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domingo, 19 de diciembre de 2021

CARTA A MIS LECTORES

CARTA A MIS LECTORES X

Diciembre de 2021

 




Un año más en este planeta, sobreviviendo a las circunstancias. Un año que se pasó mientras resolvía las cosas urgentes de la vida, y aunque escribí un poco, no lo publiqué, me digo que fue por falta de  tiempo, pero no, no es así, fue porque me habitaba el desencanto, el hastío, la frustración, la falta de opciones para mejorar la economía,  para poder adquirir una computadora que no tengo, y que llegado este fin de año sigo sin tener. No quise transmitir esos sentimientos, alguna vez, escuche decir, que; si no hay nada bueno que decir, entonces no hay que decir nada, es mejor guardar silencio. Y me he quedado en silencio por mucho tiempo.

Con esto no quiero decir que no hay nada bueno en estos tiempos y en este mundo, no lo pienso así, aunque por momentos todo lo que acontece parezca demostrar que nada está bien. 

Hace años fui una niña solitaria que se sentaba en una roca en las noches tibias a mirar tintiliar las estrellas, en esa lejana luz que se tornaba por momentos rojas, imagine otra niña mirando hacia mi estrella. Y estoy segura que no era sólo una niña la que miraba mi estrella, sino tantas niñas como estrellas hay en el universo. Esa certeza que he encontrado en un lugar dentro de mí, es la que me dice que este planeta está cambiando para ser mejor, un cambio lento y quizás esto es lo que confunde a muchos, incluida yo misma, el ver que las cosas no son como antes y seguimos tratando de retomar la vida tal como siempre había sido.

Para algunos ha habido cambios drásticos, la pérdida de familiares, amigos, trabajo, y el desencanto ha sido tal que hay quienes no lo soportaron más, otros se llenaron de pánico ante un virus que muta constantemente y se han quedado encerrados con el propósito de evitar el contagio, algunos más, salen al mundo, usando, máscaras, cubrebocas,  guantes, y esterilizando constantemente manos, dinero, cubrebocas. Pero creo, una mayoría, acepta la vida como es, como lo que siempre ha sido, pero de lo que no teníamos conciencia, un regalo que en cualquier instante podemos perder, pero que al final esto, no depende por completo de nosotros, sino de un poder superior.

Y mientras he visto morir a gente más joven y que parecía más sana que yo, me pregunto, ¿para qué, estoy aquí? Las respuestas llegan de distintas fuentes, para ser una motivación, un ejemplo, para levantar al mundo con la magia de mis palabras, para sanar el alma de algunos seres, para compartir mis palabras, mis ilusiones, mis historias, para crear mundos fantásticos, para ver los milagros que dios hace en mÍ cada día y para seguir caminando mientras literalmente, él me sostiene (de verdad, no pueden imaginar cuan literal esto es).

Y mientras sé que en la lejana distancia, las sensaciones de las palabras escritas tocan en lo profundo del corazón de quienes requieren de esas palabras, agradezco  a dios  por permitiré ese don y esa magia, y a pesar  de no haber publicado, mis lectores siguen leyendo lo ya escrito. Así que sí volveré a escribir. Pero quiero compartirles que me he iniciado en el arte del dibujo y la pintura,  aún y cuando apenas estoy conociendo este mundo, les mostraré mis dibujos. Como todo, comencé sin saber si tenía talento para ello, aún no sé si lo tengo, pero como la escritura la inicie también como un recurso que me permitiera aclarar mis ideas y expresar mis pensamientos, sin imaginar ni remotamente con toda la gente que un día me leería y apreciaría mis escritos, la pintura es otra forma de expresión y más allá de ser o no una buena pintora, es un modo de conectar conmigo misma.

Les mando mis mejores deseos, y mucha fortaleza para todos los momentos dificíles que la vida nos pone.   Deseo que puedan encontrar en sus corazones el amor de dios, porque entonces no importará lo que pase fuera, sabrán que todo está bien a pesar de todo.

 

Gracias, gracias, gracias.  Atenea de bosque

 

 

 

 

martes, 31 de diciembre de 2019

CARTA A MIS LECTORES VIII





CARTA A MIS LECTORES VIII
DICIEMBRE DE 2019


 A todos los lectores que han acompañado en este viaje y que son una continua motivación para esta escritora, mil gracias. El saber que en lugares lejanos, con costumbres y culturas muy diferentes, en medio de la enorme diversidad de nuestro universo, hay ideales comunes que nos unen, que nos motivan a ser mejores personas, llena de esperanza mi alma. Seres humanos, valientes, que trabajan y construyen un lugar mejor para todos con su propio esfuerzo, es la muestra más palpable de que como raza podemos evolucionar hacia ideales más nobles.


Diversas circunstancias me dificultaron tener una mayor continuidad en mi escritura para con ustedes, pero no me olvido de mi compromiso, pues se lo importante que es para muchos, que han convertido este sitio en su espacio de reflexión, de consuelo, de inspiración, de aprendizaje, de recreación. No es mi intención abandonarlos, simplemente las urgencias de la vida tienen que atenderse.


A escasos días de dar por terminado el año, sé que a pesar de que no me fue posible compartirles más textos, los lectores continúan en aumento, las recomendaciones que ustedes amablemente comparten sobre mi blog con familiares, amigos y conocidos tienen mucho que ver con ello. He recibido cartas de personas tan destacadas en su labor y que me confirman con sus propias palabras, que dejarse guiar por su propia sabiduría, ha sido lo que les ha dado mayor satisfacción, ser ellos mismos, hacer lo que les gusta, trabajar por el beneficio de todos. Personas que han encontrado el verdadero propósito de su vida y que prefieren ser solidarios, ayudar a otros en condiciones adversas. Objetivos que se mantienen a lo largo del año en sus distintas acciones y no solo como propósitos de temporada navideña.


A pesar de algunas circunstancias adversas que se me presentaron este año, tengo mucho por agradecer, pues lo más valioso está intacto, el cambio es lo único permanente en la vida y en ese devenir, algunas cosas y personas tienen que dejarse ir, pero todo es parte de una experiencia, de un aprendizaje. Nuevas cosas vendrán, algunas inesperadas y estoy segura que todo está bien, aún, cuando en ciertos momentos pareciera que no.


Gracias a Dios que permite cada uno de los latidos de mi corazón

Gracias al universo que me ama y me protege

Gracias a mi familia que es mi soporte

Gracias a mis amigos por su cariño

Gracias a mis lectores por ser una motivación

Gracias por toda la belleza que me rodea

Miles de gracias por tantas bendiciones que recibo cada día.

Gracias. Gracias. Gracias.

Que la luz y el amor llene sus corazones todo el año.


Atenea el bosque



miércoles, 31 de julio de 2019

CARTA DESDE LAS ESTRELLAS





CARTA DESDE LAS ESTRELLAS


Escrita sobre dos hojas se encontraban plasmadas las respuestas a varias preguntas que ella se había hecho por mucho tiempo. Pero cómo podía tener respuestas de alguien que no conocía, que nunca había visto, que ni siquiera sabía que existiera y cuyo nombre le era completamente desconocido. Pero ahí en palabras escritas, que podía releer una y otra vez, estaban las respuestas. De hecho lo había vuelto a leer ya muchas veces tratando de entender cómo alguien podía escribirle desde otro planeta. Pero lo asombroso no era esto, pese  a que recibir una carta de un planeta lejano no era algo común, lo verdaderamente asombroso era recibir respuestas a preguntas personales de alguien tan lejano, de alguien que parecía conocerla muy bien, y más aún, que parecía saber incluso sus propios pensamientos y miedos.

Tan solo el leer las respuestas le dio un vuelco en el corazón, ¿quién podía saber sus dudas y miedos más escondidas, aparte de ella misma?  Tal vez, algunas de sus amigas más confiables, pero aún ellas, sabían sólo lo que había sido capaz de contarles, no podían saber sus miedos, sus angustias más profundas, aquéllas de las que incluso, recién se iba dando cuenta. No. Definitivamente, ninguna de ellas podía haber escrito esa carta, eso era totalmente seguro, pudo confirmarlo cuando les habló sobre esa carta. Pudo confirmarlo en sus expresiones de asombro.



Por eso es que se sobresaltó al ir leyendo cada palabra, sintió temor, era como si alguien hubiera entrado dentro de ella, y pudiera mirar hasta el rincón más oculto, donde ni ella misma  podía mirar. Todos esos reclamos que ella tenía para dios y para la vida, le eran respondidos. Y quien respondía a todo ello, decía ser de un planeta lejano. No ponía un nombre, aunque por la forma de escribir, se entendía que era del género femenino. Un ser que parecía estar en varios lugares a la vez, en la luna, en las estrellas, en el cielo, en el sol. Y decía escucharla y mirarla siempre, desde allí, desde ese cielo estrellado, aunque no nombraba un lugar específico. Y entonces ella se preguntaba ¿cómo alguien de un planeta lejano podía mirarla y escucharla siempre? Era algo que no alcanzaba a concebir. Se preguntó si había algún aparato escondido dentro de su casa para tomar una grabación de ella, como las cámaras de vídeo que usan en los establecimientos comerciales y algunos centros de trabajo para vigilar a la gente. Sin embargo no había nada visible ante sus ojos. Pero y aún, si eso fuera posible, si hubiera algún aparato camuflado en un árbol, o planta, o lo que sea, ¿cómo podían saber de sus propios pensamientos y sentimientos?

Alguna vez, ella escuchó que ciertas personas podían leer los pensamientos de otros y comunicarse telepáticamente con personas que se encontraban en lugares distantes del mundo. Y un día conoció a una de esas personas, que no sólo leía los pensamientos, sino también podía ver algunas cosas del futuro Y si esto era posible para ciertos humanos, entonces, tal vez, los seres de ese planeta tuvieran esta habilidad también. Una habilidad que para ellos fuera de lo más común. Después de todo, cada vez se escuchaba sobre un mayor número de personas que decían escuchar a los ángeles, santos, maestros, o incluso personas que habían muerto. Y había también un número creciente de personas que decían recibir información y conocimientos de maestros ascendidos que alguna vez vivieron en la tierra o de seres que se identificaban con algún nombre, y dictaban conferencias completas sobre algún tema y específicamente, sobre temas del cambio planetario y la nueva energía.

Ella no solía escuchar a ninguno de estos seres, a pesar de que alguna vez, una vidente le dijo que ella era la portadora de un ángel. En aquél momento no entendió lo que eso significaba, de hecho, jamás había escuchado esa expresión. Ella sabía de la existencia de dios, porque muchos acontecimientos de su vida podían considerarse milagrosos e imposibles dentro de la lógica de lo que es humano. De alguna manera dios se había manifestado en su vida, a pesar de que por muchos años, ella hubiera jurado y perjurado que dios no existía, o que si existía, ella no existía para él, y que no le importaba su dolor ni nada de lo que le sucediera. De eso habían pasado algunos años, tal vez no muchos, hizo memoria y recordó que habían transcurrido nueve años desde aquélla vez, que un especialista le dijo que no había remedio para ella, que su deterioro era inminente y que sus condiciones de vida empeorarían drásticamente día con día, hasta que no pudiera respirar más.

Pero después de llorar todo un océano y de hundirse en la más profunda tristeza y depresión, ella miró al cielo y con esa furia que siempre tuvo para enfrentar su vida, le hablo a dios, y le dijo: ¿para esto me trajiste a esta vida?, ¿para esto me diste un hermoso hijo, para dejarlo solo a su suerte tan pequeño?,¿qué más quieres de mí? ¿No te basta todo el dolor que atravesé desde que era niña? ¡Ten piedad de mí! Pon en mi camino a las personas que pueden ayudarme a estar mejor, a curarme. Tú que solo necesitas mover un dedo para cambiar todo. Tú para quien no hay nada imposible. Y todos los días en una súplica desesperada,  pedía esto al creador, con el más grande anhelo de ser escuchada. Y él puso en su camino lo que ella necesitaba. 

Una a una, las personas fueron apareciendo, a pesar de su desesperación y las condiciones difíciles en que estaba, tuvo la suficiente esperanza para hacer esta petición. Y su vida se transformó de una manera milagrosa, uno a uno, los milagros se siguieron, hasta llegar a lo que simplemente era imposible para el ser humano. Hasta hacer que un cuerpo que estaba destinado a envejecer y a sufrir un deterioro progresivo, se regenerara y se modificara para dar lugar a la flexibilidad en las zonas que requerían modificarse, para formar masa donde no la había, para hacer circular el flujo sanguíneo en áreas que habían estado rígidas por muchos años.
 
Pero este ser que le escribía desde la distancia y que daba muestras contundentes de saber sus más profundos pensamientos le escribía además en un lenguaje tan directo y contundente, que sintió como si fuera ella misma, desde otro sitio, como otro yo detrás del espejo y al mismo tiempo, como si dios le hablara a través de esas palabras. Sintió su corazón latir aceleradamente mientras confirmaba con esta carta, que lo que ella imaginaba cuando era niña era totalmente cierto. En una lejana estrella había alguien que la miraba, mientras ella miraba esa estrella. Sólo que ese alguien siempre supo que ella estaba ahí, durante la noche estrellada mirándola y tal vez, desde entonces sabía que un día le escribiría algunas palabras desde aquél planeta.

Ahora tenía en sus manos la prueba contundente de la existencia de esos seres en una lejana galaxia que le demostraban conocerla desde siempre. La emoción y el asombro le hacían latir el corazón aceleradamente. Ellos estaban ahí, ¿desde cuándo?, y si podían hacerle llegar una carta desde un lugar tan distante, ¿cuántas más cosas eran capaces de hacer? Y por qué se mantenían en silencio, mientras observaban a los humanos y ¿para qué? Se nombraban a sí mismos los primeros nacidos y su edad databa de un tiempo que es impensable para el humano. Y  ¿qué esperaban de la humanidad?, ¿qué esperaban de ella?, ¿para qué le habían escrito esa carta?, respondiendo a esas preguntas que en medio de la tristeza y la soledad ella se había hecho. Preguntas que nadie le había podido responder.

Después de recibir esta carta, de revivir su asombro cada vez que la leía, de descifrar los mensajes entre líneas, de descubrir información que la primera vez no había comprendido tuvo la certeza de que no estaba sola. Quizás ese alguien que le escribía estaba junto a ella, mientras leía la carta, quizás ella no era capaz de verlo con sus propios ojos y esa fue la forma en que se hizo notar esa vida, esa existencia, esa dimensión. Nuevas preguntas se planteaban en su mente y miles de ideas surgían a la vez, tratando de explicar lo que en ese momento no podía explicar. Como si un humano de una tribu primitiva que desconociera cualquier tipo de tecnología tuviera un teléfono en sus manos y no se explicara que se pudiera hablar a través de él con otra persona. Y también supo en ese momento lo primitiva que la civilización humana debe resultar ante seres que tienen millones de años de existencia y evolución.

Solo esperaba que las nuevas preguntas le fueran respondidas algún día, mientras tanto, ella quería ser capaz de abrir su mente, de ampliar su entendimiento, de estar lista para entender toda la información cuando las respuestas le fueran contestadas. A pesar de saber que no estaba sola, que bastaba con salir al patio y mirar al firmamento para ser escuchada desde una estrella lejana, era sólo un ser humano que todavía necesitaba ver con sus propios ojos, oír con sus propios oídos, quizás era demasiado humana. Y por alguna razón incomprensible, le habían escrito precisamente a ella. Demasiadas cosas milagrosas, mágicas e inexplicables le venían sucediendo desde diez años atrás, no era la primera vez que se asombraba con algún acontecimiento inesperado y dentro de sí misma, sabía también que más cosas únicas y singulares le sucederían. Ahora lo sabía. Todo era posible.  



sábado, 31 de diciembre de 2016

CARTA A MIS LECTORES V




CARTA A MIS LECTORES V


Queridos lectores, hemos llegado a otro fin de año, compartiendo este espacio, que se ha vuelto no sólo un sitio de contacto, sino de comunicación, de integración.

Esto que comenzó siendo sólo un espacio de expresión, un compromiso personal, ha trascendido e impactado de formas impensables. Seres distintos, de países lejanos, hombres, mujeres, jóvenes y niños participan y disfrutan de la lectura, sobre temas que son la vida misma.

Juntos, leemos, juntos pensamos, juntos reflexionamos, juntos actuamos, juntos movemos y cambiamos nuestro mundo. Pequeñas acciones que se conectan y se integran para lograr grandes cambios, es algo que comenzó a ocurrir espontáneamente.

Muchos de sus comentarios me hacen saber que estan siempre esperando los nuevos textos, pero no siempre es posible cumplir la meta. Los textos relacionados a situaciones reales, son los que han generado mayor reacción. Tal ha sido el caso del relato sobre la situación de los migrantes, del que he podido constatar, muchas personas se ven reflejadas en él.

Una de las cosas más gratas que he recibido gracias a la escritura, aparte de poder compartir y recibir sus comentarios es saber que hay organizaciones y personas que han enfocado sus esfuerzos a ayudar a los migrantes. Sin duda alguna, esto es una muestra de la concientización que hay sobre el problema y de la generosidad de muchas. Felicito a las personas que estan siempre dispuestas a ayudar y que sin ser parte de ninguna organización o asociación civil, con sus propios recursos y con todo su entusiasmo brindan comida, un poco de descanso, un lugar para bañarse o dormir a los migrantes que atraviesan por México.

Es estimulante saber que este relato, fue básico para que una universidad abriera un foro sobre el tema del abuso familiar y que tambien dio lugar a  iniciar una investigación sistemática. Esta clase de noticias, son las que me confirman que debo seguir escribiendo, aunque no todos los temas sean alegres, fantásticos, relajantes o felices. Pues la verdad, es que la vida tiene de todo. Y las cosas terribles es necesario conocerlas y si es posible, contribuir para mejorarlas , y al msmo tiempo nos permiten apreciar las cosas maravillosas e inesperadas que la vida nos regala.


2035, fue un texto de gran impacto, llegaron comentarios de diveros países , y lo más impresionante, ha sido corroborar el grado en que el planeta ha sido afectado en distintos lugares. A muchas personas se les murió la ingenuidad y la ignorancia sobre el tema, mientras contemplaban el mundo que hemos creado. Pero tengo la confianza en que juntos encontraremos la solución. Entre ellas pequeñas acciones que pueden crecer en grandes cambios: no usar más desechables de unicel, ni de plástico, cuidar el agua, en fin, ustedes lo saben tan bien como yo.

Agradezco su confianza por compartirme información sobre distintas situaciones por las que atraviesan, como personas, como país, como trabajadores, como padres, como hijos. No me es posible publicar todo lo que me mandan, algunas veces los datos son insuficientes para crear un relato fidedigno, pero de cualquier modo, en algún momento esa información será de utilidad.

Se que la vida es muy complicada para muchas personas. Países en guerra, con violencia, con narcotráfico, con extorsiones, sin empleo, con sueldos miserables, con trabajos esclavizantes, miles de situaciones verdaderamente duras. Pero es precisamente en esos momentos que dentro del ser humano, puede surgir el mejor ser humano que  cada uno puede llegar a ser, el guerrero que hay dentro de cada uno.

Y todo comienza con pequeñas acciones, con brindar ayuda, brindar una palabra de aliento, con resistir la adversidad, con no rendirse, con levantarse una y otra vez, con escribir una historia nueva, con un nuevo final, con un final escrito por todos.

Saludos a los lectores de China, Japón, Dubai, Escocia, Noruega, Australia, Suiza, Marruecos, Egipto, USA, Tahilandia, turquia, Islas Griegas, República de Eslovaquia, Brasil, Argentina, España, Chile, Honduras, Perú, Colombia, Alemania, Dinamarca, Groenlandia, Nepal, España, Italia, Escandinavia, Francia, Israel, y muy especialmente a las mujeres sobrevivientes del incendio de las maquiladoras en Bangladesh. Sin duda alguna, mujeres guerreras que no se rinden ante la adversidad.

Gracias a todos, a pesar de no nombrarlos, sus comentarios y cartas son muy valiosos. Espero que los pequeños que no han recibido su pago por sus dientes, sean compensados de alguna manera. Aquí en este mi país México, muchos niños reciben su pago del ratón de los dientes, ojalá que ese ratón pudiera ir también a otros lados.

Un millon de gracias a todos los lectores que siguen este blog desde sus inicios, seguiremos haciendo y creando un mundo mejor. Un mejor año.

Gracias.


Atenea del bosque 

jueves, 31 de diciembre de 2015

CARTA A LOS LECTORES IV



CARTA A MIS LECTORES IV

Queridos lectores, un año más de compartir con ustedes. Es cierto que es taI vez he escrito menos que los años anteriores y a pesar de ello, el blog sigue circulando alrededor del mundo. He recibido los más hermosos comentarios que jamás habría esperado recibir, desde los lugares más lejanos y en las más diversas lenguas.

Se bien que ustedes están pendientes de mis publicaciones y esperan con ansías las novedades. Pero, por motivos personales y económicos no me fue posible mantener el ritmo de mis publicaciones. No obstante, nuevos seguidores se unieron al blog. Agradezco la solidaridad de todos ustedes por la situación que atraviesa el país. Me agrada que me compartan algunos escritos que surgen cuando me leen. He recibido poemas, fotos, frases de contenidos sabios y profundos, mandalas, oraciones y la alegría que mis textos despiertan en uds. Recibí de una lectora unas palabras para Nestora Salgado, que quiero compartir aquí:

“Tu voz es un eco de sombras,
un reproche que me nombra.
En esta noche de llantos,
entre gritos silenciados
 y  giros de fantoches.
Tu voz es un punto y aparte
que se esconde de mis ojos”.

De la misma,  forma hubo una gran muestra de solidaridad para los padres de los estudiantes masacrados y desaparecidos de Ayotzinapa y para sus compañeros que continúan incansablemente su lucha y que no están dispuestos a rendirse hasta que se haga justicia.

Personalmente, tuve el honor de entrevistarme con una delegación de ellos, quienes nos compartieron directamente su testimonio sobre lo que aún sigue pasando en su lucha en Ayotzinapa. Y por supuesto también les hice llegar las palabras y muestras de solidaridad que se han dado en muchos países, y que ustedes mismos me han enviado.



Los recientes comentarios me hacen saber que en muchos lugares del mundo hay gente maravillosa que hace algo por sí mismo y por los demás, que tratan de crecer sanamente física y espiritualmente, que se reúnen para ayudarse, compartir y hacer oración para mejorar las cosas en el mundo. Cualquier cosa que cada uno haga, por insignificante que parezca puede llegar a tener una gran trascendencia.  

Este año se suman lectores de Polonia, Canadá, Chile, Paraguay, Argentina, Italia, Mali, Rusia, España, Perú, Brasil y Cuba, gracias por dejármelo saber a través de sus comentarios, fotos, poemas que me envían constantemente. 

Les mando saludos a todos mis seguidores junto con  mis mejores deseos, para este y los siguientes años por venir.

Atenea del bosque

viernes, 28 de diciembre de 2012

CARTA A MIS LECTORES



CARTA A MIS LECTORES


Este mes, cumplí un año de haber iniciado mi escritura en este blog. Una actividad que surgió más como un compromiso personal en mi propósito de permitir la expresión a esa parte de mí, que recién descubrí como escritora. Arte en el que no tengo más formación que la de una lectora aficionada de grandes escritores que nos han deleitado con obras magníficas como El señor de los anillos, La historia interminable,  Sinhue el egipcio, Azteca,  Dune,  El llano en llamas y muchos otros más que a través de sus palabras me han llevado al corazón mismo de sus historias.

Abrí mi blog sin saber que era lo que iba  hacer en él. Nunca fue un proyecto en el que yo hubiera pensado con anticipación. Tan es así, que el nombre lo elegí en el momento mismo de estar abriendo el blog, cumpliendo con los requisitos para poder hacer uso del espacio. Del mismo modo escogí un pseudónimo. No quise usar mi nombre propio, para que mis escritos fueran un tanto distintos a mí, a la persona que todos conocen. Quise que la escritora que descubrí en mi no tuviera las limitaciones racionales y los prejuicios que hay en este ser humano. Muchas personas pueden pensar que esto es imposible y creer con toda certeza que estoy loca, y esto último es completamente cierto. Loca es una persona que está fuera de sí. Y es precisamente lo que hago cuando escribo. Me traslado a ese lugar del que quiero hablar y entonces me pregunto ¿cómo puede ser posible ese mundo o esa idea de la que quiero escribir? La respuesta que escucho no es la de la razón y el conocimiento, porque  esa me diría que eso no existe y no es posible. Le doy voz a la imaginación, a la intuición y al sentimiento. Y entonces empiezan a llover las respuestas que poco a poco comienzo a acomodar hasta construir mis escritos.

Inicie éste blog, con el temor de que un día se me acabaran las ideas para escribir y yo he sido la primera en sorprenderme por las cosas que escribo, principalmente los cuentos, relatos y leyendas,  que también debo decir ni siquiera estoy segura que encajen en la categoría en que los he puesto. Las opiniones al respecto son diversas, hay quienes dicen que El espejo del lago es demasiado largo para ser leyenda, ¿será tal vez que no han leído el señor de los anillos?  O la consideran dentro de otra clasificación. Cualquiera que sea la opinión que tengan, no me detendré ni a discutirla ni ha refutarla, porque eso me quitaría un tiempo que yo necesito para crear. Las definiciones sobre lo que es, o no es, lo que yo escribo no me son de vital importancia. Mi intención es solamente crear y compartir algo de lo que veo, oigo, siento e imagino.

Ha sido una gran sorpresa el descubrir que lo que escribo ha sido del agrado de tanta gente. Agradezco a todos aquéllos que se han tomado la atención de enviarme sus comentarios, a quienes me han recomendado, y quienes se han declarado abiertamente como mis seguidores. He respondido a los emails que me envían, pero no sé porque razón, algunos de ellos me han sido retachados. Algunos lectores comentan que no han podido subir sus comentarios a mi blog, honestamente no sé cuál sea al motivo.

 Me honra saber de la maestra que tomó mi escrito de La invención el beso, para la clase que imparte en su colegio. De la lectora que me comparte que con mi relato de El dolor,  ella pudo por fin derramar las lágrimas que tanto tiempo habían estado guardadas. De aquéllos que con mis poesías dicen que mueren una,  dos y hasta tres veces. De los que pueden experimentar los sentimientos que hay en mis escritos y los llaman sinestésicos. De los que llegan de su trabajo, abren mi página y escuchan la música para literalmente volar. De los que han encontrado en mi página la inspiración para su propio trabajo de diseño de páginas. De la lectora que ha traducido La invención del beso  a otro idioma. Del lector que imprimió la imagen de El descubrimiento del amor  y la pegó en su oficina. De los seguidores que leen   y releen mis escritos, y que con ansía esperan las nuevas publicaciones.

Hay quienes comparan mi estilo (yo todavía no sé cual es) con el de escritores muy reconocidos, lo cual por un lado me asombra, y por otro; me motiva a conocer la obra de dichos autores  Algunos me dicen escritora de la nueva era, romántica tardía, en fin. Hay muchas opiniones de gente muy ilustrada y experta en la materia. De conocedores sobre mitología y cosmogonía de los pueblos indígenas de México. Todos sus comentarios son el alimento que nutre mi espíritu y me anima a seguir escribiendo. No soy una profesional de la escritura, tengo errores estructurales, ortográficos y de otras cosas más. Pero no puedo esperar a ser una experta en la materia, y  dejar que las ideas que surgen en mi mente se escapen. Prefiero escribir con mis propias limitaciones y como un escritor me dijo: hasta los errores son parte del estilo.

Sin más por el momento, agradezco infinitamente sus palabras y espero poder seguir compartiendo con ustedes esta aventura de escribir.


Atenea del bosque