituto de Seguridad Social
de los Trabajadores del Estado), se sintió muy feliz de haber elegido esa
carrera, tenía un gran deseo de ayudar a sus pacientes y empatizaba fácilmente
con ellos, por lo que se esmeraba en su
trabajo.
A los 23 años terminó su carrera y consiguió empleo en
el mismo lugar que hizo sus prácticas. También, realizaba trabajos a domicilio
con algunos pacientes, entre ellos, atendía a un niño de 10 años que por un
accidente sufrió un traumatismo craneoencefálico y perdió movilidad en sus
extremidades. El padre del niño era político e instaló en su casa una clínica
para que su hijo fuera atendido por todos los profesionales que fueran
necesarios. Así que un día del mes de agosto, en que trabajaba con el niño, un
médico la observaba, al finalizar la terapia se acercó y le dijo que tenían que
hablar sobre el paciente, a lo cual ella accedió sin ningún problema
El médico que venía de otro estado y se hospedaba en
un hotel se llamaba Ernesto, el padre del paciente puso a su disposición un
coche y un chofer. Ernesto le dijo a Vicky que pasaría a las ocho de la noche a
su casa, para platicar en un restaurante, ella estuvo de acuerdo. Desde el
primer instante Vicky se sintió muy
extraña con el doctor, al llegar al restaurante, él ordenó varios platillos y
comenzó a hablar de lo que él hacía, pero en ningún momento comentó nada sobre el
niño. Ernesto, también ordenó dos tequilas, lo cual sorprendió sorprendio a
Vicky, pues en ese tiempo, esa bebida no era popular en esa ciudad. Después de más
de una hora de charla y de ver que no hablaba del paciente, se sintió preocupada
porque él había bebido alcohol, entonces le dijo que la llevara a su casa. El
aceptó, pero al despedirse le dijo: “Ya no te voy a dejar ir porque te he
estado buscando por todo el mundo y ya te encontré”. Al escuchar esto, pensó: “Este
viejo está loco y borracho”. Él le dijo: “Se ve tu luz impresionante, paso
mañana por ti para ir a comer”
Al día siguiente, un viernes, Vicky se fue a la casa
de una señora mayor a la que cuidaba desde que ella tenía 10 años, dijo a su
familia que si alguien la buscaba no dijeran a dónde fue ni cuándo regresaba. Cuando
volvió, le dijeron que todo el fin de semana el doctor estuvo llamando por teléfono
para preguntar por ella. Después de eso, Vicky no volvió a ver a Ernesto y
continúo trabajando olvidándose del asunto.
El primero de diciembre de ese año, Vicky fue voceada
en su trabajo para que atendiera una llamada telefónica, era Ernesto, quien la
saludó y le dijo que en su ciudad se iba a dar un curso de terapia. Le
preguntó: “¿no quieres venir?” Ella respondió
que salía de vacaciones justo al día siguiente, entonces él se ofreció:
“Si quieres te inscribo”. Vicky aceptó, y al otro día consiguió su boleto de
avión para ir al curso. Viajó el domingo y el doctor la esperó en el aeropuerto,
la llevó al hotel y le dijo que la mañana siguiente pasaría por ella a las ocho de la mañana.
El lunes ella estuvo muy arreglada para ir al curso,
Ernesto llegó por ella y la llevó al centro de rehabilitación de la ciudad, el
cual se consideraba el mejor y más avanzado del país, la presentó con la
directora quien era una amiga suya, y le
dijo que Vicky estaba interesada en conocer cómo se realizaban las terapias de
rehabilitación, en ese lugar. En ese momento Vicky se dio cuenta que Ernesto le
había mentido, pues no había ningún curso. La directora la recibió amablemente,
le mostró las instalaciones y le ofreció que podía ir cada día y ver las
terapias que ahí realizaban. Ernesto la dejó ahí, y le dijo que la recogería a
las dos de la tarde. Ella se quedó y conoció la forma de trabajo, que no le
impresionó, pues no era tan bueno como ella se había imaginado.
A las dos de la tarde el médico la recogió del centro
de rehabilitación, ella le dijo que eso no era ningún curso. Ernesto le dijo
que se quedara y aprendiera lo que pudiera de ahí, y la invitó a que por la
tarde lo acompañara a su consultorio y le ayudara a atender a sus pacientes. Vicky
fue con él, les dio a los pacientes un pequeño masaje y platicó con ellos, al
otro día, pidieron que estuviera ella cuando entraran a la consulta. Vicky se
quedó una semana en la ciudad, cuando se iba a regresar a su ciudad, ya en el
aeropuerto, Ernesto le dijo que se quería casar con ella.
En el mes de febrero volvieron a verse en un congreso
y volvió a reiterarle su deseo de casarse con ella, aunque Vicky no tenía ningún
interés ni sentía atracción por un hombre al que sólo había visto unas cuantas
veces y que además era doce años mayor que ella. Pronto se vio involucrada,
para sorpresa de todos sus amigos y familiares, en una relación que ni ella
misma tenía prevista, con este hombre al que nunca fue capaz de oponerse, pues
ella misma reconoce que en su familia todas las mujeres son sumisas, miedosas y les es muy difícil tomar
decisiones. Tuvo un padre muy autoritario, dominante y controlador, por lo que
le era imposible defender su postura ante cualquier hombre.
Su familia alarmada ante la posibilidad de que
estuviera tomando una decisión precipitada sobre un asunto tan importante,
trató de hacerla reflexionar, sin que consiguieran hacerla cambiar de opinión.
Ella misma no sabía por qué se dejaba llevar, pues dentro de sí, una parte
estaba inconforme y quería decir su desacuerdo, pero parece que algo muy
poderoso le impedía hacerlo. El mismo día de su boda, vestida con su traje de
novia se miraba al espejo y se decía así
misma, que no quería casarse con un hombre a que no conocía, pero fue incapaz
de decírselo a él.
Poco después Vicky se daría cuenta de que se había
casado con una persona un tanto singular, su esposo estaba muy relacionado con
personas que hablaban sobre temas esotéricos, hacían sanaciones energéticas,
incluso, él mismo veía el aura de las personas y sanaba con reiki. Convivían
con personas de diferentes países, que decían reconocer lugares sagrados donde
se encontraban puertas a otras dimensiones, que se dedicaban de lleno a ese
tipo de investigaciones y que incluso escribían libros sobre el tema.
Vicky no tenía queja de su esposo, pues él siempre fue
un hombre, trabajador y cuidadoso que la apoyaba para que estuviera siempre
actualizada en relación a la carrera que había escogido y parecía que realmente
estaba enamorado de ella. Formaron una familia con dos hijos y la vida siguió
su curso normal por 16 años. Una vida
tranquila, sin sobresaltos, se habían adaptado muy bien. Alguna vez, Ernesto le dijo que, desde que la
vio supo que ella era la mujer con la que quería pasar el resto de su vida y
que lo que le había atraído era el modo tan cuidadoso y paciente con que la
miró atender al niño.
Un día sin embargo, él comenzó a estar enfermo, al
realizarle estudios descubrieron que tenía cáncer, comenzaron con el
tratamiento, pero la enfermedad estaba muy avanzada, así que en muy poco
tiempo, él murió y ella quedó sola a cargo de sus dos hijos. En la misma semana
en que murió su esposo Vicky volvió a su trabajo. Durante los años anteriores había
trabajado sólo en las horas que sus hijos iban a la escuela, pues su esposo
decidió que así fuera, por lo que en días festivos, cuando había junta en la
escuela de sus hijos o alguno de ellos estaba enfermo, ella los atendía.
Desde que Ernesto murió Vicky se dedicó por completo
al trabajo y a sus hijos. Siempre una mujer muy disciplinada y con dedicación y
esfuerzo, fue sacando adelante a sus hijos. Establecida en un consultorio
propio, trabaja todos los días e incluso, a veces, los domingos. Su trato
profesional, amable, alegre, discreto y muy humano, pronto le ganó bastantes
pacientes, de tal modo, que siempre tiene ocupada la agenda. Sus hijos
crecieron y empezaron su educación profesional. Los dos son hijos muy
disciplinados, ordenados y aplicados a su estudio. Ambos son conscientes del
esfuerzo con el que su madre les proporciona cuanto requieren y sienten un gran
respeto y admiración por ella.
Desde que se quedó sola, Vicky nunca pensó en la posibilidad
de volver a casarse. En su familia todos han tenido sólo una pareja, misma con
la que se han casado. Incluso, cuando ella era joven y asistía a las bodas de
sus amigas, estaba segura que no se casaría nunca y probablemente, así hubiera
sido, si no se cruza en su vida Ernesto.
A sus cincuenta años, sin embargo, era consciente de
una cosa: no tenía seguridad social, ni tendría pensión a la edad de jubilarse.
Su esposo siempre trabajó por su propia cuenta y tampoco le dejó ninguna
pensión. Y si bien aún era una mujer muy
fuerte y saludable, era un asunto que le preocupaba. La reciente y súbita
enfermedad de una amiga, le había hecho notar que si a ella le pasara lo mismo, no tendría atención médica
asegurada, ni tampoco el dinero propio para pagar los gastos de ningún
tratamiento.
El hecho de que en su familia de origen, todos hubieran
tenido únicamente una pareja con la que habían contraído matrimonio, tal como
ella lo hizo, quizás era la razón de que no hiciera ningún intento de encontrar
una nueva pareja, a pesar de que era joven. Vicky decidió trabajar sobre ese
aspecto de su vida en terapia y ser
capaz de superar ese patrón que se había repetido de generación en generación.
Quería librarse de él por ella misma y porque sus hijos estaban ya en edad de
tener también una pareja y no deseaba que ellos inconscientemente estuvieran
presos del mismo patrón familiar. Después de abordar el tema en una
constelación familiar en noviembre de 2016, decretó para misma, que encontraría
un esposo que pudiera compartirle su pensión. Y ahí empezó la magia.
Dentro su trabajo, Vicky conversaba con todos su
pacientes, algunos de ellos los atendía de varios años, y algunos también eran
familiares entre sí. Un día, el señor Mauricio, al que conocía desde hace ocho
años, le platicó que buscaba a una persona para casarse y heredarle su pensión,
pues él estaba ya jubilado y consideraba que su pensión era muy buena, por lo
que le parecía que sería un desperdicio que nadie pudiera beneficiarse de ella,
cuando él ya no estuviera. Mauricio había estado casado, su exesposa tenía la pensión de su actual
marido. Además su actual pareja, con la que ya tenía algunos años de
convivencia, no quería casarse con él debido a que ella disfrutaba de su
pensión de viuda que era el doble de la pensión de Mauricio, por lo que vivían
en una relación libre muy discreta. Al
escuchar esto, Diana, la asistente de
Vicky le dijo al señor Mauricio, en forma de broma, que se casara con Vicky
para que le dejara la pensión.
La familia del señor Mauricio estaba al tanto de la
intención de heredar su pensión a alguien, y todos, le habían sugerido algunas
personas para que contrajera matrimonio, pero, por distintas circunstancias a él no le habían parecido adecuadas ninguna
de las personas. El señor Mauricio tuvo una cirugía y un por unos meses no
visitó el consultorio de Vicky, cuando volvió, Diana le dijo: “¡qué sorpresa
señor Mauricio, creímos que ya se había muerto y que Vicky se había quedado sin
la pensión!”.
A partir de entonces, siempre que el señor Mauricio
iba a su terapia, bromeaban sobre el tema. Pronto, sus familiares también
consideraban que Vicky era la persona ideal para casarse con él y beneficiarse de la pensión. Una hija del
señor Mauricio también era paciente de Vicky, así que en broma, comenzó a
llamarla mamá, ella, desde luego continúo con el juego. Cada vez que la hija del
señor Mauricio requería de alguna terapia al llamaba por teléfono decía: “Hola
mamita, fíjate que tengo tal dolor en tal parte”. A lo que Vicky contestaba: “Pues
no está bien que teniendo una mamá terapista, tengas ese dolor, vente acá para
que te atienda”. El saludo y la conversación en la terapia eran en el mismo
tono, aludiendo siempre al matrimonio entre Vicky y el señor Mauricio.
Así se siguieron los meses, en los que Vicky había
decretado y visualizado cada día: “Va a llegar un señor mayor que se va a casar
conmigo para dejarme su pensión”. Fue un día de enero de 2017 que el señor Mauricio le dijo: “¿Cuándo nos
casamos? Ella respondió: “Cuando usted quiera”. Entonces él dijo que se
casarían el mismo fin de semana. Así que al día siguiente acudió a la oficina
de registro civil para averiguar los requisitos para su nuevo matrimonio. Entre
los documentos requeridos se encontraba el acta de divorcio, lo cual era un
problema, pues cuando el señor Mauricio se divorció, estaba tan enojado, que
nunca se presentó a recoger su acta. Ahora tendría que hacer los trámites
correspondientes para obtener ese documento.
Mientras tanto, en el consultorio Vicky, recibió la
llamada de su nueva hija, pidiéndole
una cita para su madre, quien había estado casada con el señor Mauricio. El día
de la cita, la exesposa del señor Mauricio
se presentó a la consulta, y de la manera más cordial saludó a Vicky,
agradeciendo el excelente trato que había dado a su hija y dijo, que
le parecía la mujer perfecta para casarse con el señor Mauricio y heredar
su pensión. Ya su hija, le había platicado un poco sobre la situación de Vicky,
que era viuda y había trabajado mucho para sacar adelante a sus hijos.
Vicky no sabía cómo darles la noticia a sus hijos,
pues no sabía cómo habrían de tomarlo. Su hija se sorprendió, pero estuvo de acuerdo
en que era algo bueno para su madre. Un
día, Vicky se sentó con su hijo y le habló: ”Hay una persona que quiere hacerme
un regalo, pero para poder recibir ese regalo, tengo que casarme”. Su hijo muy
sorprendido le dijo: ”¿Te va a regalar un carro?” Ella le respondió, “no es
algo mucho mejor”, y le explicó, que su
matrimonio era sólo para recibir la pensión cuando el señor Mauricio ya no
estuviera, pero que en realidad su vida sería la misma, ella seguiría en su
trabajo y en la casa con ellos, y el señor Mauricio con su pareja, con quien
tenía una relación firme y estable. El hijo entendió que su madre tenía razón,
pues en realidad le estaban haciendo un regalo, ella tendría una pensión y
seguridad médica ante cualquier emergencia.
Un día, la exesposa del señor Mauricio llevó a
consulta a su hija y le preguntó a Vicky
cómo iban los preparativos, ella le dijo que tenía que arreglar primero lo del
acta de divorcio, pues el señor Mauricio no la había recogido cuando era el
momento. Entonces la ex esposa, dijo que no había problema porque ella tenía su
acta y se la haría llegar lo más pronto posible al señor Mauricio, para que
pudiera casarse.
Cuando el señor Mauricio se volvió a presentar, Vicky
le dijo que ya sus amigas le habían hecho la despedida de soltera, pero que él
ya la había dejado como novia de rancho; vestida y alborotada. Por su parte el
señor Mauricio, ya con el acta de divorcio en sus manos, continúo con los
trámites para la boda, dejando en claro que el matrimonio era por bienes
separados
Esa misma semana el señor Mauricio y Vicky se estaban
casando. Ella por su parte, llevaba puestos unos aretes que la exesposa del
señor Mauricio le había regalado para la ocasión. Diana y la hija de Vicky fueron
los testigos de ella en la boda y al señor Mauricio, lo acompañaron dos de sus amigos.
Así de una manera tan rápida y para júbilo de todos,
el señor Mauricio y Vicky se casarón. Ninguna amiga de ella fue invitada, pues
todo ocurrió tan rápido, que nadie se enteró sino hasta varios días después. Después de la boda todo siguió como antes,
con excepción de que el señor Mauricio, comenzó el proceso de registro de Vicky
como su esposa, para asegurarle el derecho a atención médica y la pensión.
Actualmente Vicky tiene su carnet en orden, para cualquier emergencia, aunque
por fortuna, no lo ha necesitado.
Esta es una historia real, una historia de magia, en
donde un hombre tuvo el deseo de compartir con una persona trabajadora y
honesta, una pensión que es el fruto de
su trabajo. Un hombre que pensó en beneficiar a una mujer que mereciera ese
regalo. La historia de una mujer que tuvo la confianza y la fe suficiente para
crear y manifestar en la realidad lo que otros podrían considerar sólo un sueño
o una ilusión. Quizás todos los seres humanos podemos crear una realidad mejor
la que tenemos, realizando acciones, para ayudarnos los unos a los otros.
Llegó diciembre, el mes de los recuentos, el
que para muchos es triste porque marca el fin de un ciclo, pero es también el
mes de las celebraciones. Como desde hace ya algunos años, ha sido un placer
escribir sabiendo que en varios puntos del planeta tantas personas esperan mis
letras.
Agradezco profundamente toda la información,
videos, fotos, canciones, conferencias, documentales, libros, revistas que me
hacen llegar tan oportunamente. Así como ustedes han disfrutado de mis
creaciones yo también he pasado momentos muy gratos revisando y viendo el
material que recibo de los distintos lugares, del arte que cada uno de ustedes
crea en los distintos espacios en que se mueve, música, naturaleza, pintura,
fotografía, poesía y escritura. Es asombroso descubrir tanto talento por todo
el mundo.
México vivió una sacudida violenta, la madre
tierra nos demostró lo vulnerable e indefensos que somos ante su poder, se
evidenció un México que parecía no existir, pero que en un momento de crisis
brillo intensamente en la oscuridad. Un pueblo solidario, que es capaz de
superar adversidades, un pueblo trabajador, que no se rinde. Como nación hay un
profundo orgullo por la juventud que demostró su valor, organización, eficacia
y solidaridad. Una lección valiosa nos dejó esa sacudida, más allá del miedo
inmediato, queda un sentimiento de solidaridad, de colaboración, un
recordatorio de lo que es más importante en nuestras vidas: nuestra familia,
nuestros seres queridos. Por un momento se borraron las diferencias, para
experimentar que todos somos seres humanos y que unidos podemos superar
cualquier situación.
La impresión general es que los temblores van a
continuar, una gran mayoría lo ha asimilado y aceptado tal cual. Asumiendo
nuestra incapacidad para hacer nada ante el poder de la naturaleza. Hay un
deseo de acercarse más a la familia a los amigos, de olvidarse de rencillas sin
sentido, de disfrutar intensamente de cada momento, sabiendo que nuestra
existencia no es eterna. Una minoría continúa aterrada ante el miedo de perder
la vida o quedar atrapado en los escombros de algún derrumbe, viendo en un
fenómeno natural el apocalipsis.
Agradezco a la mi creador el regalo de la vida
que me otorga, la salud y todas las bendiciones que he recibido a lo largo del
año. Muchas sorpresas agradables, entre ellas el continuar escribiendo y ser
leída por tan gratas personas que me hacen saber de las acciones que toman para
colaborar en crear un mejor mundo para todos. Es cierto que en algunos
aspectos, parece no haber un gran avance como humanidad, pues la guerra, discriminación,
explotación, segregación, abuso y persecución continúa en tantos lugares del
planeta, no obstante, pequeños cambios, pequeñas elecciones harán poco a poco la diferencia.
Cuando nuestros propósitos de inicio de año, no
sean sólo de beneficio personal, estaremos creando un mundo mejor. Hoy hay ya
una gran cantidad de personas que se preguntan: ¿cómo puedo contribuir a
mejorar este mundo?, ¿Cómo puedo ayudar a los demás? Las acciones son múltiples
por doquier. Fotógrafas que montan exposiciones de los verdaderos superhéroes
de nuestra sociedad: los inmigrantes que realizan los trabajos más pesados, los
periodistas que realizan su labor de información aún con riesgo de su propia
vida, los luchadores sociales, hombres y mujeres que altruistamente colaboran
en albergues para atender a personas marginadas, los que trabajan en proyectos
de limpieza de la contaminación del mar, todos desde sus lugares y con sus
talentos y recursos propios.
Si nos proponemos tan sólo una acción para
beneficio de la mayoría, los resultados serán asombrosos. Se producirá un
efecto dominó que definitivamente nos implicará a todos. Los invito a sumarse a
la cadena de acciones que mejoren nuestra vida en general. Todos tenemos algo
con lo cual contribuir.
Un saludo a todos los lectores de todo el mundo
que cada día son más, a todas las organizaciones y colectivos que trabajan
intensamente para el bien general, a todos los artistas que me comparten su
obra y me hacen pasar momentos verdaderamente gratos. A lo largo de estos años
hemos compartido tantas cosas, algún día fui cuestionada sobre mi decisión de
regalar mi producción literaria a través de este blog, pues una gran mayoría
elegiría no hacerlo. Muchos argumentan no tener dinero para hacer algo como
esto, en realidad yo tampoco lo tengo, y a pesar de ello, lo hago. Algunas
veces no he podido escribir por falta de computadora, pero aunque mis manos no
puedan escribirlas temporalmente, mi mente está siempre trabajando en las
nuevas ideas o en las formas de concretar las historias que quiero contar. Es
verdad, no recibo ninguna retribución económica por mi escritura, pero la
satisfacción de lo que muchos de mis lectores me comparten es tan valiosa, que
es un motivo más que suficiente para seguir escribiendo y compartiendo. Algunos
me llamarán idealista, poco práctica, es irrelevante. Lo cierto es que lo hago
porque puedo, porque quiero y porque es una experiencia maravillosa la forma
cómo ha ido evolucionando y las implicaciones que ha tenido.
Un saludo para todos los pequeños seguidores de
este blog, en verdad que he disfrutado tanto sus comentarios, cartas y dibujos.
Gracias por hacerme saber de la existencia del ratón Pérez y del dragón de los
dientes. Qué alegría que el hada de los dientes, haya motivado tantas
respuestas, incluso de las mantis sagradas. Me he reído tanto con sus cuentos
tan geniales y espero que cesen las disputas sobre quién de todos es el mejor.
Sí, aquí en México quien originalmente se hacía cargo de los dientes eran el
ratón, pero actualmente son muchos los niños que son visitados por el hada de
los dientes. Algunos niños me compartieron que ya pudieron cobrar su dinero
atrasado y espero que en este momento todos los niños hayan recibido el pago de
sus dientes, ya sea por el ratón, el hada o el dragón. Aunque he sabido de
algún ratón que no pudo entregar el pago debido al ataque de alguna mascota de
la casa en que vive un niño. En fin, espero que todo salga bien, y si algún
padre recibió el pago se lo haga llegar al niño que le corresponde. Pediré al
ángel de la guarda de los niños que ayuden a que quienes aún no tienen su
dinero, puedan recibirlo.
Los invito a perseguir sus sueños con
entusiasmo y esperanza. Deseo que puedan llenar de amor y alegría sus corazones
tanto que les sea imposible no compartirlo. Que su alma y su espíritu esté tan
llena que puedan sentir que no les hace falta nada, que se sientan tan
confiados y seguros y desaparezca la necesidad de comprar y acaparar cosas en
exceso.
Muchas gracias a todos, por compartir parte de
su vida, de su trabajo, de sus historias y de su tiempo para leer lo que
escribo.
Que el amor, la paz y la esperanza permanezca
por siempre con nosotros.
Es
un hermoso día, con un cielo azul intenso y un viento fresco, decidimos ir a un
recorrido en la sierra, toda la familia está muy emocionada. Preparamos
nuestros suéteres, gorros y abrigos. Es la primera vez que visito ese lugar, creo
que soy la más entusiasmada. En el valle hay un sol intenso, pero a la sombra
la temperatura es fría. Tengo puesto un suéter, y llevo un abrigo, sé que en la
parte alta, es aún más frío, así que decido llevar un suéter extra, a pesar que
mi abrigo es muy cálido.
Nos
subimos al coche y comenzamos el recorrido, en verdad todo es hermoso. En el
valle, podemos ver las formaciones onduladas de la montaña a ambos lados de la
carretera, esas suaves ondulaciones parecieran haberse formado después del paso
de una ola gigantesca, eso es lo que imaginé desde la primera vez que las vi.
Comenzamos
el ascenso entre curvas que bordean la montaña, la vegetación
semidesértica de cactus y nopales se va
quedando atrás para dar lugar a pequeños arbustos con flores amarillas, blancas
y lilas. Después de unos minutos, aparecen árboles de encino frondosos, más
adelante, los primeros pinos, y en aproximadamente veinte minutos sólo tenemos
abundantes pinos a cualquier lado que miramos. Avanzamos durante una hora más
por la sinuosa y estrecha carretera, no hay muchos carros, lo cual hace nuestra
travesía rápida.
Ya
en lo alto, leemos un letrero que dice: “comienzan pueblos mancomunados”. Hay
indicaciones de caminos que conducen a pequeñas poblaciones, nuestro objetivo
es un pueblo llamado: “Benito Juárez”, el nombre del único presidente indígena
que ha tenido esta nación, autor de una popular frase que ha trascendido el
tiempo y las fronteras: “Entre los pueblos como entre las naciones, el respeto
al derecho ajeno es la paz”. Parte de mi motivación para visitar este lugar,
fue conocer la sierra donde este presidente nació y creció cuidando ovejas, un
pueblo llamado Guelatao. Lo cierto es que a ese pueblo se llega por una
carretera distinta y es un poco más lejos, pero es la misma sierra.
Vemos
letreros de pueblos con nombres en lenguaje zapoteco principalmente, aunque hay
uno llamado Nevería, me parece curioso, me pregunto a qué se debe ese nombre,
pues no me imagino que alguien pueda poner un negocio de venta de nieves a esa altura,
donde hace tanto frío. Después me entero que su nombre se debe a que hace
varios años la gente de esa localidad, construyó, unos contenedores en donde el
agua se congelaba y después bajaba al valle a vender esos trozos de hielo,
cuando aún no había empresas que se dedicaran a la fábrica de hielo.
Ya
cerca de nuestro objetivo, observamos muchos magueyes a lo largo de la
carretera, ésta es también una zona donde la gente produce pulque. Finalmente
aparecen a nuestra vista algunas casas, que son construidas al borde de las
profundas cañadas. Descendemos del coche cerca la Agencia Municipal y un
comedor comunitario, fuera del cual se encuentra un mapa de la zona, indicando
los lugares que se pueden visitar y las actividades que pueden realizarse.
Una vez
fuera del auto, sentimos el frío, todavía tenemos señal en los teléfonos
celulares, alguien checa la temperatura, siete grados, el viento es suave. Nos
acercamos al comedor para pedir servicio, está muy lleno, tenemos que esperar a
que se desocupen un par de mesas. Tan pronto como es posible entramos al local,
pues ahí es más cálido que afuera. Ordenamos nuestro desayuno y esperamos, no
hay una gran variedad de alimentos y el servicio es muy lento, después de una
hora por fin, nos sirven la comida.
Terminamos
y nos dirigimos a la zona del mirador,
la tirolesa y el puente colgante, el cielo todavía está despejado. Pagamos la
entrada, y volvemos a subir al coche, pues la distancia a recorrer aún es
larga, aproximadamente, kilómetro y
medio hacia arriba. Con ese frío y a esa altura, difícilmente podríamos hacer
el recorrido a pie. El camino es muy estrecho, sólo cabe un coche. Por fortuna,
sólo encontramos una camioneta en sentido contrario en todo el trayecto. Después de aproximadamente cinco minutos llegamos
a un espacio plano, al frente se levanta un peñasco, más al fondo hacia la
izquierda se mira la cañada, su profundidad es incalculable. El cielo aquí no
se mira, una espesa cortina de niebla desciende rápidamente acompañada de
ráfagas de viento que hacen silbar las hojas de los pinos.
La
humedad se condensa rápidamente en el follaje de los árboles y empiezan a
escurrir gotas de agua, el frío es intenso, quema la piel de nuestra cara y
manos. Nos preparamos para el último ascenso hasta donde se encuentra el
mirador, una estructura metálica desde donde dicen, se mira todo el valle de
Oaxaca y sus poblados. Lo que tenemos que subir son apenas unos treinta metros,
bordeamos el peñasco, por un camino que se ha tornado resbaladizo por el agua
que escurre y las agujas de pino que se han acumulado. Doy algunos pasos y me
detengo a recuperar la respiración, estamos a más de tres mil metros de altura
y hay poco oxígeno.
En
menos de cinco minutos estamos arriba, hay varios peñascos, sobre uno de ellos
se levanta el mirador, que tiene una escalera para subir. Todo el metálico y
está escurriendo agua, el frío es intenso, nuestras manos se enfrían
rápidamente apenas las exponemos al aire. Nadie lleva guantes, no esperábamos
está temperatura tan baja, así que todos protegemos nuestras manos en las
bolsas de nuestros abrigos o pantalón. Sólo las sacamos cuando es
imprescindible apoyarnos de algo, o para tomar fotos. Es imposible subir al
mirador, nuestras manos se congelarían al contacto con el metal, por lo demás,
serían inútil, no podemos ver nada. La densa niebla apenas permite ver unos
diez o veinte metros hacia adelante. Todo el blanco, prácticamente, estamos
dentro de una gran nube, que nos cimbra con sus fuerte ráfagas y que humedece
la ropa que llevamos puesta, afortunadamente, mi abrigo es impermeable.
Nos
tomamos fotos, miramos y sentimos el poder de la naturaleza. Las fuertes
ráfagas nos hacen tambalearnos continuamente, tenemos que extremar cuidados,
pues todo está resbaloso, nuestras piernas tiemblan un poco por el frío. En
nuestro camino encontramos unas hermosas flores amarillas, rosas y violetas. Me
sorprende cómo en este clima tan frío puede florecer algo tan delicado. Hacia
el oriente, se encuentra el lugar desde donde se lanzan en la tirolesa, hay un
joven atrevido que hace el recorrido, es el único. Caminamos hacia el puente
colgante que mide aproximadamente cuarenta metros de largo y se encuentra en
perfecto estado. Dudo sobre hacer el recorrido o no, pero me digo a mi misma
que no vine de tan lejos para no hacerlo. Un letrero indica que por seguridad
no deben estar en él más de siete personas. Algunas personas vienen de regreso,
decido esperar a que lleguen a la orilla, para no tener que cruzar con ellas a
medio puente.
Respiro
profundo antes de comenzar, con las manos a los lados sobre el cable me
equilibro al caminar, pues el puente está en continuo movimiento ocasionado por
el desplazamiento de las personas que van delante mío. A medio camino alguien
toma una selfie, yo no me atrevo a tanto, mantengo la vista el frente para no
marearme por el movimiento. El cable de acero está tan frío que quema mis manos
cuando lo rozo mientras avanzo. Para mi sorpresa, a medio recorrido, las
violentas ráfagas de viento desaparecen, coincide con que estoy sobre lo más
profundo de la cañada, miro un poco hacia abajo, pero no hay mucho que ver,
sólo la densa arboleda de pinos casi desdibujada por la niebla. Ese cambio de clima súbito me hace sentir que
estoy en otra dimensión, o dentro de una esfera protegida del frío inclemente.
Llego
al otro lado, estamos sobre un peñasco en donde también la temperatura es más
cálida que del otro lado del puente, tal vez, se deba a que la roca estuvo
expuesta al sol hasta hace poco que no había niebla. Pero, ahora miro a todos
lados girando sobre mi misma, todo es blanco, como si la niebla hubiera
devorado todo el bosque. El viento continúa silbando. Me quedo aquí, un
momento, sola, como si estuviera sola en este gran planeta verde, majestuoso,
imponente. Entiendo perfectamente porqué los españoles no pudieron nunca
doblegar a los nativos de esta sierra, ellos se enorgullecen de haber
conservado su libertad. Hasta hoy día, quien gobierna en estos pueblos es el
mismo pueblo.
Este
es el México intacto, con su naturaleza imponente, donde sólo hombres y mujeres
fuertes pueden vivir. Puedo respirar la libertad y la grandeza de esta tierra
que no ha sido mancillada, me siento agradecida por ello, por estos bosques
densos que han sido cuidados y defendidos por los pueblos nativos que los
habitan. Aquí donde ellos se organizan y gobiernan para sí mismos. Siento un
profundo respeto y admiración por esta gente que trabaja en beneficio de todos.
Estoy
tan a gusto aquí, pero me llaman de regreso, de aquél lado el viento los azota
con violencia, me despido con agradecimiento por tener la posibilidad de esta
experiencia. El frío intenso hace que tengamos que bajar al pueblo, ha sido una
visita breve pero única y extraordinaria, literalmente ha sido un viaje a otro
mundo, una experiencia que espero volver a repetir.
En
el pueblo el cielo está despejado y con sol, la temperatura es soportable,
consultamos el mapa, no es muy claro en cuanto a las indicaciones, tratamos de
orientarnos aunque sin mucho éxito. Elegimos al azar un sendero para realizar
una caminata, nos dirigimos hacia abajo por un camino de terracería, que
después nos enteramos conduce hasta Teotitlán del Valle, un pueblo en donde
hacen hermosos tapetes artesanales de lana.
Caminamos
veinte minutos admirando el paisaje antes de regresar por otro camino más
angosto rodeado de pinos, el olor es tan agradable. Recogemos frutas, tomamos
fotos de las plantaciones de flores y finalmente encontramos la escuela
primaria, por esa única calle volveremos al punto de inicio. El viento empieza
a ser muy fuerte y con ráfagas violentas como en la zona del mirador. La niebla
comienza a descender y a cubrirlo y mojarlo todo. Es tiempo de irnos o en pocos
minutos estaremos mojados. Así llegamos al final del paseo y comenzamos es
descenso por esta inmensa sierra.
Es un día con demasiado tráfico,
la reparación interminable en un tramo de la autopista hace la circulación
lenta y desgastante. Se hace tarde, tengo prisa por llegar a un sitio, entonces
al notar lo imposible del paso, comienzo a caminar a la orilla de la carretera,
buscando algún sitio más despejado y un taxi libre. Después de avanzar algunos
metros, veo aproximarse un taxi disponible, saludo al chofer y hablamos para
acordar el costo del servicio de traslado, es accesible y dentro de las tarifas
establecidas.
Lo abordo y él avanza buscando la
zona más despejada mientras pide informes a través de su radio sobre las
avenidas que no están bloqueadas. Me pregunta por dónde irse, le sugiero dos
posibilidades, indicándole, que tome la que considere más conveniente. Le
pregunto si conoce el recorrido, me dice que sí, aunque tiene poco tiempo de
estar trabajando en el taxi. Comenta sobre lo frío del clima, es cierto, hay un
frente frío que ha hecho bajar la temperatura drásticamente a grados muy por
debajo de normal para esta zona. Sigue platicando sobre distintos temas comunes
hasta llegar a contar sobre su propia vida.
No menciona su nombre, pero es un
joven moreno de cabello muy negro y ligeramente ondulado, muy pulcro y sobrio
en su vestimenta, que aparenta tener poco más de veinte años, una persona muy
respetuosa, que se expresa con fluidez. Me comenta que vino a esta ciudad que
considera muy segura y tranquila en relación al lugar desde donde es
originario: Guerrero. Un estado en donde la violencia ha alcanzado niveles
incontrolables.
De alguna manera le he inspirado
confianza y me dice que en el lugar donde vivía, del cuál, tampoco dice el
nombre, él se dedicaba al cultivo de la amapola. Es una actividad que en su
pueblo es cotidiana, es decir todos se dedican a ella. Me explica que la planta
de mejor calidad es la que se cultiva en las zonas más altas de la sierra,
aunque pocos producen en esta zona, pues es donde hace más frío. Es una planta,
relata, que requiere muchos cuidados, que hay que estar atendiendo
constantemente para evitar que se llene de maleza. Un trabajo intenso que se
realiza en grupo, pues no es algo que pueda hacer solo una persona. La forma de
trabajo, es asociarse, con amigos o familiares, gente de su confianza, con la
que invierte su capital y con la que se divide las ganancias a partes iguales.
Pues ahí, reitera, esa es la forma de trabajo, se ayudan entre sí y todos se
benefician por igual, no existe prácticamente el campesino asalariado, todos
son socios, pero si alguien quiere trabajar como peón se le pagan trescientos
pesos, lo cuál, es tres veces y medio más del salario mínimo recién aprobado en
la ciudad.
Esa es la forma en que la gente
de esa zona trabaja y vive, así obtienen dinero para sus casas y todas sus necesidades.
Comenta que el cultivo de la planta, lo considera normal, pero que cuando ha
platicado a personas de esta ciudad, sobre su anterior actividad, lo miran con
asombro y miedo. En realidad él sólo se dedicaba al cultivo y una vez que se
recogía su cosecha, la vendía por treinta y cinco mil pesos.
Las cosas ahí, dice, son claras y
directas. No comprende porque su actividad puede ser considerada mala, si es una
forma de vida para todos, si trabajan en la confianza y la ayuda común, si
todos se benefician y respetan. Ahí, dice todos tienen que respetar, no es como
aquí, que un chofer, señala los buses de transporte colectivo, puede rebasar y
manejar sin tener cuidado y respeto por los pasajeros, poniendo en riesgo la
vida de todos. Allá, puntualiza, si alguien hace eso, le dan un tiro, y se
acabó el problema, el mal se arranca de raíz, así que todos respetan.
Ahorita, todo se puso violento,
se empezaron a pelear las plazas, pero antes no había ningún problema, todas
las cosechas se vendían al jefe de la zona y ellos se encargaban de lo demás.
Ahora, el gobierno ha armado comunitarios, me dice, ¿si sabe lo que son los
comunitarios? Le digo que no del todo, entonces me explica, son policías
comunitarios, así les llaman, pero es gente que el gobierno arma, para sacar de
las plazas a quienes no estén con ellos. No son las policías comunitarias que
en algunos pueblos han nacido por necesidades propias y para la defensa y
seguridad de los pobladores, sino gente que el gobierno arma para defender la
plaza.
Antes, todo era tranquilo, para
asegurar que no hubiera ningún problema con la siembra o en la entrega de la
cosecha, se llegaba a acuerdos con los jefes, con los meros jefes, se les hacía
una comidita, se les mataba un animalito, un chivo o un cerdo, y todo quedaba
arreglado, pero ahora, hay muchas matanzas, ya no se puede vivir ahí. Por eso
él se vino de su pueblo, a buscar una oportunidad y tiene poco tiempo de
trabajar en el taxi. Él es una persona honesta y trabajadora, que sólo busca
una forma de ganarse la vida. Las personas que cultivan en la sierra, son gente
tranquila, que se dedican a la siembra solamente, que no se meten en problemas,
ni roban, ni matan.
No entiende, dice, como se les
considera delincuentes, si no roban a nadie, si viven de su propio trabajo, si
no saquean al país, sino al contrario, se ayudan los unos a los otros. No como
aquí, dice, que los políticos saquean al pueblo y al país, siempre están
robando. No dice, allá no se permite eso.
Casi llegamos al fin del viaje,
falta un tramo corto, pero nuevamente caemos en un embotellamiento, avanza
demasiado lento, estoy muy cerca de mi objetivo, así que decido seguir a pie
escasos cincuenta metros, pago su
servicio y le doy las gracias mientras desciendo del coche. Su plática, sin
duda es tema de reflexión, sobre la relatividad de lo bueno y lo malo, sobre la
justicia e injusticia, sobre el robo legal e ilegal que hacen los gobiernos a
su nación a través de reformas, impuestos, salarios miserables para la
población en contraste con elevados salarios y bonos de reyes para gobiernos,
diputados y senadores, saqueos y corrupción. En fin, un tema del que todavía
queda mucho por hablar.
19 de septiembre de 1985, un gran terremoto sacude a la república mexicana,
el epicentro en las costas de Guerrero, la capital del país se ve devastada.
Miles de construcciones se vienen abajo matando al instante a miles de personas
y dejando atrapadas a otras tantas. La reacción del gobierno, es lenta, poco
eficente e incapaz de satisfacer las demandas de ayuda. La población civil
responde de inmediato, sin importar riesgos, hambre o cansancio, con sus
propias manos retiran escombros de
edificios, casas, escuelas en un intento desesperado por rescatar a los
sobrevivientes.
Los parques se llenaron de cadáveres desconocidos, algunos fueron
localizados por sus familiares, otros fueron a dar a fosas comunes. La cantidad
real de personas muertas, desaparecidas en los escombros que jamás fueron
rescatadas o recuperadas, es imposible de conocer. A los pocos días el olor a
putrefacción era insoportable y las ratas pululaban entre los escombros
alimentándose de los cuerpos muertos. Muchos años fueron necesarios para
recuperarse, las muestras de ayuda y solidadridad de muchas naciones no se hizo
esperar, y a pesar de su intención, mucha ayuda no llegó nunca a quienes
verdaderamente la necesitaban.
19 de septiembre de 2017, como todos los años posteriores a 1985, las
escuelas primarias realizaron un simulacro de terremoto, actividad
institucionalizada con el propósito de entrenar a los niños en cómo protegerse
durante un sismo. La posibilidad de que un terremoto de grandes proporciones
ocurriera en al misma fecha, en el mismo país era casi imposible, pero ocurrió.
La mayoría de los niños y maestros hicieron lo esperado ante tal evento y
sacaron rápidamente a los alumnos de los
salones, concentrándose en los puntos más seguros previamente identificados,
evitando pérdidas humanas. Pero no pudieron evitar el llanto y terror mientras
escuchaban a la tierra rugir y moverse bajo sus pies, al ruido de los edificios
derrumbándose, a los cristales rompiéndose. Los padres ansiosos y temerosos en
medio del caos, llegaron tan pronto como les fue posible.
Después del terremoto muchas escuelas han quedado inservibles, a punto de
derrumbarse, si bien la cultura de prevención dio sus frutos, pues las pérdidas
humanas son mínimas en relación a las ocurridas en el de 1985. En esta ocasión
los daños mayores ocurrieron fuera de la capital, en el estado de Morelos,
Puebla, Tlaxcala, estado de México, Guerrero, Oaxaca y Chiapas, ultimos tres
estados que han sido devastados por el anterior temblor del 7 de septiembre. En
Morelos muchas iglesias completamente derrumbadas, otras a punto de hacerlo,
constituyendo un riesgo potencial para la población cercana.
La respuesta de la población de toda la república fue inmediata, siendo
como en el terremoto anterior, la principal fuente de ayuda. Los mexicanos han
aprendido muchas lecciones, entre ellas, que del gobierno y sus instituciones
no pueden esperar gran cosa. Con el conocimiento de que gobierno del estado y
DIF acaparan la ayuda y no la hacen llegar a quien lo necesita, una gran
mayoría los ha pasado por alto, llevando
por su propia cuenta y directamente lo que han conseguido acopiar, a las
comunidades afectadas. De tal modo, que muchas comunidades estan siendo
auxiliadas sufragando sus necesidades más inmediatas y recibiendo al ayuda para
retirar escombros.
Sin embargo esta tarea es enorme para la población civil, han unido
esfuerzos para instalar centros de acopio y se han organizado entre familiares,
amigos y conocidos, hombres y mujeres, principalmente jóvenes universitarios,
de preparatoria y secundaria que con casco, guantes y herramientas, sin hacer
caso a sus diferencias colaboran para una causa común, preparando alimentos,
formando brigadas de trabajo y haciendo llegar la ayuda. Mientras el gobierno
impasible a la tragedia llena sus bodegas con la ayuda que llega de otros
estados, víveres y ropa que empaqueta con el sello el gobierno del estado, para
después pretender que gastó millones de pesos en los damnificados. Pero hoy no
es facil engañar a toda la población del mundo, por las redes circulan ya
videos de sus irregularidades y fechorías.
El obispo de la ciudad de Cuernavaca denunció a través de un video que tres
trailers con víveres y ropa fueron desviados y acaparados por el DIF, siendo
que los esperan en las casetas y con la ayuda de las patrullas de la policía
del gobierno, los escoltan a sus bodegas, siendo que algunas están
completamente repletas. Choferes de trailers con ayuda proveniente el estado de
Michoacan denuncian igual situación, haciendo mención que la orden fue dada por
la esposa del gobernador Graco Ramírez y quien es presidenta del DIF Morelos.
Igual ocurre en el eropuerto del estado de Morelos, donde ayuda enviada por
avión ha sido retenida, a pesar de que personas de Veracruz y México esperaban
su llegada con camiones propios para trasladarla directamente, a las
comunidades afectadas. La población
civil se acerca a los centros de acopio del gobierno para alertar a quienes
traen su ayuda a estos lugares y evitar que sigan acaparando las miles de cosas
que continuamente llegan. Y enla ciudad de México sucede igual situación en las
instalaciones del DIF a donde un ciudadano ha tenido el valor y corage para
presentarse y exigir que le den la ayuda que ha sido donada del pueblo, para el
pueblo, que las donaciones no deben de ser reetiquetadas con el logo del
gobierno y que sus procedimentos burocráticos son ineficientes ante la
emergencia de las comunidades. Agregando que no debe politizarse las donaciones
y exhortando a los ciudadanos a exigir sus derechos, pues bien se sabe, que
estas donaciones se reetiquetan para ser utilizadas durante las próximas
campañas políticas, para condicionar los votos, y repartir migajas a sus
agremiados
Por las redes sociales circula la petición firmada por millones de personas
para que el presidente de la república destine a los daminificados los millones
de pesos que se otorgan a los partidos políticos para la simulación de
elecciones. Pues una gran mayoria es consciente del fraude electoral, con el
que incluso Enrique Peña Nieto asumió la presidencia del país, es consciente de
las falsas promesas y saqueo de los políticos que llegan al poder. Los mexicanos no desean gastar millones de
pesos del erario público en publicidad de partidos políticos que carecen de propuestas serias para el bienestar de los ciudadanos.
¿Será esta respuesta de la población civil y de los jóvenes ante el estado
de emergencia del país, la organización solidaria, la conciencia y evidencia de
la clase gobernante de diputados, senadores, gobierno y sus instituciones, que
sólo se enriquecen en sus puestos políticos, sin trabajar realmente para el
pueblo, con sueldos, prestaciones y bonos dignos de reyes, que reciben
pensiones vitalicias y que heredan sus puestos a sus familiares, y que recientemente
aprobaron una reforma constitucional para poder reelegirse y seguir
enriqueciéndose impunemente, el primer paso, para un proceso de liberación de
ésta clase de parásitos que ha hundido al país en la miseria durante décadas?
Un país con gente trabajadora, a la que denominan despectivamente como prole,
pues de ella abusan, pero que no tendría que vivir en la miseria en un país con
tantas riquezas naturales, que son mal explotadas, y para beneficio de unos
pocos. Sólo el tiempo dirá si México está listo para seguir organizado y exigir
lo que es su derecho propio.
En Tepoztlán Morelos, el diputado Francisco Navarrete, anterior presidente
municipal, se acercó a los jóvenes del centro de acopio y distribución, para
ofrecer una cuenta recién abierta para recaudar fondos para los damnificados,
ofrecimiento que fue rechazado pues es de sobra conocido la falta de calidad moral
de los políticos morelenses. Los jóvenes que en su mayoría provienen del
Distrito Federal se han mostrado eficientes en el acopio y clasificación de la
ayuda que reciben, y que de inmediato es trasladada sin la ayuda de ningún
intermediario a las comunidades más afectadas. Desde el centro de acopio de
Tepoztlán se ha enviado ayuda a Jonacatepec, comunidad campesina severamente
afectada a donde se requiere todavía mucha ayuda, y comunidades aledañas de
Ocuituco, y Tlayacapan. En la misma zona cercana al volcán Popocatepetl hay
comunidades más retiradas y de díficil acceso a donde la ayuda no ha llegado.
Pues cabe mencionar que la ayuda del gobierno estatal es ninguna, al contrario,
gracias a órdenes del mismo, la ayuda proveniente de otros estados y prometida
por el obispo de Cuernavaca a Jonacatepec no llegó.
Las televisoras no han hecho presencia en ninguna de estas comunidades y se
limitan a transmitir el rescate del conocido colegio Enrique Rebsamen derrumbado
en la ciudad Capital del país. Colegio que recientemente se supo pertenece al
cardenal primado de Mexico, Norberto Rivera Carrera, quien haciendo uso de su
poder, relaciones políticas y con la complicidad del Estado, y custodia de
soldados del ejército, dieron prioridad al rescate de sus cajas fuertes y
reliquías religiosas de su propiedad que
se encontraban en ese edificio. Razón por la que no permitieron qu el equipo de
rescatistas japonés interviniera en las maniobras.
El gobierno del estado tampoco hace presncia en las comunidades, pues su
principal ocupación es acaparar la ayuda proveniente de los demás estados de la
república mexicana. Sin embargo, una familia de millonarios empresarios
mexicanos, dueños de gasolinerías se presentaron en Jonacatepec con vehículos
todo terreno para prestar su ayuda, ellos también prefieren colaborar
directamente, y por su propia cuenta y fondos, colocaron de inmediato un dique
para evitar que el derrumbe del cerro llegue hasta las casas que se encuentran
al pie del mismo. Mientras que el ejército mexicano se presentó el viernes 22
solamente con un jeep con víveres. Lo que ha llegado hasta los pobladores ha
sido a través del centro de Acopio de Tepoztlán.
El reto para México es grande, muchas escuelas, iglesias, casas, edificios
públicos han quedado inservibles, se ha anunciado que hay fondos para el desastre, fondos de
los que la ciudadanía sabe, no todo se emplearan para lo que fueron destinados.
La corrupción y saqueo de la clase gobernante no tiene freno. En las
televisoras se transmite solamente el rescate de los alumnos atrapados en un
colegio y algunos edificios de la capital del país. Pero los estados más
afectados no han sido auxiliados por el gobierno del estado. La ayuda que ha
llegado ha sido de la población civil que a través de las redes sociales se
informa continuamente de cuáles son las comunidades que aún no han sido
auxiliadas. En la ciudad de Cuernavaca la comunidad universitaria de la UAEM
también ha instalado un centro de acopio y distribución confiable, desde donde
todo el día se envía ayuda a comunidades que aún no la han recibido. La
organización es eficiente y van realizando un censo diario, para saber que es
lo que aún se requiere y en dónde.
Algunas empresas particulares aprovechan para abrir cuentas bancarias
supuestamente para los damnificados. Pero mucho del dinero recaudado no llegará
a quien debería llegar, este evento se aprovecha para hacer donaciones a nombre
de ciertas instituciones, con cantidades de dinero que después les devolverá el
fisco, empresas que no aportan económicamente nada, sólo el nombre. Recaudan
fondos del bolsillo de la población civil, y
entregan parte en nombre de su empresa, como si fuera suyo, como si
hubiera salido de sus arcas, mientras las cuentas personales de los dueños, crecen.
Un gran reto, para un gran país, para verdaderos guerreros, para los
jóvenes que han respondido al llamado de urgencia con su trabajo voluntario. Y
la clase política, evidenciándose como lo que desde hace ya muchos años es. Una
verdad conocida por muchos mexicanos y olvidada por otros, por lo que la misma
población civil hace un llamado a todos los mexicanos, para que verifique que
la ayuda llega realmente a quienes la necesitan. México se sostiene gracias a
los ciudadanos, no gracias a la clase política gobernante, sino más bien, a
pesar de ella.
Todas las personas y naciones que deseen ayudar a los miles de damnificados
deberán de asegurarse de no hacerlo a través de las instituciones
gubernamentales ni bancarias. En tragedias anteriores ocurridas en otros
países, organizaciones internacionales y personas con poder económico han
prestado su ayuda sin intermediarios,construyendo casas, asegurándose de que
sus recursos sean utilizados para los verdaderamente más necesitados. Un
ejemplo que como ciudadanos y naciones debemos seguir si queremos construir un
mundo mejor, evitando que los fondos
lleguen a las manos de inmorales y codiciosos oportunistas que llenan
sus arcas personales y lucran con la tragedia humana.
Hoy México ha demostrado que es una nación guerrera y solidaria, que no
necesita ni merece la clase de gobernantes que tiene.
…y un gran terremoto
sacudió la tierra, derribando iglesias y templos, ante los ojos atónitos de sus
fieles.
Dios habló de tantas
maneras a sus hijos, pero ellos no escuchaban, los falsos maestros no les
permitían escuchar más verdad que la suya.
Y derribó el símbolo
de la apariencia, de lo irreal, de lo que no es, de lo que jamás ha sido, de lo
que hay que dejar para llegar a él.
Lo derribó para
evitar la falsas creencias, los falsos líderes, las falsas idolatrías. Para
recordarle al hombre, una verdad tantas veces dicha, pero no escuchada, que no
requiere de templos para acercarse a él. Que no requiere de sacerdotes
intermediarios para escuchar a todos los hombres que son su creación, para
recordarles que puede llegar a todos.
No más negocios en
su nombre, porque no quiere ni necesita de la simulación, de los falsos cultos,
de las costosas fiestas y castillos en su nombre. Porque dios no tiene las
carencias humanas, porque es más grande que todo lo que es posible ver, de todo
lo que es posible imaginar. Porque dios no tiene las limitaciones del hombre.
Sólo desea
experimentarse en el corazón del hombre, en la bondad y el amor a los demás.
Experimentarse en la alegría de dar incondicionalmente, en la alegría de
construir y crear.
Y dio a sus hijos la
oportunidad de ayudarse incondicionalmente, de protegerse los unos a los otros.
Como tantas veces,
puso en las manos de los hombres, la posibilidad de elegir entre amar y dar
confiando en la abundancia que para todos hay, o la posibilidad, de robar,
saquear y acaparar, sintiéndose separado de lo que realmente son, parte de
Dios.
Y aquellos que oyeron
sin escuchar, que mirarón sin ver, siguieron asistiendo al templo en ruinas,
siguiendo a los falsos líderes, sin mirar nada más, sin mirar hacia sí mismos,
robando y saqueando a sus propios hermanos, sin descubrir su propia
magnificencia como parte de dios.