lunes, 30 de abril de 2018

SOBRE LOS MILAGROS...


SOBRE LOS MILAGROS…




Estoy sentada en la antesala del consultorio, a mi lado hay una señora con su hija, ellas también esperan su turno para pasar con el médico. Llegaron antes que yo, han esperado desde las doce del día, y esta a punto de ser las dos de la tarde. Están fastidiadas por la espera, yo también, a pesar de  que llegué a tan sólo hace media hora. Por salir de prisa olvidé llevar un libro para leer, comienzo a revisar los mensajes de mi teléfono celular,después simplemente me quedo sin nada por hacer, hasta este lugar no llega la señal de la internet,  por lo que la espera se hace más larga.

La señora a mi lado, me hace la plática, las preguntas clásicas surgen, de dónde vengo, desde cuándo conozco a éste médico. Respondo a medias, a pesar de que esta persona no me parece fuera de lo común, prefiero hablar lo menos posible de mi. Desde que vivimos en una situación de inseguridad y extorsión en el país, las preguntas relacionadas a mi persona prefiero evitarlas. La conversación deriva hacia otros aspectos, no le pongo mucha atención, pues se habla sobre temas irrelevantes.

De pronto, hablamos sobre distintas formas de sanación, pues hoy en día se conocen miles de terapias alternativas. Alguien comenta sobre las sanaciones espirituales, y es entonces cuando la señora, me dice que esas cosas son diabólicas. No es la primera vez que escucho algo así, personas católicas, cristianos y otras religiones se refieren a este tipo de sanación, también de esa manera, están convencidas que este tipo de curaciones se hacen con ayuda de espíritus malignos.

Le pregunto a la señora por qué piensa así, me responde que los tiempos de los milagros se han terminado, que eso ocurría solamente cuando Jesús vino a la tierra. Le pregunto entonces, si dios nos ha condenado para siempre, si no podemos esperar ningún milagro, si no hay nadie en este mundo que se merezca un milagro. No responde mi pregunta, sólo repite lo que le han enseñado en su iglesia y me reitera que el tiempo de los milagros se ha terminado. Pero yo, no puedo imaginarme un dios que no sea capaz de volver a hacer un solo milagro para alguno de sus hijos. No puedo imaginar un dios que nos haya condenado a una vida sin esperanza. Si el tiempo de los milagros  se acabó hace dos mil años, entonces qué sentido tiene la vida de toda la humanidad, ¿sólo el sufrimiento?

Cómo es ese dios que sólo ha sido misericordioso hace dos mil años. Y todos los humanos nacidos después de esa época, ¿somos un cero a la izquierda?, ¿no merecemos su bondad y su amor?, entonces, ¿qué sentido tiene encontrarlo?, y con qué propósito fuimos creados, si sólo hallaremos en él indiferencia. Entonces esta señora me dice que no puede haber milagros porque somos pecadores. Y acaso, ¿ no ha habido pecadores siempre? Si el propio Jesús lo dijo: “quién esté libre de pecado que arroje la primera piedra”

Pero ¿qué es el pecado? Algunos responden que es faltar al cumplimiento de los diez mandamientos. “Honrarás a tu padre y a tu madre” este es uno de ellos, pero es el más violado. Nuestra madre tierra, la que nos aloja, la que nos da alimento y abrigo, diariamente es saqueada, violentada, explotada, destruida, denigrada. Por supuesto, un ser humano con una visión reduccionista, no considera  al planeta tierra como una madre. El término en el sentido religioso se refiere sólo a las mujeres que tienen hijos.

Pero muchas tribus aborígenes ancestrales, tienen una visión distinta de la vida y del ser humano. Para ellos no hay separación, no hay supremacía del hombre. Hay una interrelación entre todo lo que existe, un vínculo quizás indefinible y muchas veces invisible, pero ahí está, algo que une a todo. Y lo que sucede en un lugar puede impactar todo el planeta, todo el universo, pues todos somos lo mismo, por eso ellos hablaban con las plantas, con las montañas, con el viento, con los árboles, con el fuego, con el agua, como seres vivos, como seres con poder que podían ofrecernos su bondad o su furia, que podían ayudarnos a crear, a alimentarnos, a tener una mejor vida. Por eso el hombre en esos lugares se dirige con respeto, y pide permiso a la madre tierra para tomar algo de ella, y se preocupa de sólo tomar lo necesario y de conservar los bosques, las plantas, los animales, todo cuanto hay en su entorno.

Todavía hoy día, en muchas tribus, en muchos pueblos, de muchos países, se realizan ceremonias de petición de lluvia, ceremonias del maíz, del fuego, se hacen ofrendas a los dioses que de acuerdo a sus  creencias los representan. Se realizan ofrendas de agradecimiento por todas las bondades que se reciben. El agradecimiento, algo que el hombre de la sociedad moderna ha olvidado.

Por mucho tiempo, estas ideas se consideraron absurdas, se ha creído y todavía se cree que el hombre es la cima y la perfección de la creación, pero constantemente se descubren especies de animales que tienen una mayor capacidad de adaptación o de regeneración de alguno de sus órganos ante perdido en un accidente.  Hay especies extremófilas capaces de desarrollarse en medios muy ácidos o a temperaturas muy elevadas, o que en medios muy fríos y secos pueden hibernar y parecer muertos hasta que las condiciones de vida son apropiadas, y entonces, la vida se reinicia en sus cuerpos como si nada hubiera sucedido.

Hoy algunos estudios científicos, demuestran que las ideas de éstas tribus no están equivocadas, es verdad, lo que se hace en un lugar puede afectar a todo el planeta, los fenómenos climáticos son la prueba más contundente de esto. El calentamiento global por contaminación, ha elevado la temperatura del planeta, lo cual ha ocasionado en parte el deshielo de los casquetes polares, la desalinización del agua del mar por el aumento de agua dulce, el aumento del nivel del mar, el hundimiento de algunas poblaciones y zonas costeras, la formación de corrientes de aire que ocasionan huracanes de categoría cinco que son capaces de destruir una enorme ciudad con vientos y lluvias que inundan enormes territorios causando muerte y enfermedades por contaminación de aguas estancadas que en poco tiempo se vuelven putrefactas por las altas temperaturas y los restos de animales ahogados.

Pero no existen más los milagros, me dice la señora que está a mi lado. Y yo simplemente no me imagino que clase de vida puede vivirse sin creer que los milagros pueden existir, que clase de persona puede no ver los milagros que cada día se suceden para nuestra propia existencia. El hecho mismo de levantarme cada día ya es un milagro, que pueda caminar, ver, oler, oír, sentir, comer, que mi corazón y todos mis órganos funcionen perfectamente, son todos milagros que pasan desapercibidos a nuestros ojos. Solamente hay que ver todo lo que tiene que hacer para vivir una persona con insuficiencia renal, par comprender esto, algunos tienen que dializarse cada tres, dos, días o cuatro veces en un mismo día. 

Muchas cosas que damos por hecho, podrían simplemente no estar o dejar de ser en un instante. ¿Cómo podemos ignorar el milagro de nuestra vida y de la naturaleza? Parece ser que olvidamos agradecer por todas las cosas que damos por hecho, sin tomar en cuenta que tenerlas es un regalo y que podríamos no tenerlas de un momento a otro.

Porque somos pecadores, ya no hay milagros me dice la señora. Pecado, pecado, pecado, esa palabra tan usada en las religiones, que se refiere principalmente a desobedecer los mandatos que las rigen, encaminadas a gobernar a los hombres con cierta ideología, sin la posibilidad de concederle su capacidad de pensar, de escuchar su sabiduría de elegir por sí mismo. Y dicen que dios otorgó al hombre el libre albedrío, entonces, las religiones están por encima de la voluntad de dios, pues exigen del hombre una obediencia incondicional, usurpan el derecho al libre albedrío otorgado por dios mismo. Pretenden todas, ser la religión verdadera y tener la verdad absoluta. El dios que se han inventado, es un dios muy manipulador e intolerante.

Pero no voy a discutir con esta persona, no tengo interés de convencerla de nada, ella sólo repite el discurso aprendido a través de los años en su religión. Es incapaz de mirar ninguna de las miles de incongruencias en su propio discurso, es incapaz de mirar con sus propios ojos ni de consultar su propia sabiduría interna. Probablemente nunca sabrá todo lo que hay dentro de ella misma.Por fin le toca su turno de pasar con el médico, es un buen momento para dejar esta plática que no conduce a ningún lado.

Yo prefiero mi propia versión de dios, como hija amada de mi creador que todos los días me da tantas bendiciones, que me da su amor incondicional, merecedora de tantos milagros, custodiada por sus ángeles y que en los momentos más difíciles me envía toda la ayuda que necesito. Ese dios que encuentro en todos lados y en todas las personas, al que no necesito venerar en ninguna iglesia, porque él es parte de mi. Como parte de su creación divina recibí una parte de él al encarnar esta vida. Él me hizo eterna, soy un espíritu en un cuerpo físico que un día desaparecerá, pero lo que realmente soy, permanecerá para siempre.




sábado, 31 de marzo de 2018

HIDDEN FIGURES


HIDDEN FIGURES

(TALENTOS OCULTOS)



Esta película ya conocida por muchos, no solo por la excelente actuación, cobra especial importancia porque muestra la carrera entre las potencias mundiales de la década de los 70´s para poner en órbita el primer transbordador espacial a la luna. La complejidad de los cálculos matemáticos requeridos hace obligatorio la ayuda de los mejores matemáticos de la época, que son personas discriminadas por distintos temas: ser mujer, ser negra y ser de origen humilde.

En el filme se muestra la historia de tres de éstas mujeres: Katherine Johnson (Taraji P.) una matemática especializada en geometría, Mary Jackson (Janell Monae) una ingeniero aeroespacial y Dorothy Vaughn (Octavia Spencer)  que tienen que ir más allá de los límites que les impone una sociedad altamente racista y discriminatoria. Ellas deberán hacer uso de todo su empeño, coraje y motivación, para salir adelante y conseguir sus propósitos de ocupar un digno y merecido lugar de trabajo.

Quizás el tema de la historia, ha sido ya planteado por otras películas, pero no deja de sorprender la determinación de las protagonistas para hacerse de un lugar propio en un ambiente adverso. A lo largo de la trama se muestran escenas claramente discriminatorias, como el uso de baños sólo para negros y sólo para blancos, o las cafeteras que tampoco pueden ser usadas por todas las personas sin importar su color. La principal protagonista, tiene que lidiar con la marginación de todos sus compañeros de trabajo, que son todos hombres, y que hacen lo posible para que ella no tenga los datos suficientes para realizar sus cálculos exactos. Poco a poco Katherine logrará superar todos los retos, lo mismo que sus compañeras que tienen otras dificultades relacionadas a su color y género.

Esta sería sólo una historia conmovedora y motivadora para no dejarse vencer ante las adversidades, si no fuera porque la discriminación sigue existiendo en distintos niveles, en todas las sociedades actuales. Por ejemplo, en el país donde ocurren los eventos narrados, hoy día, se construye un muro, que pretende impedir el ingreso de todos los latinos a dicho país. Pero, mientras un muro es construido por el gobierno, algunos  ciudadanos de ese país, cazan y matan a los indocumentados que continuamente llegan buscando una oportunidad de sobrevivencia o de mejor calidad de vida que no tienen en sus lugares de origen.

Pero no es necesario, ir más lejos, en este país, y en otros, las mujeres tienen un pago inferior al de los hombres, por un trabajo igual, a pesar de que constitucionalmente, se encuentra establecido en el artículo cuarto de la constitución política mexicana, que hombres y mujeres son iguales ante la ley. Por cultura y tradición, se favorece también la educación de los hombres, designando a las mujeres el trabajo del hogar. O bien, en familias numerosas se dará siempre preferencia a la educación del varón, dejando a la mujer la posibilidad de estudiar únicamente carreras de enfermería, estilista o secretaria. En otros países no sólo se trata de discriminación, sino de exclusión: mujeres sin derecho a voto, sin derecho a un trabajo, sin derecho a decidir sobre su propio cuerpo y a la posibilidad de tener o no hijos.

Esta película muestra las condiciones sociales y laborales de las mujeres de color, como algo que se ha superado, algo que ocurrió en otro tiempo. Pero la sociedad capitalista margina a millones de seres humanos condenándolos, a condiciones de vida miserables, sin oportunidad de progreso, orillándolos a emigrar a  países “desarrollados” en busca de oportunidades. Las mujeres hoy día, tienen que seguir luchando por un lugar en las áreas científicas y tecnológicas, que todavía son de dominancia masculina y no porque las mujeres carezcan de inteligencia y talento, sino porque tienen superar varios obstáculos culturales y sociales antes de tener una oportunidad.

El tema de la película, la discriminación y exclusión, es totalmente vigente, quizás se han hecho algunas conquistas, algunas de las cuales, parecen estar en franco retroceso. El país de la libertad y las oportunidades, que se jacta de la democracia y de la igualdad, es el país donde se encuentra atrapada una gran cantidad de migrantes, que sólo tienen acceso a los trabajos de campo o de limpieza, con sueldos incluso más bajos que los legalmente establecidos para los ciudadanos de esa nación.

Hombres y mujeres latinos eficientes, con estudios universitarios no pueden ejercer ningún trabajo relacionado a su profesión, a menos que cursen sus estudios en una universidad de ese país.  Y, qué es eso, sino discriminación. Dar por hecho, como nación, que las universidades de otros países son incapaces de ofrecer educación de calidad a los profesionales egresados de ellas. Una sociedad realmente civilizada y avanzada no discrimina, ofrece oportunidades.
  
Es por eso, que el tema de la película, es un espejo de la sociedad de nuestro tiempo, el color, la raza, el género, el estatus migratorio, siguen siendo motivos de discriminación en distintos niveles.

Una lección alentadora, deja la película, tomar como un reto las adversidades, y luchar por conseguir los cambios que mejoren la situación de todos. La historia real de tres mujeres brillantes, tenaces y  talentosas, sin reconocimiento, rescatadas del anonimato. Mujeres que en su vida real, abrieron el camino y oportunidades a otras mujeres, aún a costa de sus beneficios personales. Esto nos lleva a la pregunta, ¿cuántos hombres y mujeres están excluidos de la historia oficial a pesar de haber contribuido con su conocimiento y trabajo en grandes proyectos, solo por su color, origen o raza?, ¿cuántos hombres y mujeres talentosos dejan de brillar por falta de oportunidades? ¿Nuestras sociedades y países “avanzados” serán capaces de incorporar y brindar oportunidades a todas la personas talentosas, que pueden contribuir a los avances de la humanidad?

Sólo el tiempo nos dará la respuesta, si como humanidad estamos listos para hacer grandes cambios en beneficio de todos, o seguiremos repitiendo la historia de exclusión y discriminación.

Hidden Figures es una película biográfica estadounidense de 2016 dirigida por Theodore Melfi y escrita por Melfi y Allison Schroeder. ​



HIJOS DE LAS ESTRELLAS


HIJOS DE LAS ESTRELLAS



Hace muchos, muchos años, una muy evolucionada civilización visitó este hermoso y exuberante planeta, ellos eran habitantes de una lejana estrella, por miles de años habían estado observando al hombre primitivo, que en aquélla época, apenas tenía los conocimientos más básicos para su sobrevivencia.




Ese hombre no se cuestionaba por su existencia, pues no tenía capacidad para hacerlo, su pensamiento era primitivo, limitado a las cuestiones más inmediatas del entorno, pero en su mirada profunda, los habitantes de la lejana estrella, miraron un gran potencial de evolución. Ellos viajaban periódicamente a las distintas galaxias del universo, eran conocedores de los planetas habitados y de los seres que en ellos vivían. Alguna vez, en un lejano planeta, había descubierto la misma mirada, de los humanos, y con toda la sabiduría y conocimiento que poseían sobre el origen y evolución de los seres vivos, habían ayudado en aquéllos planetas para un desarrollo más acelerado de aquéllos seres.

La tierra, no sería la excepción, cuando vieron que el hombre tenía posibilidades de evolucionar, decidieron ampliar los límites de su conciencia, entonces con su tecnología tan avanzada, hicieron en el ADN de los humanos las modificaciones necesarias para que fuera capaz de aprendizajes más complejos y de ser auto reflexivo. Algunas leyendas de tribus antiguas recogen este momento metafóricamente, y en la biblia se habla del fruto del árbol del conocimiento que probaron el hombre y la mujer. Millones de años después algunas religiones, construidas por el hombre con intenciones de manipular al ser humano, darían a esta historia un sentido perverso, culpando a la mujer de desobediencia hacia al creador.

Pero la historia es muy distinta, una historia que por miles de años ha permanecido en la oscuridad, con el propósito de subyugar a la mujer e impedir el crecimiento de la humanidad. En aquél tiempo, el hombre nuevo, aprendía directamente de grandes maestras, ellas eran las mujeres sacerdotisas de su civilización y quienes decidieron permanecer en este planeta para guiar a los humanos. Pero el conocimiento que ellas transmitían no se refería a la tecnología, pues esto era algo que el hombre tendría que aprender por sí mismo. Ellas enseñaban al hombre sobre su origen divino, sobre su conexión con el universo y con todo lo que existe. Sobre la conciencia del universo, del planeta, de la relación del hombre con ellos.

Muchas tribus antiguas fueron guiadas por las maestras de aquella estrella y sus conocimientos fueron transmitidos a las mujeres de cada tribu, pues ellas siempre han sido las más indicadas para recibirlos. Ellas, por ser las creadoras de vida, por su natural capacidad de ser más intuitivas y compasivas hacia los demás. Ellas fueron las mejores guías y maestras en sus tribus, las cuales se regían por un gran respeto a la naturaleza y a la madre tierra. Se enseñaba al hombre su lugar dentro de la creación, un ser íntimamente relacionado con todo y parte de lo mismo. El hombre lo comprendía, sabía que algunos animales y plantas fueron creados para su propia alimentación, pero no se ufanaba de ello, ni se sentía superior. No, aquél hombre consciente, respetaba y agradecía a estas plantas y animales que estuvieran ahí para alimentarlo.

Cada vez que el hombre requería de ellos para su sobrevivencia, los tomaba con respeto y ellos lo sabían y colaboraban. Así, el hombre sabía que si requería de la carne de un búfalo, conejo, ave, jabalí o venado, tenía que hacérselo saber. Entonces acudía con las chámanas de la tribu, quienes tenían una relación y comunicación con todos los seres y les preguntaban en dónde debían ir a buscar al animal, y ellas se los decían. Ellas hablaban con el alma del animal, para que acudiera al llamado y ofrendar su vida para la alimentación de la tribu. Los hombres, antes de salir de cacería, hacían un ritual, para pedir la ayuda y protección del gran creador, que ellos llamaban el gran espíritu. Cantaban y danzaban al ritmo de los tambores, para entrar en armonía con los elementos de la naturaleza y dar su agradecimiento.

Ellos salían en busca de su alimento, el cual siempre encontraban en el lugar indicado, tomaban su vida y le agradecían al espíritu del animal. Antes de alimentarse tomaban una porción del animal y la ofrendaban a los espíritus de la naturaleza, pues ellos sabían que las plantas, los árboles, las montañas, el agua, el viento, todos eran elementos conscientes a quienes debía respetar y estar en armonía con ellos. Así, nunca tomaba más de lo estrictamente necesario, consciente del equilibrio que debía mantener, ocupaban absolutamente todo lo que era el animal, no sólo su carne comestible, sino también su piel, para abrigo y calzado, los tendones y huesos para herramientas de trabajo o de caza. Algunas tribus aisladas en este planeta, hoy en día, todavía siguen estas costumbres, lo que les ha permitido sobrevivir en entornos hostiles con éxito, además de preservar sus recursos naturales, sin causar la devastación.

Las maestras de la lejana estrella, brindaron sus conocimientos y las primeras mujeres conscientes lo recibieron, pero algunos hombres, quisieron tener el poder y el control de las cosas e inventaron el mal, el mal a quien pusieron un nombre y acusaron a las mujeres de dejarse guiar por ese mal. Y empezaron a hacer cosas que creaban desarmonía, que rompían la conexión con la naturaleza y la madre tierra y entonces, cuando consultaban a las mujeres chamanas para que les dijera a donde ir de cacería, ellos rompían el equilibrio, y el animal no se presentaba, el viento enfurecía, se creaban tormentas y ellos, culpaban a la chamana del mal clima. Algunas chamanas fueron expulsadas de sus tribus, o quemadas.

Y así, los hombres condenaron a las mujeres de todo mal, y fueron condenadas a la exclusión, persecución y muerte. Poco a poco ellos fueron tomando el control de todo y las mujeres perdieron todo su poder. Algunas tribus recordaron su conexión con todo lo que existe, el respeto que le deben a la naturaleza, que es la fuente de vida, para todos los seres vivos, pero la mayoría de los hombres lo olvidaron, se sintieron superiores a todos y a todo lo que existe y su violencia y su codicia no tuvo límite, destruyeron civilizaciones enteras, sólo para tener el control de los recursos naturales que poseían, comenzaron a tomar mucho más de lo que se necesitaba para vivir, olvidaron el respeto, el agradecimiento, olvidaron incluso los rituales y su conexión con el creador.

Las sociedades dirigidas completamente por hombres se volvieron codiciosas y formaron ejércitos para sojuzgar otros pueblos y naciones, para apoderarse de sus riquezas, y por miles de años su forma de vida se basó en el poder sobre otros. Olvidaron la sabiduría, la compasión, el amor, todas las enseñanzas que sus padres originales y maestras de las estrellas habían dado a las mujeres para que se gobernaran con ellas y pudieran mantener el equilibrio con el planeta.

Los padres de las estrellas, miraron al hombre hacer, lo que hombres de civilizaciones ancestrales ya habían hecho alguna vez y que los llevó a la extinción. Algunas tribus de la presente civilización, recogen ese conocimiento, como parte de sus  mitos, así, los mayas, los hopis y otros, hablan de las extintas civilizaciones, que la historia oficial se niega a considerar a pesar de tantas evidencias, que demuestran que hubo anteriormente, civilizaciones que tuvieron tecnología más avanzada que la actual.

Parecía que esta civilización se auto-exterminaría como  las anteriores, pero algunos cambios, abrieron la posibilidad de una evolución mayor y entonces, los padres de las estrellas comenzaron a hacer cambios en la energía de la tierra para incrementar la posibilidad del humano actual del crear una sociedad más evolucionada, como ya la hay en otros planetas habitados. Los humanos que tienen conocimiento de esto, trabajan  difundiendo el mensaje, dando a conocer la información que reciben de aquéllos seres altamente evolucionados, pero los humanos que se benefician de vieja forma de energía y de vida, que tienen el control y poder de las sociedades, tratan de evitar el cambio, creando el caos a través de la desinformación y la manipulación, pues quieren que el hombre común siga ignorando su verdadero origen y su poder, su capacidad  de crear algo mejor para todos.

Pero hoy, la energía planetaria esta lista para recuperar y reintegrar el poder de la naturaleza femenina que fue excluido de todo lo que gobierna el planeta. Algunos humanos están contactando con su poder interno a través de su intuición, hombres y mujeres que empiezan a guiarse y tomar decisiones importantes, basadas en la sabiduría, la compasión y el amor. El reto es enorme, pues la energía dominante quiere perpetuarse y seguir teniendo el control.

Si alguna vez, escuchaste una voz, que no supiste de dónde provenía pero que era la respuesta que necesitabas, no lo dudes, esa voz provenía de tu interior, de tu conexión con los maestros superiores que se comunican contigo para tu mejor bien. Esa voz llena de sabiduría, contiene todas las respuestas que necesitas, pero tienes que aprender a escucharla mejor, a estar en paz y  quietud para oírla claramente. Los que tienen el poder y control no quieren que la escuches, te dirán que estás loco, que estás poseído por una entidad maligna, te desacreditarán de cualquier modo, porque no quieren que la escuches, pues saben el poder que tiene, saben que cuando el ser humano se guíe por el amor, la compasión y la sabiduría que hay dentro de cada uno, ellos no tendrán más poder.

Ahora han creado el mayor caos, para que tu no escuches dentro de ti, para que te distraigas con el caos y ruido externo, ellos harán todo lo posible porque todo continúe como está, te llenarán de pánico si lo permites, no quieren que uses el poder superior que tienes. Y tienen la manera de hacerlo, porque el mal se difunde en un segundo, pero el bien la mayoría de las veces pasa desapercibido. Te harán creer que tus buenas acciones son irrelevantes, y algunas veces te harán sentir un tonto, porque eliges hacer el bien, cuando otros, a todas luces hacen el mal y se enriquecen a sí mismos a costa de los demás. Pero debes saber que no eres el único que siente compasión y amor por los demás, una gran cantidad de seres humanos han comprendido y se mantienen firmes realizando acciones de beneficio común.  

Los habitantes de las estrellas vinieron hace miles de años, hicieron las modificaciones en el adn de los humanos para permitirle una mayor evolución y aprendizaje, ahora volvieron para elevar la energía del planeta y crear las condiciones necesarias para la evolución de la humanidad, para una civilización más avanzada. Ellos están dispuestos a ayudar al humano, dispuestos a guiarlos, como lo hicieron alguna vez, en los comienzos de la civilización, sólo esperan que el humano escuche, esa voz y actúe. Ellos son los padres de esta humanidad, de estos hijos de las estrellas que recién comienzan a descubrir su verdadero origen y poder. 
      


miércoles, 28 de febrero de 2018

LA GENEROSIDAD


LA GENEROSIDAD


La generosidad no es un acto que practiquen quienes tienen riqueza material, sino quienes tienen riqueza espiritual.



Pequeños actos de generosidad pueden cambiar el mundo y así es como sucede.  Recientemente publiqué la historia de Vicky, una mujer trabajadora que recibe en regalo una pensión. Cuando conocí esta historia me maraville de la magia que los seres humanos de buena voluntad pueden crear. Por la vida hay personas con ideas distintas, que ante una misma situación, pueden tener no sólo reacciones diferentes, sino opuestas. Hay personas que han atravesado momentos tan difíciles y dolorosos que han dejado de creer en la magia de la vida. Pero hay personas que a pesar de sus circunstancias tan complicadas no pierden la fe y entonces encuentran los medios y las personas que les ayuden a salir adelante.

En relación al último texto publicado, un lector ha tenido la gentileza de compartirme una acción similar, realizada por su propio padre. La mujer que fue beneficiada por su generosidad vive en una de las zonas más pobres de Brasil, y es hasta el momento de leer la historia de Vicky, que el lector se contactó con dicha mujer. Y entonces pudo saber que la mujer a quien su padre heredó su pensión, no sólo había salido adelante con sus hijos, sino que con la ayuda de ellos, construyeron un huerto familiar de hortalizas para ayudar a la gente su propia comunidad tan marginada.

Este es un ejemplo de cómo pequeñas acciones pueden generar más acciones positivas de otras personas y que después benefician a más gente. Es cierto, que tenemos en muchos países gobernantes codiciosos y saqueadores, a quienes no les importa sacrificar a su nación y su gente para un beneficio personal, pero a través de este blog, me he dado cuenta que cada vez, es más la gente que se ocupa de los demás, que actúa con sus propios recursos y ayuda a quien está en sus manos ayudar.

El comentario de este lector no sólo me reitera la confianza de que entre todos podemos crear un mundo mejor, actuando directamente sobre las situaciones, sin esperar ayuda de los gobiernos, que al menos en este país, nos han demostrado una y otra vez, que no están al servicio de su pueblo.

Junto con el comentario de este lector,  recibí las fotos de la familia beneficiada y del huerto que han creado. En una de ellas se mira a la señora sobre el techo de una casa con la favela a sus espaldas. Su expresión de alegría es inobjetable, una mujer que recibe la ayuda desinteresada de un hombre con quien no tenía ningún vínculo y que corresponde a esa acción, ayudando a otras personas. Sin duda alguna, este es el tipo de personas que se requieren para mejorar nuestro mundo. Personas que tienden la mano a otras personas.



Por lo demás la foto del huerto es impresionante, hermoso, lleno de frutos que penden de un techo especialmente diseñado para ello. Un huerto lleno de abundancia, reflejo de la abundancia que existe dentro de los seres humanos que lo crearon. El trabajo de manos creadoras, de gente acostumbrada a luchar, de mujeres guerreras que no se rinden. Por el mundo hay más mujeres y hombres como estos, que sólo esperan una ayuda, una oportunidad para poder mejorar sus vidas con su propio trabajo.

Algunas personas dan poco valor o ninguno a la escritura, de la misma manera, en que creen que sus acciones son intrascendentes, pero muchas de ellas, tienen un impacto que sólo podemos reconocer a través del tiempo.

Agradezco a la vida por aquéllas personas que son capaces de realizar acciones en beneficio de otros, sin esperar nada a cambio. Ese es el reto para todos, si queremos un mundo mejor.

EN EL MISMO PLANETA





EN EL MISMO PLANETA


El silencio se hizo grande, profundo.
Después del gran terremoto, un gran silencio.
La vulnerabilidad latía en el corazón asustado.
El miedo a quedar sepultado bajo toneladas de escombros.
La desesperación de perder un patrimonio, un techo.
Volver a empezar de cero, ¿cómo?
El trabajo de tantos años, reducido a escombros.
El dolor de los seres amados perdidos,
arrebatados de la vida en segundos.

La impotencia, la frustración, el enojo,
ante el robo descarado del gobierno.
Promesas de ayuda que no cumple,
Tarjetas bancarias clonadas o sin fondos

El despilfarro de dinero en spots publicitarios
Que simulan una reconstrucción que no ocurre
Grandes iglesias a punto de derrumbarse,
sostenidas con puntales para mantenerlas en pie
¿para qué?
Como un monumento al desinterés del gobierno,
en su pueblo, en su nación.



Hay un aliciente.
La ayuda del mismo pueblo para los damnificados
El apoyo de particulares y países
Que con sus propios recursos llegan a los afectados
Ofreciendo dinero para materiales de construcción.
Pero el dinero donado por países y particulares al gobierno,
para el pueblo, ¿dónde está?, ¿quién se lo ha quedado?

Y las escuelas que han sufrido severos daños,
Las que aún están en pie, con riesgo de derrumbarse,
De las que las instituciones de gobierno, quiere deslindarse,
Poniendo en las manos de los padres de familia
La responsabilidad de demolerlas o repararlas
O pretendiendo, a pesar de daños estructurales visibles
Que no pasa nada, que no hay ningún riesgo,
Que pueden ser utilizables.



Mientras el pueblo trabaja solidariamente
Mientras gente de lejanos países,
vienen y reconstruyen en los lugares de desastre.
El gobierno y sus instituciones,
subcontratan a empresas, y éstas a particulares,
sólo para justificar con tendenciosos dictámenes,
que los inmuebles escolares dañados
siguen siendo habitables.



Maestros de la colusión, del engaño y la mentira
A quienes no les importa la seguridad de los estudiantes
Poderosos funcionarios, directores y “profesionales”,
Sin valores, sin conciencia, sin civismo
Quienes participan y se benefician del juego de la corrupción
Mientras mantienen a salvo a sus propios hijos
En costosos y elitistas colegios particulares.
Después de todo, para ellos no es necesario
Invertir ni un centavo, en la seguridad de la prole.

La madre tierra se sacude
La madre tierra hace un llamado
A la conciencia de hombres y mujeres
Pero muchos no sienten, ni oyen
No comprenden que todos somos uno
Se empeñan en mantenerse separados
Creando un caos y un daño mayor que la naturaleza
Pero no hay lugar suficientemente lejano
Para huir, no iremos a ningún otro planeta.

LIBRE DEL DOLOR




LIBRE DEL DOLOR


Siempre fui un bicho raro, alguien que no encajaba en ningún lugar. Ese  alguien que no tiene un sitio propio ni en su familia. No importaba que estuviera en silencio para no molestar, mi sola presencia resultaba impertinente.  Había algo en mí, aunque no sé yo en dónde. Tal vez en mi cara, en mi voz, en mis ojos, o en mi semblante. Algo que parecía desagradar a los demás, aún a los que no me conocían. Algo que parecía alejar de mi cualquier persona.  

Al principio no lo sabía, pero poco a poco fui notando que no me trataban del mismo modo que a los demás. Siempre era relegada al último lugar.

Mi padre por  una razón que desconozco y que tal vez ignore para siempre, nunca pudo quererme. Cuando era pequeña lo veía tratar con ternura y generosidad a mi hermana menor. La cargaba frecuentemente entre sus brazos, aún cuando ella no se lo pedía. Y no importaba cuantas veces, o de qué manera yo le suplicara, a mí no me cargaba nunca. Para mí nunca tuvo una caricia ni dulces palabras.  Yo quería sentirme querida, protegida, mirar desde lo alto, a través de sus ojos. Pero lo cierto, es que nunca logre no sólo ganar su amor, ni siquiera pude llamar su atención una sola vez.

No entendía, y no entiendo aún, el por qué nunca tuve un lugar en su corazón. Su distancia, su indiferencia en todo lo relacionado conmigo me lo confirmaron a través de los años. Ni siquiera puedo decir que haya sido un mal padre, porque nunca me trató mal. Me dio comida, alimento, ropa, educación, todo lo que un padre da a sus hijos. Pero no recibí nunca de él un abrazo, una felicitación o su presencia en mi ceremonia de graduación de la universidad. Ni siquiera alguna respuesta a mis preguntas por su trato hacia mí.  Parecía tener un especial empeño, en mantener un muro que nos alejara.

Mi madre, una mujer hacendosa, que se levantaba cada día a las seis de la mañana para preparar el almuerzo para todos sus hijos antes de que se fueran a la escuela. Me enseñó con gran exigencia las tareas que una mujer debe saber. A los diez años dijo, no se encargaría más de mi ropa, tendría que hacerlo yo; lavarla y plancharla. Las cosas debían hacerse bien y puntualmente, tal como ella decía. No de otra forma, sólo como ella decía. No había lugar para las equivocaciones, cualquier cosa que perturbara su orden era motivo de castigo y reproches. La escuché miles de veces, quejarse, enojarse, gritarme. Pero nunca se atrevió a golpearme, mi mirada desafiante la asustaba. Yo era la única de todos sus hijos que no me asustaba con sus castigos, que no tenía miedo de desobedecerla. La única que se atrevía a cuestionarla a decirle un rotundo no cuando estaba en desacuerdo con ella. Llegó el día en que comprendió que sus castigos no podían doblegarme, ni sus palabras detenerme. Sólo entonces, me dejó en paz.

Mi hermano mayor tuvo una especial deferencia hacia mí, su continuo maltrato y desprecio eran completamente manifiestos en cada una de las palabras que salieron de su boca. Un odio que le nacía desde lo más profundo de su ser lo llevaron no sólo a humillarme continuamente, sino incluso a golpearme siempre que le era posible. La única vez que no fui objeto de su furia y arrogancia fue aquél día que estaba postrado mal herido en una cama de hospital.

Yo sólo era una  niña indefensa, que desaté la furia de mi hermano por el sólo hecho de existir. Me odió hasta que ya no pudo odiarme, hasta que la muerte silenció para siempre su boca.

Fueron los días grises, largos, dolorosos, sin sentido. Sin entender el para qué de la vida. Sin conocer el gozo de la existencia. Sobreviviendo apenas, sin la promesa de algo mejor, sin la ilusión de que las cosas mejoraran. Sí, él me convenció de ser una basura, de no ser y no merecer nada. Me convertí en una autómata, cada día me levantaba para ir a la escuela sólo porque sabía que tenía que hacerlo, pero no tenía nada más que me interesara hacer.

Nunca había tenido la oportunidad de elegir nada, la vida decidió por mí. Y yo me sentí como una maleza que sólo estorba en un bello jardín. Como una semilla podrida de la que jamás brotará nada bueno. Como ese árbol estéril que jamás dará un fruto.

Por mucho tiempo, sus hirientes palabras se reprodujeron como un incesante eco desde lo más profundo de mi corazón. Derrame miles de lágrimas tratando de convencerme a mí misma que yo no era lo que él decía. Y entre  más trataba de convencerme  a mí misma, más  se enterraba la duda en mi corazón. Caminé dando tumbos, entre la certeza rotunda de no ser nadie para mi padre y de ser una basura para mi hermano mayor. Años de dolor, repitiéndome a mí misma sus crueles palabras. Deseando morirme cada día apenas llegaba la mañana. No tuve el consuelo de nadie. Ni siquiera el de mi creador, pues ante todas las dolorosas situaciones que atravesaba me convencí de que no existía. Desee tanto la muerte, desee terminar mi miserable existencia, callar esa voz torturante de mi hermano.

Y, ¿quién quiere vivir en ese túnel oscuro?¿ Quién desea el desamor, el vacío, la desesperanza? Sólo se sobrevive un día y otro. Y  ahí estaba él, en esos momentos, presto a torturarme. Después de hacerme sentir una basura, me humillaba por mi falta de deseo de vivir. Me exigía que comiera, diciendo que si no lo hacía iba a morir. Si morir era lo que más quería, dejar de escuchar sus palabras hirientes. Terminar para siempre con el dolor. Desde luego nunca tenía apetito, probaba apenas dos o tres bocados, antes de que el llanto se desbordara de mis ojos. Sólo entonces mi madre intervenía diciéndole que me dejara en paz.  Siempre estuve a merced de sus hirientes palabras, temblando como una tierna hoja en medio de un feroz viento. Mis lágrimas jamás le conmovieron, muy al contrario, gozaba con mi sufrimiento.

La muerte, se convirtió en mi amiga, la única que tuvo piedad de mí, que me liberó de mi torturador, de mi verdugo. Dentro de mí, siempre supe que podía refugiarme en sus brazos para no escuchar más ninguna palabra hiriente, para no sentir más ningún dolor, para no albergar nunca más ningún miedo en mi corazón. Y ella llegó silenciosa, pero no me llevó a mí, se lo  llevó a él. Dejándome agonizante, malherida, cubierta en llanto.

Esos días se fueron. Por fin, cayó la última palada de tierra sobre su ataúd. No volveré a escuchar de su boca palabras hirientes, su voz fue silenciada por la muerte. Dentro de una tumba se ha podrido desde hace más de veinte años. He ido a pararme sobre su tumba, depositando en ella no flores, sino sus palabras crueles que he tenido que arrancar desde lo más hondo de mí. Las vuelvo a quien le pertenecen. Me libero del poder que ejercieron sobre mí. Nunca más sobre mí, soy libre.

Libre del dolor que me causó. Libre de su miseria y desamor. Su muerte es un gran regalo que me la vida me ha dado. Condeno sus palabras al olvido, a la nada. Su oscuridad no logró apagar la luz de mi corazón.

miércoles, 31 de enero de 2018

VICKY



VICKY


Es una mujer muy trabajadora, tiene muchos años dedicándose a la terapia múltiple en rehabilitación física, proviene de una familia numerosa, nueve hermanos. Su madre siempre fue una mujer sumisa, sometida, dedicada exclusivamente al cuidado del esposo y los hijos. Desde que era muy joven, Vicky soñaba con ser médico, pero sus padres no podían costearle la carrera, así que cuando llegó terminó la preparatoria, tuvo que elegir algo al alcance de la economía de la familia.  Cuando fue a la universidad del estado a pedir informes, le  hablaron sobre una carrera que iba a iniciarse ese año, aunque nadie supo explicarle con exactitud de qué se trataba, le dijeron que era algo intermedio entre enfermería y medicina, eso fue suficiente para llamar su atención y elegir esa opción.



Ella es una mujer fuerte, de constitución robusta, alegre, disciplinada y muy paciente. Desde que comenzó a realizar sus prácticas profesionales y su servicio social en el ISSTE (instituto de Seguridad Social de los Trabajadores del Estado), se sintió muy feliz de haber elegido esa carrera, tenía un gran deseo de ayudar a sus pacientes y empatizaba fácilmente con ellos,  por lo que se esmeraba en su trabajo.

A los 23 años terminó su carrera y consiguió empleo en el mismo lugar que hizo sus prácticas. También, realizaba trabajos a domicilio con algunos pacientes, entre ellos, atendía a un niño de 10 años que por un accidente sufrió un traumatismo craneoencefálico y perdió movilidad en sus extremidades. El padre del niño era político e instaló en su casa una clínica para que su hijo fuera atendido por todos los profesionales que fueran necesarios. Así que un día del mes de agosto, en que trabajaba con el niño, un médico la observaba, al finalizar la terapia se acercó y le dijo que tenían que hablar sobre el paciente, a lo cual ella accedió sin ningún problema

El médico que venía de otro estado y se hospedaba en un hotel se llamaba Ernesto, el padre del paciente puso a su disposición un coche y un chofer. Ernesto le dijo a Vicky que pasaría a las ocho de la noche a su casa, para platicar en un restaurante, ella estuvo de acuerdo. Desde el primer instante Vicky se sintió  muy extraña con el doctor, al llegar al restaurante, él ordenó varios platillos y comenzó a hablar de lo que él hacía, pero en ningún momento comentó nada sobre el niño. Ernesto, también ordenó dos tequilas, lo cual sorprendió sorprendio a Vicky, pues en ese tiempo, esa bebida no era popular en esa ciudad. Después de más de una hora de charla y de ver que no hablaba del paciente, se sintió preocupada porque él había bebido alcohol, entonces le dijo que la llevara a su casa. El aceptó, pero al despedirse le dijo: “Ya no te voy a dejar ir porque te he estado buscando por todo el mundo y ya te encontré”. Al escuchar esto, pensó: “Este viejo está loco y borracho”. Él le dijo: “Se ve tu luz impresionante, paso mañana por ti para ir a comer”

Al día siguiente, un viernes, Vicky se fue a la casa de una señora mayor a la que cuidaba desde que ella tenía 10 años, dijo a su familia que si alguien la buscaba no dijeran a dónde fue ni cuándo regresaba. Cuando volvió, le dijeron que todo el fin de semana el doctor estuvo llamando por teléfono para preguntar por ella. Después de eso, Vicky no volvió a ver a Ernesto y continúo trabajando olvidándose del asunto.

El primero de diciembre de ese año, Vicky fue voceada en su trabajo para que atendiera una llamada telefónica, era Ernesto, quien la saludó y le dijo que en su ciudad se iba a dar un curso de terapia. Le preguntó: “¿no quieres venir?” Ella respondió  que salía de vacaciones justo al día siguiente, entonces él se ofreció: “Si quieres te inscribo”. Vicky aceptó, y al otro día consiguió su boleto de avión para ir al curso. Viajó el domingo y el doctor la esperó en el aeropuerto, la llevó al hotel y le dijo que la mañana siguiente pasaría  por ella a las ocho de la mañana.

El lunes ella estuvo muy arreglada para ir al curso, Ernesto llegó por ella y la llevó al centro de rehabilitación de la ciudad, el cual se consideraba el mejor y más avanzado del país, la presentó con la directora quien era  una amiga suya, y le dijo que Vicky estaba interesada en conocer cómo se realizaban las terapias de rehabilitación, en ese lugar. En ese momento Vicky se dio cuenta que Ernesto le había mentido, pues no había ningún curso. La directora la recibió amablemente, le mostró las instalaciones y le ofreció que podía ir cada día y ver las terapias que ahí realizaban. Ernesto la dejó ahí, y le dijo que la recogería a las dos de la tarde. Ella se quedó y conoció la forma de trabajo, que no le impresionó, pues no era tan bueno como ella se había imaginado.

A las dos de la tarde el médico la recogió del centro de rehabilitación, ella le dijo que eso no era ningún curso. Ernesto le dijo que se quedara y aprendiera lo que pudiera de ahí, y la invitó a que por la tarde lo acompañara a su consultorio y le ayudara a atender a sus pacientes. Vicky fue con él, les dio a los pacientes un pequeño masaje y platicó con ellos, al otro día, pidieron que estuviera ella cuando entraran a la consulta. Vicky se quedó una semana en la ciudad, cuando se iba a regresar a su ciudad, ya en el aeropuerto, Ernesto le dijo que se quería casar con ella.

En el mes de febrero volvieron a verse en un congreso y volvió a reiterarle su deseo de casarse con ella, aunque Vicky no tenía ningún interés ni sentía atracción por un hombre al que sólo había visto unas cuantas veces y que además era doce años mayor que ella. Pronto se vio involucrada, para sorpresa de todos sus amigos y familiares, en una relación que ni ella misma tenía prevista, con este hombre al que nunca fue capaz de oponerse, pues ella misma reconoce que en su familia todas las mujeres son sumisas,  miedosas y les es muy difícil tomar decisiones. Tuvo un padre muy autoritario, dominante y controlador, por lo que le era imposible defender su postura ante cualquier hombre.

Su familia alarmada ante la posibilidad de que estuviera tomando una decisión precipitada sobre un asunto tan importante, trató de hacerla reflexionar, sin que consiguieran hacerla cambiar de opinión. Ella misma no sabía por qué se dejaba llevar, pues dentro de sí, una parte estaba inconforme y quería decir su desacuerdo, pero parece que algo muy poderoso le impedía hacerlo. El mismo día de su boda, vestida con su traje de novia se miraba al espejo y se decía  así misma, que no quería casarse con un hombre a que no conocía, pero fue incapaz de decírselo  a él.   

Poco después Vicky se daría cuenta de que se había casado con una persona un tanto singular, su esposo estaba muy relacionado con personas que hablaban sobre temas esotéricos, hacían sanaciones energéticas, incluso, él mismo veía el aura de las personas y sanaba con reiki. Convivían con personas de diferentes países, que decían reconocer lugares sagrados donde se encontraban puertas a otras dimensiones, que se dedicaban de lleno a ese tipo de investigaciones y que incluso escribían libros sobre el tema.

Vicky no tenía queja de su esposo, pues él siempre fue un hombre, trabajador y cuidadoso que la apoyaba para que estuviera siempre actualizada en relación a la carrera que había escogido y parecía que realmente estaba enamorado de ella. Formaron una familia con dos hijos y la vida siguió su curso normal por 16  años. Una vida tranquila, sin sobresaltos, se habían adaptado muy bien.  Alguna vez, Ernesto le dijo que, desde que la vio supo que ella era la mujer con la que quería pasar el resto de su vida y que lo que le había atraído era el modo tan cuidadoso y paciente con que la miró atender al niño.

Un día sin embargo, él comenzó a estar enfermo, al realizarle estudios descubrieron que tenía cáncer, comenzaron con el tratamiento, pero la enfermedad estaba muy avanzada, así que en muy poco tiempo, él murió y ella quedó sola a cargo de sus dos hijos. En la misma semana en que murió su esposo Vicky volvió a su trabajo. Durante los años anteriores había trabajado sólo en las horas que sus hijos iban a la escuela, pues su esposo decidió que así fuera, por lo que en días festivos, cuando había junta en la escuela de sus hijos o alguno de ellos estaba enfermo, ella los atendía.

Desde que Ernesto murió Vicky se dedicó por completo al trabajo y a sus hijos. Siempre una mujer muy disciplinada y con dedicación y esfuerzo, fue sacando adelante a sus hijos. Establecida en un consultorio propio, trabaja todos los días e incluso, a veces, los domingos. Su trato profesional, amable, alegre, discreto y muy humano, pronto le ganó bastantes pacientes, de tal modo, que siempre tiene ocupada la agenda. Sus hijos crecieron y empezaron su educación profesional. Los dos son hijos muy disciplinados, ordenados y aplicados a su estudio. Ambos son conscientes del esfuerzo con el que su madre les proporciona cuanto requieren y sienten un gran respeto y admiración por ella.

Desde que se quedó sola, Vicky nunca pensó en la posibilidad de volver a casarse. En su familia todos han tenido sólo una pareja, misma con la que se han casado. Incluso, cuando ella era joven y asistía a las bodas de sus amigas, estaba segura que no se casaría nunca y probablemente, así hubiera sido, si no se cruza en su vida Ernesto.

A sus cincuenta años, sin embargo, era consciente de una cosa: no tenía seguridad social, ni tendría pensión a la edad de jubilarse. Su esposo siempre trabajó por su propia cuenta y tampoco le dejó ninguna pensión.  Y si bien aún era una mujer muy fuerte y saludable, era un asunto que le preocupaba. La reciente y súbita enfermedad de una amiga, le había hecho notar que si a ella le pasara  lo mismo, no tendría atención médica asegurada, ni tampoco el dinero propio para pagar los gastos de ningún tratamiento.

El hecho de que en su familia de origen, todos hubieran tenido únicamente una pareja con la que habían contraído matrimonio, tal como ella lo hizo, quizás era la razón de que no hiciera ningún intento de encontrar una nueva pareja, a pesar de que era joven. Vicky decidió trabajar sobre ese aspecto de su vida en terapia  y ser capaz de superar ese patrón que se había repetido de generación en generación. Quería librarse de él por ella misma y porque sus hijos estaban ya en edad de tener también una pareja y no deseaba que ellos inconscientemente estuvieran presos del mismo patrón familiar. Después de abordar el tema en una constelación familiar en noviembre de 2016, decretó para misma, que encontraría un esposo que pudiera compartirle su pensión. Y ahí empezó la magia.

Dentro su trabajo, Vicky conversaba con todos su pacientes, algunos de ellos los atendía de varios años, y algunos también eran familiares entre sí. Un día, el señor Mauricio, al que conocía desde hace ocho años, le platicó que buscaba a una persona para casarse y heredarle su pensión, pues él estaba ya jubilado y consideraba que su pensión era muy buena, por lo que le parecía que sería un desperdicio que nadie pudiera beneficiarse de ella, cuando él ya no estuviera. Mauricio había estado casado,  su exesposa tenía la pensión de su actual marido. Además su actual pareja, con la que ya tenía algunos años de convivencia, no quería casarse con él debido a que ella disfrutaba de su pensión de viuda que era el doble de la pensión de Mauricio, por lo que vivían en una relación libre muy discreta.  Al escuchar esto, Diana,  la asistente de Vicky le dijo al señor Mauricio, en forma de broma, que se casara con Vicky para que le dejara la pensión. 

La familia del señor Mauricio estaba al tanto de la intención de heredar su pensión a alguien, y todos, le habían sugerido algunas personas para que contrajera matrimonio, pero, por distintas circunstancias  a él no le habían parecido adecuadas ninguna de las personas. El señor Mauricio tuvo una cirugía y un por unos meses no visitó el consultorio de Vicky, cuando volvió, Diana le dijo: “¡qué sorpresa señor Mauricio, creímos que ya se había muerto y que Vicky se había quedado sin la pensión!”.

A partir de entonces, siempre que el señor Mauricio iba a su terapia, bromeaban sobre el tema. Pronto, sus familiares también consideraban que Vicky era la persona ideal para casarse con él y  beneficiarse de la pensión. Una hija del señor Mauricio también era paciente de Vicky, así que en broma, comenzó a llamarla mamá, ella, desde luego continúo con el juego. Cada vez que la hija del señor Mauricio requería de alguna terapia al llamaba por teléfono decía: “Hola mamita, fíjate que tengo tal dolor en tal parte”. A lo que Vicky contestaba: “Pues no está bien que teniendo una mamá terapista, tengas ese dolor, vente acá para que te atienda”. El saludo y la conversación en la terapia eran en el mismo tono, aludiendo siempre al matrimonio entre Vicky y el señor Mauricio.

Así se siguieron los meses, en los que Vicky había decretado y visualizado cada día: “Va a llegar un señor mayor que se va a casar conmigo para dejarme su pensión”. Fue un día de enero de 2017  que el señor Mauricio le dijo: “¿Cuándo nos casamos? Ella respondió: “Cuando usted quiera”. Entonces él dijo que se casarían el mismo fin de semana. Así que al día siguiente acudió a la oficina de registro civil para averiguar los requisitos para su nuevo matrimonio. Entre los documentos requeridos se encontraba el acta de divorcio, lo cual era un problema, pues cuando el señor Mauricio se divorció, estaba tan enojado, que nunca se presentó a recoger su acta. Ahora tendría que hacer los trámites correspondientes para obtener ese documento.

Mientras tanto, en el consultorio Vicky, recibió la llamada de su nueva hija, pidiéndole una cita para su madre, quien había estado casada con el señor Mauricio. El día de la cita, la exesposa del señor Mauricio  se presentó a la consulta, y de la manera más cordial saludó a Vicky, agradeciendo el excelente trato que había dado a su hija y  dijo, que  le parecía la mujer perfecta para casarse con el señor Mauricio y heredar su pensión. Ya su hija, le había platicado un poco sobre la situación de Vicky, que era viuda y había trabajado mucho para sacar adelante a sus hijos.

Vicky no sabía cómo darles la noticia a sus hijos, pues no sabía cómo habrían de tomarlo. Su hija se sorprendió, pero estuvo de acuerdo en que era  algo bueno para su madre. Un día, Vicky se sentó con su hijo y le habló: ”Hay una persona que quiere hacerme un regalo, pero para poder recibir ese regalo, tengo que casarme”. Su hijo muy sorprendido le dijo: ”¿Te va a regalar un carro?” Ella le respondió, “no es algo mucho mejor”,  y le explicó, que su matrimonio era sólo para recibir la pensión cuando el señor Mauricio ya no estuviera, pero que en realidad su vida sería la misma, ella seguiría en su trabajo y en la casa con ellos, y el señor Mauricio con su pareja, con quien tenía una relación firme y estable. El hijo entendió que su madre tenía razón, pues en realidad le estaban haciendo un regalo, ella tendría una pensión y seguridad médica ante cualquier emergencia.
    
Un día, la exesposa del señor Mauricio llevó a consulta a su hija y  le preguntó a Vicky cómo iban los preparativos, ella le dijo que tenía que arreglar primero lo del acta de divorcio, pues el señor Mauricio no la había recogido cuando era el momento. Entonces la ex esposa, dijo que no había problema porque ella tenía su acta y se la haría llegar lo más pronto posible al señor Mauricio, para que pudiera casarse.

Cuando el señor Mauricio se volvió a presentar, Vicky le dijo que ya sus amigas le habían hecho la despedida de soltera, pero que él ya la había dejado como novia de rancho; vestida y alborotada. Por su parte el señor Mauricio, ya con el acta de divorcio en sus manos, continúo con los trámites para la boda, dejando en claro que el matrimonio era por bienes separados

Esa misma semana el señor Mauricio y Vicky se estaban casando. Ella por su parte, llevaba puestos unos aretes que la exesposa del señor Mauricio le había regalado para la ocasión. Diana y la hija de Vicky fueron los testigos de ella en la boda y al señor Mauricio, lo acompañaron dos de sus amigos.  

Así de una manera tan rápida y para júbilo de todos, el señor Mauricio y Vicky se casarón. Ninguna amiga de ella fue invitada, pues todo ocurrió tan rápido, que nadie se enteró sino hasta varios días después.  Después de la boda todo siguió como antes, con excepción de que el señor Mauricio, comenzó el proceso de registro de Vicky como su esposa, para asegurarle el derecho a atención médica y la pensión. Actualmente Vicky tiene su carnet en orden, para cualquier emergencia, aunque por fortuna, no lo ha necesitado.


Esta es una historia real, una historia de magia, en donde un hombre tuvo el deseo de compartir con una persona trabajadora y honesta, una pensión  que es el fruto de su trabajo. Un hombre que pensó en beneficiar a una mujer que mereciera ese regalo. La historia de una mujer que tuvo la confianza y la fe suficiente para crear y manifestar en la realidad lo que otros podrían considerar sólo un sueño o una ilusión. Quizás todos los seres humanos podemos crear una realidad mejor la que tenemos, realizando acciones, para ayudarnos los unos a los otros.