domingo, 1 de septiembre de 2019

ELEUTERIO



ELEUTERIO

Eleuterio es un hombre mayor, su vida no ha sido nada fácil, de niño tuvo poliomielitis, sus piernas resultaron afectadas, debido a ello camina usando dos bastones, una de sus piernas es más corta que la otra y usa un aparato ortopédico en ellas para poder movilizarse.  No es fácil desplazarse de un lugar a otro en estas condiciones, pero él lo hace siempre con determinación. Va de su casa a su trabajo y en general a todos lados, pues esto no ha sido un limitante en su vida. Desde pequeño tuvo una gran fortaleza para sobreponerse a las adversidades que la vida le iba presentando.



No tiene lástima de sí mismo y toma su dificultad de locomoción como lo que es, una dificultad de locomoción. Y se sobrepone a ella de la misma forma que se sobrepuso a las burlas de algunos compañeros cuando fue niño y estuvo en la escuela, con coraje, un coraje que le da fuerza, que lo sostiene y que en toda su vida le ha servido para salir adelante. Su vida ha sido una batalla constante para ganar un lugar que en esta sociedad no es fácil tener para personas con determinadas dificultades.

Su condición no le impidió tener una pareja, contraer matrimonio y tener hijos. Hijos a los que ama y a los que desea hacer fuertes, por lo que constantemente les dice lo que él considera es su filosofía de vida, de manera dura y a veces despiadada. Que la vida no es fácil para los débiles, que, la vida no es un cuento de hadas, que tienen que luchar por sí mismos, sin esperar nada de nadie, ninguna ayuda, pues para él, ni dios, ni la magia de la vida existen. Nunca existieron él lo dice siempre la vida es cruel, por eso hay que ser fuerte y no dejarse engañar por las mentiras de la religión y de la existencia de dios.
Para él dios no existe, es sólo una invención del hombre débil, una invención de un ser superior que le ayude a resolver los problemas que por sí mismo no puede resolver, una invención que le ayude a enfrentar sus miedos y las religiones usan esta invención para manipular a las masas. La religión es un medio para controlar a la gente, para volverla sumisa, obediente por lo que hay que alejarse de las religiones, que están basada en mentiras.

Desde que sus hijos eran muy pequeños, decidió mostrarles, lo que él cree la realidad de la vida: dios no existe, ni ninguno de los seres mágicos, ni los milagros, ni santa Claus, ni las hadas, ni los duendes, para Eleuterio, todos son invenciones de gente débil. Constantemente repite esto, pero en su voz no hay un convencimiento. En su voz, que lucha por mantener fuerte para que no se quiebre, lo que se escucha es mucho enojo, mucha frustración, porque en su vida dice todo ha sido muy duro, no existió nada de magia. Lo que su voz esconde es mucho dolor. Un dolor que no quiere reconocer, porque no quiere reconocer su vulnerabilidad. Y va por la vida con una coraza de fortaleza que cuesta trabajo sostener.

Lo he escuchado muchas veces, al igual que todas las personas que lo conocemos, porque a él le gusta mucho hablar de sí mismo, de lo duro que es su vida, de la lástima que la gente le tiene y que él no acepta. De la lástima que le tenía su propia madre, por la que él aún está enojado. El habla, habla y habla pregonando su sabiduría que él siente está por encima de los demás, pocos se atreven a debatirle algo, pues su memoria es privilegiada y ha leído miles de libros, una persona muy ilustrada, sus argumentos se acompañan siempre de alguna cita de algún filósofo o escritor reconocido. Se solaza de cuanto ha leído y toma esos argumentos como propios, apoyados en la lógica irrebatible de la ciencia y el conocimiento.
Lo escucho, entiendo su enojo, su frustración, su dolor, su desilusión, no tengo nada que debatir con él. Es su realidad, la que él ha conocido, la que le enseñó la vida. Tal vez, algún día la vida le muestre algo más, como me lo mostró a mí. Llegará su tiempo, en que él pueda descubrir que hay mucho más, de lo que el ser humano puede concebir, pero este no es el momento todavía. Lo sé porque estuve ahí, en ese momento en que no podía mirar más allá.

Es cuestión de tiempo, y aunque él no pueda verlo, un ser superior vela por él, un ser superior lo acompaña cada día de su vida, como a todos los humanos. Un ser que lo mira con infinito amor y vela su sueño, un ser que tiene la paciencia de la eternidad para esperar que él lo note y solicite su ayuda.

No hay prisa, es cuestión de tiempo.


CARTA A MI CREADOR




CARTA A MI CREADOR

Amado padre que estas en todos lados siempre, me miras desde las estrellas, me abrazas con las ramas de los árboles, me acaricias y consuelas con un tibio rayo de sol en la mañana, con la suave caricia del viento, con el aroma de las flores y plantas.

Tú estás ahí, en cada cosa que existe, a veces, tus ángeles me dan tus mensajes, hacen caer plumas blancas desde el cielo para mí, me acompañan, me protegen y siento su amorosa energía, su calor sanador. Tantas milagrosas manifestaciones he tenido de ti, que la duda de tu existencia es absolutamente imposible.

Me acompañas yo lo sé con total certeza, y sin embargo, hay momentos en que las cosas se ponen complicadas en mi vida y  si yo no hubiera tenido tantas pruebas de tu existencia, pensaría que no existes o que me has abandonado, tal como antes lo creí por mucho tiempo. Pero no es así, yo lo sé, aunque mi naturaleza humana me hace desesperarme y quisiera que las cosas no fueran tan complicadas, pero lo son.

Y ya me lo has dicho más de una vez a través de diferentes mensajeros y de diferentes maneras: yo lo elegí. Sí, lo creo, pero no lo comprendo y desde mi limitada visión humana yo muchas veces me pregunto, ¿por qué elegí una vida tan dura? Me respondo, que seguramente estaba borracha. Puedo decirlo así, desde que sé que tu amor es incondicional e infinito.

Me pregunto si puedes reírte conmigo de mis ocurrencias, en realidad, no puedo imaginar la respuesta, pues tu has visto de todo, en todos los tiempos, en todos los mundos, en todas las creaciones que hiciste, que no sé si todavía hay algo que puede sorprenderte. No sé si eres un poco como yo, con un poco de falta de memoria. Que he escrito varios textos y pasa mucho tiempo sin que los lea, pero ayer, entré a mi página y estuve leyendo mucho de lo que he ido creando con tu ayuda, en verdad algunas cosas las había olvidado, no del todo, pero pequeñas partes sí. Y entonces entré a esa página como una espectadora más, no como la escritora, sino la lectora, y es muy intenso, a veces demasiado.

Hay cosas que duelen mucho, muy profundamente, aunque gracias a la escritura y su poder sanador y reparador,  duelen mucho menos tiempo, puedo leerlas sin sufrir, sólo sintiendo la emoción intensa. Eso lo descubrí hace mucho tiempo, escribir lo que duele, es una liberación en un nivel profundo. Por eso escribir ha sido tan importante y valioso para mí, no sólo por el impacto que tiene en las vidas de quienes leen mis textos, que eso es tema aparte.

Releer mis propias historias, refuerza en mi los aprendizajes que he tenido con ellas,  me hace reconocer mi propia fortaleza, mi valor, mi entereza, mi sensibilidad para construir esas historias. Llena mi alma de gozo el poder compartir un aprendizaje muy personal a otras personas desconocidas que requieren de él. Pues todos mis seguidores son personas altamente sensibles y con conciencia. Ellos son verdaderamente seres especiales, y muchos de ellos aún no lo saben, recién empiezan a descubrirse, de la misma forma en que yo me he ido descubriendo y reconstruyendo a través de la escritura.

Es casi el día de mi cumpleaños, me hace bien reconocer estos logros personales. Saber que en medio del dolor que he vivido, este ya no es el eje de mi vida, saber que puedo sobrepasarlo, dejarlo en segundo o en último plano cuando es  necesario. Saber que entrar a esa parte dolorosa de mi vida es como echarme un clavado en un pantano, entrar en una ciénega oscura, tocar fondo de inmediato, y salir, salir muy rápido, salir limpia, sabiendo que esa no es mi vida, que no tiene por qué serlo, que el dolor puede ser una elección, una elección que no necesito, que no me frena, que no me atrapa, que puedo darle un cuerpo, una forma, ponerlo al frente y decirle que él no está al mando, que soy yo quien elige. Y elijo las enseñanzas, los aprendizajes que el dolor me dio, no lo elijo a él, nunca más.

A veces, el dolor se intensifica, pero no, ya no puede doblegarme, sé que es una sensación pasajera, una sensación de mi cuerpo, este cuerpo que es mío, pero que no soy yo. Yo que soy mucho más, que estoy al mando de él, ordeno a mi cuerpo regenerarse todas las noches, siempre, y él obedece, tal como debe de ser. Tardé mucho en aprender, por años me identifique con mi cuerpo, creí que eso era yo, como muchos aún lo creen. Pero tú, me mostraste tantas cosas, hasta que comprendí que no hay nada que no pueda cambiarse, que no hay nada que no pueda obedecer a una hija de dios.

Comprendí que no es una blasfemia considerarme tu hija, tu hija amada, y recién ahora estoy descubriendo el poder que me diste, el poder de crear como tú, el poder de ordenar a mi cuerpo, a las cosas.

Es solo el principio, a veces la mente condicionada por las creencias religiosas, los miedos, se atraviesa y dice que esto no es posible, pero yo qué sé cuan tramposa es la mente, esa mente educada, domesticada, manipulada, estoy aprendiendo a cambiarla, a cambiar esos pensamientos limitantes. Entonces pongo especial atención en cómo quiere entramparme, ya no es tan fácil, pero reconozco que hay que estar siempre muy atenta a esos pensamientos y saber contrarrestarlos. En fin, es mucho el trabajo que aún tengo que hacer, para desaprender todo lo que no me sirve a mi evolución.

Pero necesito mucho de tu ayuda, demasiado, en verdad ahora creo que esta vida me ha mostrado que sin ti  no soy nada, y contigo todo es posible. Ahora mismo las cosas económicas no van nada bien. El cambio de gobierno que se esperaba sería benéfico para las mayorías más necesitadas en muchos aspectos no lo es. Hay demasiados cambios que tienen que hacerse, muchos ajustes y en el inter me he quedado sin algunas de mis fuentes de ingresos, por causas totalmente ajenas a mí. No es fácil, pero he sobrevivido. No sé cuánto tiempo dure esto, y para mí  ya es demasiado, no puedo evitar sentir la presión de todos los asuntos que se tienen que resolver, pero pongo mi situación en tus manos, porque de verdad desde donde yo estoy, no veo para donde. Aunque dentro de mí, sé que no me abandonas y que de alguna forma esto pasará y voy a estar bien, porque estoy tomada de tu mano.

En fin, esto no es una queja, ya sabes que entre otras cosas, la escritura es para aclararme  y ordenar mis propias ideas. Ayer tuve un sueño, creo que es algo que va a ocurrir, no tengo idea del cómo, pues siempre me sorprendes. A veces creo que te diviertes conmigo poniendo en mi vida las cosas que me son más inesperadas e imposibles. Pero todo ha sido, desde hace algunos años, para bien. Años de aprendizaje intenso y cuando creía que nada más podía sorprenderme, ¡guau!, otra vez tú. sí, otra vez, demostrándome la posibilidad de lo imposible. Sí, tal como lo dice Alicia, la del país de las maravillas.


Llenaste mi vida de milagros, de magia, de tantas sorpresas que nunca creí que existieran, que fueran posibles, y que yo, sí, ¡yo!, llegaría a tener. Espero que sigas dándome esa clase de sorpresas. No es fácil una vida con limitaciones, pero me has mostrado algunas vidas donde he tenido todo, incluso en el aspecto económico, así que esta vez, me tocaba algo diferente, al menos por un tiempo, espero.

En fin, dejare mi escritura aquí, el deber me llama, tu sabes todo lo que necesito, y sé que encuentras la manera de hacérmelo llegar, aún con cosas que sin ser imprescindibles, son valiosas para mí. Sí, como ese disco, edición especial, autografiado y dedicado para mí, por mi cantante favorita. Ahí lo tengo, como un gran tesoro, manifestación de que los deseos del corazón siempre se cumplen, aún, cuando parezcan imposibles. Gracias. Gracias. Gracias. Por todo lo que continuamente me haces llegar.

Atte. Atenea



miércoles, 31 de julio de 2019

UNA LABORIOSA HADA




UNA LABORIOSA HADA


Como todos los días la pequeña y hermosa hada de los dientes hacía su trabajo. A pesar de los miles de dientes que recibía a diario, siempre atendía las cartas y peticiones que los pequeños niños le escribían. Ese era una de sus labores más importantes, ella lo sabía muy bien, sobre todo en estos tiempos en que los niños y más aún los adultos habían perdido la magia de la vida. Si así como lo oyen, millones de adultos en el mundo ignoraban que la magia era posible en la vida de todos los seres humanos.

Todo empezó con el malévolo plan de hacer creer al hombre que había nacido por pura casualidad y de manera espontánea en este planeta o que provenía de los simios y puesto que el hombre inventó algo llamado ciencia que pretende explicar todo con un método llamado científico que sigue rigurosos pasos y demostraciones para decir que algo es posible o real, la mayoría de los humanos comenzaron a dudar y a olvidar su propia sabiduría interna para concentrarse y dar crédito sólo a lo que era comprobable ante sus ojos.


 Pero aún hoy la ciencia tiene conocimiento de algunas cosas que no son directamente visibles o comprobables ante los ojos humanos, como es el caso de los rayos ultravioleta, los rayos infrarojos, las ondas de radio o de la señal satelital que aunque no puede verse, todos saben que existe porque hace posible la comunicación a través de los teléfonos móviles que pueden captarla. En fin demasiadas cosas invisibles al ojo humano pero reales. Tan reales como que este cuento será leído por miles de niños y adultos a través de la internet.

Pero volvamos al punto, la pequeña hada sabía de la importancia de su labor, había visitado millones de niños en su larga vida, pues había vivido tantos años, que ya había olvidado su edad. En realidad eso no tenía  la menor importancia, porque ella se mantenía por siempre joven y sobre todo alegre. ¿Qué cómo había logrado esto? Bueno, ese es un misterio que tal vez, algún día nos revelará. Pero la hermosa hada ponía especial cuidado en hacer presente la magia en la vida de los niños y también de los adultos. Sólo necesitaba que ellos se lo pidieran y abrieran su corazón, puesto que las hadas son seres tan sutiles, sólo pueden ser vistas con los ojos del amor. Así que se apresuró a responder las cartitas de los pequeños niños, porque siempre respondía a todas las cartas.



Dado que ella era un ser mágico tenía tiempo de sobra, o mejor dicho, no tenía límite de tiempo, justo porque podía viajar a través del tiempo y la distancia en un segundo. Lo que en el tiempo de los humanos era un minuto, ella podía convertirlo en una eternidad, de esa manera podía visitar distintos y lejanos lugares en un sólo minuto.

Había recibido la carta de una niña, que le decía que las hadas no existían en su país, y por supuesto, eso no podía ser verdad. Las hadas existen en todos los países, pero habitan en la naturaleza, donde hay flores, plantas, ríos, lagos de agua limpia. Ellas se encuentran sobre todo en donde la vegetación es exuberante, aunque también se pueden hallar en los jardines de las casas que tienen hermosas plantas, pues les gusta mecerse en las ramas o en las hojas y sentarse en los pétalos de las coloridas flores. Así que le dijo  a esa niña, que por cierto era deportista y hacía mucho ejercicio todos los días y que parecía incansable como las mismas hadas, que se acercara más a los lugares en donde la naturaleza estaba en todo su esplendor. A las hadas les agradan los caramelos y se ponen muy felices cuando algún niño o un adulto les llevan algunos. Sólo tienen que encontrar un lugar limpio y dibujar un círculo dentro del que deben ponerlos sobre un papel de color intenso, tal y como suelen hacerlo desde hace mucho tiempo las personas de las  comunidades indígenas de muchos pueblos de américa. Después de poner los dulces deben decirles, que es un regalo para ellas y para los seres que habitan y custodian ese lugar.



Era importante para el hada decir esto a la niña, porque muchos adultos en el mundo lo desconocían y no había manera de que enseñaran a sus hijos, lo que ellos mismos ignoraban. A veces las hadas y demás seres de la naturaleza se comunican con ciertas personas a través de los sueños para pedir lo que les apetece más, y esto lo hacen en los lugares en donde la gente acostumbra a ofrecerles regalos. Y por supuesto, a veces también, en sueños llevan a los niños a visitar su mundo u otros mundos mágicos, aunque pocas veces los niños puedan recordar esos viajes al momento de despertar.

Cuando una persona está triste y llega buscando consuelo al lugar donde habitan las hadas, ellas lo rodean haciéndole sentir un tibio calor en su corazón, le lanzan polvos dorados de la cabeza a los pies  y entonces surge una sensación de bienestar tal, que la persona puede quedarse dormida profundamente por un breve momento, pero al despertar se siente muy bien y con renovada esperanza en el corazón.



Por eso el hada recomienda a los niños que con frecuencia visiten la naturaleza, que caminen sobre el pasto, que miren los lagos y cascadas, que abracen un árbol, que contemplen la belleza de las flores y escuchen el canto de los pájaros. Pues ellas habitan en esos hermosos lugares desde millones de años antes de que el hombre habitara la tierra y se alegran de que los seres humanos disfruten también de los lugares que ellas custodian.  Así el hada termino de responder las cartas antes de irse a tomar un merecido descanso, recostada sobre los suaves pétalos de una olorosa flor, antes de que llegara el nuevo cargamento de dientes de todo el mundo.





CARTA DESDE LAS ESTRELLAS





CARTA DESDE LAS ESTRELLAS


Escrita sobre dos hojas se encontraban plasmadas las respuestas a varias preguntas que ella se había hecho por mucho tiempo. Pero cómo podía tener respuestas de alguien que no conocía, que nunca había visto, que ni siquiera sabía que existiera y cuyo nombre le era completamente desconocido. Pero ahí en palabras escritas, que podía releer una y otra vez, estaban las respuestas. De hecho lo había vuelto a leer ya muchas veces tratando de entender cómo alguien podía escribirle desde otro planeta. Pero lo asombroso no era esto, pese  a que recibir una carta de un planeta lejano no era algo común, lo verdaderamente asombroso era recibir respuestas a preguntas personales de alguien tan lejano, de alguien que parecía conocerla muy bien, y más aún, que parecía saber incluso sus propios pensamientos y miedos.

Tan solo el leer las respuestas le dio un vuelco en el corazón, ¿quién podía saber sus dudas y miedos más escondidas, aparte de ella misma?  Tal vez, algunas de sus amigas más confiables, pero aún ellas, sabían sólo lo que había sido capaz de contarles, no podían saber sus miedos, sus angustias más profundas, aquéllas de las que incluso, recién se iba dando cuenta. No. Definitivamente, ninguna de ellas podía haber escrito esa carta, eso era totalmente seguro, pudo confirmarlo cuando les habló sobre esa carta. Pudo confirmarlo en sus expresiones de asombro.



Por eso es que se sobresaltó al ir leyendo cada palabra, sintió temor, era como si alguien hubiera entrado dentro de ella, y pudiera mirar hasta el rincón más oculto, donde ni ella misma  podía mirar. Todos esos reclamos que ella tenía para dios y para la vida, le eran respondidos. Y quien respondía a todo ello, decía ser de un planeta lejano. No ponía un nombre, aunque por la forma de escribir, se entendía que era del género femenino. Un ser que parecía estar en varios lugares a la vez, en la luna, en las estrellas, en el cielo, en el sol. Y decía escucharla y mirarla siempre, desde allí, desde ese cielo estrellado, aunque no nombraba un lugar específico. Y entonces ella se preguntaba ¿cómo alguien de un planeta lejano podía mirarla y escucharla siempre? Era algo que no alcanzaba a concebir. Se preguntó si había algún aparato escondido dentro de su casa para tomar una grabación de ella, como las cámaras de vídeo que usan en los establecimientos comerciales y algunos centros de trabajo para vigilar a la gente. Sin embargo no había nada visible ante sus ojos. Pero y aún, si eso fuera posible, si hubiera algún aparato camuflado en un árbol, o planta, o lo que sea, ¿cómo podían saber de sus propios pensamientos y sentimientos?

Alguna vez, ella escuchó que ciertas personas podían leer los pensamientos de otros y comunicarse telepáticamente con personas que se encontraban en lugares distantes del mundo. Y un día conoció a una de esas personas, que no sólo leía los pensamientos, sino también podía ver algunas cosas del futuro Y si esto era posible para ciertos humanos, entonces, tal vez, los seres de ese planeta tuvieran esta habilidad también. Una habilidad que para ellos fuera de lo más común. Después de todo, cada vez se escuchaba sobre un mayor número de personas que decían escuchar a los ángeles, santos, maestros, o incluso personas que habían muerto. Y había también un número creciente de personas que decían recibir información y conocimientos de maestros ascendidos que alguna vez vivieron en la tierra o de seres que se identificaban con algún nombre, y dictaban conferencias completas sobre algún tema y específicamente, sobre temas del cambio planetario y la nueva energía.

Ella no solía escuchar a ninguno de estos seres, a pesar de que alguna vez, una vidente le dijo que ella era la portadora de un ángel. En aquél momento no entendió lo que eso significaba, de hecho, jamás había escuchado esa expresión. Ella sabía de la existencia de dios, porque muchos acontecimientos de su vida podían considerarse milagrosos e imposibles dentro de la lógica de lo que es humano. De alguna manera dios se había manifestado en su vida, a pesar de que por muchos años, ella hubiera jurado y perjurado que dios no existía, o que si existía, ella no existía para él, y que no le importaba su dolor ni nada de lo que le sucediera. De eso habían pasado algunos años, tal vez no muchos, hizo memoria y recordó que habían transcurrido nueve años desde aquélla vez, que un especialista le dijo que no había remedio para ella, que su deterioro era inminente y que sus condiciones de vida empeorarían drásticamente día con día, hasta que no pudiera respirar más.

Pero después de llorar todo un océano y de hundirse en la más profunda tristeza y depresión, ella miró al cielo y con esa furia que siempre tuvo para enfrentar su vida, le hablo a dios, y le dijo: ¿para esto me trajiste a esta vida?, ¿para esto me diste un hermoso hijo, para dejarlo solo a su suerte tan pequeño?,¿qué más quieres de mí? ¿No te basta todo el dolor que atravesé desde que era niña? ¡Ten piedad de mí! Pon en mi camino a las personas que pueden ayudarme a estar mejor, a curarme. Tú que solo necesitas mover un dedo para cambiar todo. Tú para quien no hay nada imposible. Y todos los días en una súplica desesperada,  pedía esto al creador, con el más grande anhelo de ser escuchada. Y él puso en su camino lo que ella necesitaba. 

Una a una, las personas fueron apareciendo, a pesar de su desesperación y las condiciones difíciles en que estaba, tuvo la suficiente esperanza para hacer esta petición. Y su vida se transformó de una manera milagrosa, uno a uno, los milagros se siguieron, hasta llegar a lo que simplemente era imposible para el ser humano. Hasta hacer que un cuerpo que estaba destinado a envejecer y a sufrir un deterioro progresivo, se regenerara y se modificara para dar lugar a la flexibilidad en las zonas que requerían modificarse, para formar masa donde no la había, para hacer circular el flujo sanguíneo en áreas que habían estado rígidas por muchos años.
 
Pero este ser que le escribía desde la distancia y que daba muestras contundentes de saber sus más profundos pensamientos le escribía además en un lenguaje tan directo y contundente, que sintió como si fuera ella misma, desde otro sitio, como otro yo detrás del espejo y al mismo tiempo, como si dios le hablara a través de esas palabras. Sintió su corazón latir aceleradamente mientras confirmaba con esta carta, que lo que ella imaginaba cuando era niña era totalmente cierto. En una lejana estrella había alguien que la miraba, mientras ella miraba esa estrella. Sólo que ese alguien siempre supo que ella estaba ahí, durante la noche estrellada mirándola y tal vez, desde entonces sabía que un día le escribiría algunas palabras desde aquél planeta.

Ahora tenía en sus manos la prueba contundente de la existencia de esos seres en una lejana galaxia que le demostraban conocerla desde siempre. La emoción y el asombro le hacían latir el corazón aceleradamente. Ellos estaban ahí, ¿desde cuándo?, y si podían hacerle llegar una carta desde un lugar tan distante, ¿cuántas más cosas eran capaces de hacer? Y por qué se mantenían en silencio, mientras observaban a los humanos y ¿para qué? Se nombraban a sí mismos los primeros nacidos y su edad databa de un tiempo que es impensable para el humano. Y  ¿qué esperaban de la humanidad?, ¿qué esperaban de ella?, ¿para qué le habían escrito esa carta?, respondiendo a esas preguntas que en medio de la tristeza y la soledad ella se había hecho. Preguntas que nadie le había podido responder.

Después de recibir esta carta, de revivir su asombro cada vez que la leía, de descifrar los mensajes entre líneas, de descubrir información que la primera vez no había comprendido tuvo la certeza de que no estaba sola. Quizás ese alguien que le escribía estaba junto a ella, mientras leía la carta, quizás ella no era capaz de verlo con sus propios ojos y esa fue la forma en que se hizo notar esa vida, esa existencia, esa dimensión. Nuevas preguntas se planteaban en su mente y miles de ideas surgían a la vez, tratando de explicar lo que en ese momento no podía explicar. Como si un humano de una tribu primitiva que desconociera cualquier tipo de tecnología tuviera un teléfono en sus manos y no se explicara que se pudiera hablar a través de él con otra persona. Y también supo en ese momento lo primitiva que la civilización humana debe resultar ante seres que tienen millones de años de existencia y evolución.

Solo esperaba que las nuevas preguntas le fueran respondidas algún día, mientras tanto, ella quería ser capaz de abrir su mente, de ampliar su entendimiento, de estar lista para entender toda la información cuando las respuestas le fueran contestadas. A pesar de saber que no estaba sola, que bastaba con salir al patio y mirar al firmamento para ser escuchada desde una estrella lejana, era sólo un ser humano que todavía necesitaba ver con sus propios ojos, oír con sus propios oídos, quizás era demasiado humana. Y por alguna razón incomprensible, le habían escrito precisamente a ella. Demasiadas cosas milagrosas, mágicas e inexplicables le venían sucediendo desde diez años atrás, no era la primera vez que se asombraba con algún acontecimiento inesperado y dentro de sí misma, sabía también que más cosas únicas y singulares le sucederían. Ahora lo sabía. Todo era posible.  



HERMOSO




Hermoso



Hermoso es la única palabra que te define
Con tus enormes ojos negros y brillantes,
donde se refleja el brillo de todas las estrellas.
Con esa alegría desbordante con que saltas y corres
Con ese gozo con que ríes y cantas.
Pequeño niño que quiero atrapar en el tiempo
Que quiero abrazar para siempre
Mientras escucho el latido de tu corazón tierno
Vibrante y tibio en mis brazos que te envuelven
Quiero detener ese minuto para siempre
En que tu pequeño cuerpo brinca incansable
En que la alegría llega sorpresiva desde el cielo
Me contagias la vida, el amor, el gozo.
No hay duda, eres un milagro del cielo
Llegaste a mi vida para hacer brillar los colores
Como un pequeño duende alegre incansable
Construyes, cantas, ríes, juegas, corres.
Amo tu alegría intacta, tus sueños enormes
Tu asombro por lo nuevo y el placer con que comes
Tus ansías de vida, de aventuras, de emociones
Tu ausencia de miedo, tu confianza en la vida,
Tu sensibilidad, tu dulzura y tus improvisadas canciones.
No te detienen las dudas, no te detienen los temores
Eres fuerte, ágil, confiado y seguro
De que hay algo bueno para ti en el mundo
En tus bellos ojos negros veo la fortaleza
Y veo también la firmeza de tus decisiones.
No cabe duda, pequeño y feliz niño
Serás un gran hombre

lunes, 31 de diciembre de 2018

CARTA A MIS LECTORES



CARTA A MIS LECTORES VII
DICIEMBRE DE 2018



Se acerca el fin del año, un año de sorpresas, muchas sorpresas. Este México hermoso, país lleno de belleza, de cultura, tradiciones y recursos naturales con un pueblo de gente trabajadora que no se rinde, pero que por años ha sido saqueado y reprimido con la complicidad de la clase política en el poder, con sus gobiernos tiranos, cómplices de los grandes empresarios extranjeros, este año recobra un poco de su esperanza con un gobierno con conciencia de clase, que llega a la presidencia por mayoría de voto popular, no por imposición, manipulación y fraude.


Por primera vez, después de cientos de años, un presidente al que se le entrega el bastón de mando de los pueblos indígenas, a un hombre que conoce la realidad de su pueblo, que puede caminar entre ellos porque proviene del mismo. Pero la situación del país es bastante compleja, requerirá de mucho trabajo para hacer que este país vuelva a las manos de sus verdaderos dueños, de sus pueblos originarios, un sueño que parece imposible por los muchos intereses implicados de los capitalistas. Pero estamos en una época en que muchas cosas aparentemente imposibles pueden ocurrir.


La gente honesta, trabajadora, se alegra de este cambio, los cómplices, corruptos y que se han beneficiado y obtenido privilegios junto con la clase corrupta en el poder, son los que se resisten al cambio, los que ponen toda clase de obstáculos para seguir saqueando al país. Pero las cosas malas no pueden ser para siempre, tal vez, este es el principio que el pueblo de México necesitaba.


Este es el momento en que las personas que de verdad quieren un México mejor, deben integrarse y colaborar pues el trabajo a realizar en monumental. La impunidad con que el anterior presidente cometió crímenes contra su propia nación, ha decepcionado a tantos, pero hoy hay una nueva oportunidad de empezar a construir una nación nueva con oportunidades para todos, porque es un país con tantos recursos, que, a pesar de la insaciable codicia de la clase en el poder, aún posee muchos recursos para lograr ser el país que los mexicanos merecen.


Quiero compartir que México no está solo en su lucha, personas de distintos lugares del planeta se solidarizan con este país de gente trabajadora y luchadora, que admiran la capacidad de los mexicanos para sobreponerse a la adversidad y de ser felices a pesar de las circunstancias. Gente que admira la riqueza cultural de esta nación y cuyas tradiciones también se han vuelto un ejemplo y un referente para replantearse la forma de situarse ante la vida con una nueva actitud.


Gracias a los lectores de distintos países que me comparten los cambios positivos que han conseguido con la ayuda de las historias de este blog, por sus nuevos proyectos, por sus iniciativas en favor de la naturaleza, del beneficio de sus comunidades. Brindo por todos aquellos que hicieron grandes cambios en su vida para tenderle la mano a la gente más vulnerable de sus comunidades, a los que se integran para trabajar por un propósito que enaltece a todos. Estoy gratamente sorprendida y asombrada de los logros que han conseguido. Mi reconocimiento para los chicos de Brasil que trabajan en equipo y juntos se apoyan y siguen adelante.


Un día hace mucho tiempo, alguien me dijo que los deseos del corazón siempre se cumplen, por experiencia propia sé que es así. Por lo que no desistan de sus sueños, aunque parezcan imposibles, aunque las condiciones parezcan adversas, siempre hay un modo. Continúen haciendo las cosas buenas que saben hacer, las que los convierten en mejores personas, en seres humanos de verdad. Solo de esa manera este mundo brillará más, tanto que un día no habrá lugar para la oscuridad.


Renuevo mi compromiso de continuar creando para ustedes, de compartir un poco de mi experiencia y vivencias, de ser una compañía a pesar de la distancia, que no importa lo grande que sea, no es un impedimento para seguir en contacto. Pues la misma intensidad con que ustedes reciben mis escritos, yo recibo los suyos, y me emociono y alegro por todas sus buenas acciones, por saber que han encontrado un sentido y propósito noble en sus vidas, porque escuchan esa sabia voz interior que hay dentro de cada uno y se dejan guiar por ella.


Gracias por las cartas que me envían y que son un aliciente para continuar mi propósito.

Gracias a la vida que me permite llegar hasta ustedes

Gracias a dios por todas las bendiciones que este año me ha concedido

Gracias por todos los mensajes que definitivamente me comprueban de su existencia y amor hacia mí.

Gracias a mi creador por mi salud que me permite continuar con mi misión en esta tierra.

Gracias por todas las bendiciones que ustedes piden para mí.

Que la luz, el amor y la fe los acompañe siempre en todos sus nobles propósitos.

Atenea del bosque




VISITANTES DE LAS ESTRELLAS


VISITANTES DE LAS ESTRELLAS






Era una noche muy oscura y fría, noche de invierno, cuando los días son más cortos. La mayoría de las personas se refugiaba a tempranas horas de la tarde, para protegerse del viento helado y disfrutar del calor del hogar. Pero ese día su rutina se vería perturbada por un acontecimiento singular. En ese pequeño pueblo enclavado al pie de una cordillera todo se desarrollaba siempre de la misma manera. Todos los habitantes se conocían y cada fin de semana se reunían en la cafetería del pueblo en donde los hombres y mujeres conversaban, cantaban y bailaban para distraerse de las arduas labores de la semana.



Fue una noche a media semana cuando la tranquilidad del pueblo se vio alterada por un enorme resplandor en el cielo, parecía como si de súbito hubiera amanecido, cosa imposible pues eran las ocho de la noche. La luz se intensificó al tiempo que comenzó a percibirse una intensa vibración que aturdió a todos. A medida que la intensidad de la luz aumentaba, era imposible mirarla directamente, además todos parecían paralizados tal vez de asombro, o por la fuerte vibración que sentían en todo su cuerpo.


Hubo un momento en que la luz intensa pasó justo sobre el pueblo, parecía no tener forma, y se alejó hacia el oeste y a medida que iba distanciándose, pudieron percibirla como una esfera gigante de color azul. Los pobladores salieron a las calles y patios a mirar la luz, en tanto esta iba alejándose en el cielo, pudieron ver que caía a considerable distancia. Jamás habían presenciado situación igual. Curiosos por saber de qué se trataba, acordaron que, al día siguiente, un grupo de personas irían al lugar en el que parecía haber caído la esfera. Todos eran conocedores de su territorio, pues por generaciones habían vivido en el lugar, y la cacería era un modo de procurase provisiones para el invierno.




Al día siguiente iniciaron la expedición, caminaron varias horas, hasta llegar al lugar indicado, pero lo único que encontraron fue un área circular, en donde los árboles parecían haberse quemado, aunque no había rastros de fuego, las ramas de los arboles lucían secas. Buscaron alrededor sin encontrar nada. Pero cuando habían decidido retirarse, sin que supieran de donde surgió, vieron delante de ellos un niño de piel morena y ojos muy azules y grandes. Eso era extraño, la gente de ese lugar era de piel blanca y cabello rojizo. En la mirada del niño había algo muy diferente a lo que ellos conocían, aunque no sabrían decir qué era. Parecía que aquellos ojos miraban demasiado profundo, pero no expresaban emociones.




Preguntaron al niño quién era, de donde venía, y que hacía en ese lugar, pero el niño no les dio ninguna respuesta, parecía no comprender lo que se le preguntaba. Solo los miraba y además se encontraba completamente desnudo. Una de los hombres, llevaba una piel extra y se la ofreció para que se abrigara. Pero al niño parecía no importarle su desnudez y el frío. Decidieron llevarlo con ellos al pueblo, en tanto averiguaban quien era, o si alguien venía a buscarlo. Como pudieron explicaron al niño que los siguiera él así lo hizo.


Una vez en el pueblo, decidieron alojarlo con un matrimonio que no había tenido hijos y ellos aceptaron, a pesar de que notaban algo raro en él. Toda la comunidad colaboró para adaptar la casa para su estancia, le hicieron una cama y le consiguieron ropa adecuada. Aunque el niño parecía estar muy cómodo desnudo, pero aceptó ponerse ropa ligera, pues el frío no le afectaba como a los demás.


Pasaron semanas sin que nadie reclamara al niño, la familia se daba cuenta que el niño estaba en silencio siempre y por las noches no se acostaba a dormir, solo se sentaba y cerraba los ojos. En cuanto a la comida lo que más hacía era beber agua y sólo aceptaba algunos frutos silvestres, los cuales eran muy pocos en ese clima tan frío. Y a pesar de la poca comida, se le veía muy bien de salud. Salía a caminar por el bosque por muchas horas y siempre volvía antes del anochecer, pero no tenía interés en jugar como todos los niños.



Un día que salió a caminar, sus cuidadores, fueron tras de él y vieron que se adentraba en el bosque hasta llegar a un claro, levantaba la cabeza hacia al cielo y en poco tiempo una luz azul se hacía presente. No se veía nadie, pero parecía como si el niño estuviera hablando con alguien.


Meses después el matrimonio se había acostumbrado al niño y poco a poco él se iba involucrando en las tareas de su padre adoptivo. Un día lo acompañó a revisar las trampas con las que atrapaba animales de los que vendía la piel. Cuando sacaba de la trampa un pequeño oso, la madre de la presa apareció súbitamente, abalanzándose sobre el señor, alcanzó a herirlo con sus garras, rasgándole la piel de la cara y cuando estaba a punto de destrozarle la cabeza, el niño levantó la mano y sin tocar a la osa, esta fue paralizada en el instante, como si alguien enorme e invisible la detuviera. El niño hizo algunos movimientos al mismo tiempo que pronunciaba unas palabras raras y la osa se dio la vuelta y se fue.


El niño se acercó a su padre, poniendo las manos sobre sus heridas, pero sin tocarlo, comenzó a cantar en un idioma desconocido pero que producía una vibración muy especial. El señor sintió un intenso calor qué de súbito, le quitó el dolor y pudo ver que luces con colores desconocidos entraban en su cuerpo y sanaban las heridas y restauraban toda la piel. En cosa de minutos había sanado completamente sin que quedara huella ni siquiera de un rasguño. El señor estaba muy asombrado y tal era su pasmo que no pudo hablar por un tiempo. Entonces pudo escuchar la voz del niño que le hablaba, pero que ni siquiera movía los labios. Le dijo que se tranquilizara, porque él no había venido a causarle daño a nadie.




Entonces le dijo que había venido de un lugar muy lejano, que los humanos ni siquiera pueden ver en su cielo. Había sido enviado para ayudar a ciertas personas a sanar. Tenía que ayudar a personas que habían venido de su mismo planeta, pero que lo habían olvidado porque alguna otra raza, los había manipulado y engañado y ahora ellos no recordaban quienes eran ni su misión en este planeta. Estas personas estaban atrapadas en cuerpos con mucho dolor porque les habían ocasionado daño o accidentes deliberados para que no pudieran cumplir su misión. Y ellos presa del dolor no podían recordar quienes eran. Él tenía que buscarlos y liberarlos.


Su padre no comprendía lo que el niño decía, pues todo era demasiado inverosímil, pero su recién experiencia de curación le decía que todo lo que escuchaba podía ser verdad, aunque él no lograra creerlo. El niño le pidió que no contara esta historia hasta que se hubiera ido de este planeta, pues aún no terminaba la misión que le encomendaron. El señor se lo prometió y le agradeció por haberle salvado la vida.



Así, ese niño proveniente de una de las estrellas más lejanas, durante sus caminatas al bosque, llamaba esa extraña esfera y en ella iba con las personas a las que tenía que ayudar y volvía cada día. Las personas visitadas por el niño, no eran conscientes de la visita que recibían, pero de manera inexplicable su salud mejoraba y se sobreponían a enfermedades que se consideraban incurables. La mujer con la que vivía, era joven, pero no había podido tener hijos, así que un día, también a ella la sanó a través de sus manos y cuando se acercaba el momento en que se fuera a su planeta, ella se enteró que estaba embarazaba. Ella no quería ilusionarse, pues todas las veces anteriores, sus embarazos se habían truncado, pero el niño le dijo que esta vez, todo saldría bien.


El niño dijo a su padre que se ya era tiempo de irse, pues había terminado su trabajo, pero que le dejaría una pequeña roca con la que podría sanar a su familia cuando fuera necesario. Esta era una roca de su planeta y estaba programada para curarlo solo a él y a su familia. Que tal vez el no volvería en mucho tiempo, pues los años terrestres son muy pequeños en relación a los años en que se mide el tiempo del cosmos, pero que, si algún día necesitaba de su ayuda o simplemente quería hablar con él, solo tenía que salir y mirar al cielo, llamarlo con su pensamiento, porque sin importar la distancia, él podía escucharlo en cualquier lugar que estuviera.



Así una tarde, el niño se despidió, se adentró en el bosque en donde una esfera azul, vino por él, y desapareció de este cielo. La gente del pueblo notó que el niño desaparecio pero no hizo preguntas, pues siempre veían al niño adentrarse al bosque y regresar, pero jamás habló con nadie que no fuera el matrimonio, por lo que pensaron que tal vez, el niño simplemente se había ido. Por mucho tiempo el matrimonio no dijo nada de esta historia a nadie, sólo muchos años después, se la contaron a su hija cuando fueron mayores y pusieron en sus manos la piedra que les dejara el niño de aquella lejana estrella.