martes, 2 de mayo de 2023

NO ,AL POZO DE AGUA


                               NO, AL POZO DE AGUA


Son las siete de la mañana del día domingo 30 de abril de 2023 en San Andrés de la Cal, Tenextitla, comunidad indígena el municipio de Tepoztlán, Morelos.  El tañer de las campanas de la iglesia se hace escuchar en todo el pueblo, es un llamado de emergencia, todos lo saben, el punto de reunión tradicional, enfrente de las dos iglesias. Desde un día anterior, en asamblea comunitaria se tomó una decisión que atañe a todo el pueblo: acudir de forma pacífica a clausurar el trabajo de perforación de un nuevo pozo de agua que una persona pretende realizar con fines totalmente personales.

 


No es la primera vez, que esto ocurre, diez años atrás la misma persona intentó la misma acción. En aquella ocasión como en esta, el pueblo haciendo uso de su derecho como pueblo indígena originario, se organizó, se opuso a la perforación de un nuevo pozo de agua, que se pretendía perforar en el mismo cauce de donde se abastece a esta comunidad de más de 1500 habitantes. Las razones son válidas y la historia lo confirma en esta y otras comunidades.  Los particulares, tramitan la concesión del pozo de agua, argumentando que será de uso agrícola, para eso se apoyan en algunos pobladores dueños de terrenos aledaños al sitio de perforación del pozo, y sí muchas veces se les concede el permiso, sin tomar en cuenta, ni hacer estudio del impacto que esto tendrá en el caudal del que se abastece a toda una población.




Las autoridades se justifican diciendo que, si se afecta al pozo comunitario, entonces se cancelará la concesión, dando prioridad al pueblo. Pero los hechos no son así de simples, y para ello basta ver lo que ocurre en la cabecera del municipio, en donde existen muchos pozos de agua privados, para uso exclusivo de los dueños de grandes mansiones ubicadas en el valle, mientras toda la población carece del vital líquido, siendo tal la escasez que se les distribuye agua, cada tres o cuatro semanas, dependiendo del lugar en donde se ubiquen. De los pozos privados que podrían ser la solución del problema nadie menciona nada, la ley simplemente no se aplica. Como sucede también a nivel nacional con las concesiones otorgadas a empresas refresqueras, cerveceras y de agua, quienes se benefician y enriquecen del vital líquido, hasta terminar con la reserva de los mantos acuíferos y en muchos casos, dejando a poblaciones locales sin agua.

 


Actualmente, pobladores del municipio carecen del vital líquido para cubrir las  necesidades más básicas, y se ven obligados a comprar pipas de agua, que cuestan más de 800 pesos, un gasto que está fuera del las posibilidades económicas de una gran mayoría. La historia lo demuestra, una vez abierto un pozo de agua, las autoridades no lo cancelaran, aunque se muera la población de sed.

Así que, reunidos a las siete de la mañana, de manera organizada todos se dirigen hacia el sitio de perforación, nadie lleva armas, sólo algunos letreros con algunas consignas: “no al pozo”, “San Andrés no se vende, se ama y se defiende”.  Llegando al sito se gritan estas consignas y otras más, que aluden a la luchas históricas y a los grandes héroes de nuestro pueblo en distintos momentos, tales como, “Zapata vive, la lucha sigue y sigue”, “el pueblo unido, jamás será vencido”, y otras más que son improvisadas.

 


Así al llegar al terreno en donde se encuentra la máquina no se encuentra a ninguna persona, lo cual no es extraño, en dos ocasiones anteriores que mismos pobladores acudieron con la intención de hablar con la persona responsable de la obra, sólo se encontró a los operadores de la máquina. Esta vez no hay nadie, pero claramente se ve que se retiraron al momento de escuchar que los pobladores se acercaban, pues sobre la máquina se encuentra una botella grande de agua para beber, misma que está fría, y tomando en cuenta el clima caluroso de esta temporada y estando expuesta a la intemperie, esto no sería posible.

 


De inmediato y cuidando de no causar ningún daño, se colocan en distintos puntos de la máquina los letreros, y en particular uno grande, que indica que la obra ha sido cancelada por el pueblo, haciendo uso de sus derechos como comunidad indígena originaria, y avalado además, por el acta de cancelación de diez años atrás, en donde se intento la perforación de un pozo por la misma persona y en el mismo lugar. Haciendo hincapié en que el interesado en la perforación el pozo, jamás se presentó a la comunidad ante la autoridad del pueblo para mostrar que tiene todos sus permisos en regla, ni se informó a la comunidad, aun sabiendo de lo cercano que esta el pozo que abastece al pueblo. Ya en días anteriores se intentó entablar un diálogo con esta persona vía telefónica, pero la respuesta fue grosera y terminó colgando la llamada al comité que en ese momento trató de dialogar.

 


Media semana anterior un comité de la comunidad se presentó ante el presidente municipal para hablar del asunto y saber su postura. Como buen político recibió a la gente con amabilidad, saludando a todos de la mano y se hizo acompañar de su secretario general y el encargado del sistema de agua potable de Tepoztlán. Al cuestionarle que una familia interesada, en la perforación del pozo, mencionó que el pozo se haría de cualquier forma y que contaban con el apoyo del presidente, de inmediato negó estar tomando partido. Sin embargo, reconoció que diez años atrás, siendo regidor del municipio él aprobó la perforación el pozo. No obstante, ahora decía desconocer los detalles de esta nueva perforación y haberse enterado apenas una tarde anterior a través de las redes sociales, argumento que, desde luego, nadie puede creer, tratándose del presidente del municipio, y resaltó que él no tenía la capacidad de autorizar la perforación de un pozo, que esto le correspondía a la CONAGUA, y no tenía ninguna injerencia al respecto.  Por un lado, dijo haber apoyado como regidor la perforación del pozo diez años atrás siendo trabajador de la administración municipal y ahora decía no tener ninguna injerencia, que manera astuta de lavarse la manos. Prometió ser el vínculo para ser atendidos a la mayor brevedad en CONAGUA y la comunidad pudiera saber si se tenían los permisos para la perforación del pozo, pero por supuesto, esa cita nunca fue agendada, por lo que la comunidad tomó sus propias medidas.  


Se colocan los letreros sobre la máquina, “no al pozo”, “San Andrés no se vende, se ama y se defiende” y “clausurado”, se coloca también una cadena en la máquina para evitar que sigan trabajando, aunque no se tiene certeza si eso lo evitará, y se deja un letrero avisando que le día siguiente a la 8: 00 a.m. la comunidad volverá y que se presente el responsable del proyecto. Y de manera ordenada y pacifica todos se retiran.

martes, 10 de enero de 2023

EL MENTIROSO



EL MENTIROSO


Cree el mentiroso que es listo porque miente, porque pretende una verdad que no existe, porque es capaz de la teatralidad para convencer al otro de su mentira. Pero no importa lo teatral que sea, ni los miles de trucos que utilice, sus palabras son de humo, y como una frágil torre de cenizas se derrumba con el más leve viento. El mentiroso miente tanto, tratando de inventar una verdad que no existe dentro de él mismo. Y va por el mundo creando historias épicas, donde él se convierte en el héroe de una vida que no tiene, persiguiendo una ilusión que sólo ha creado con palabras. Se ilusiona creyendo verdaderas sus mentiras cuando logra engañar al otro y cuando sus palabras no pueden ser sostenidas por sus acciones, inventa más y más mentiras, en una historia sin fin, donde ya no es posible dar continuidad a la misma historia. Entre tanta palabrería hueca se pierde a sí mismo y así sobrevive huyendo de una verdad que no conoce dentro de sí mismo, porque tratando de ser alguien apegado a su mentira no sabe ni quien es, mucho menos sabe lo que quiere.

viernes, 6 de enero de 2023

¿QUIEN SOY?

 

 La vida está llena de sorpresas y con frecuencia acontecimientos que creíamos imposibles o poco probables ocurren. Hay personas que creíamos conocer y en quien confiamos que después nos traicionan de las peores maneras.

Esta vez, escribiré una historia que no es ajena, al contrario, es la mía. La escribiré porque requiero de su ayuda, de su apoyo en muchos sentidos. A lo largo de estos años en que compartí mis historias, muchos de ustedes, queridos lectores, me ofrecieron no sólo su reconocimiento y sus palabras de aliento para continuar mi trabajo. Hoy es el día en que más los necesito. Debo señalar también que he sido amenazada, para que guardara silencio, y difamada por el hombre con quien compartí  y he estado casada por más de 20 años.

Esta no es sólo una historia de infidelidad y traición en todos los sentidos, sino también de abuso de confianza, de robo, de fraude. Aunque no daré todos los detalles de tan denigrantes que resultan.



Soy una mujer que toda la vida he luchado contra circunstancias adversas, ocasionadas por mi condición. Sí, desde los tres años de edad desarrolle una escoliosis que a medida que mi desarrollo continuo, siguió complicándose, al final de mi etapa de crecimiento, terminé con mi pulmón izquierdo atrofiado, con una desviación muy severa que desplazó y comprimió mis riñones, uno  de ellos, el derecho, es más pequeño que el otro. A pesar de todo, mi desempeño como estudiante nunca se vio interrumpido, triplique esfuerzos cuando fue necesario para sacar adelante mis estudios, a pesar de que cuando se me practicaron cirugías no pude asistir a la escuela por largos periodos. Y lo conseguí, titulación automática por promedio con mención honorífica en la carrera de psicología. Todo parecía bien, pero en la cuestión laboral, no se me dio la oportunidad de un trabajo, así que opte por dar clases en algunas escuelas durante algún tiempo, y dar terapia por cuenta propia. Pero en cuestión de salud, comencé a tener complicaciones relacionadas con las vías respiratorias, cuadros de bronquitis que me tiraban en cama hasta por dos meses, con administración de antibióticos muy fuertes, teniendo una gran dificultad para la expulsión de flemas debido a mi escoliosis severa.

Fueron largos años de enfermedad recurrente y cada vez por periodos más prolongados, hasta que en el año 2009 mi organismo no respondió más a los tratamientos, me quedé sin opciones médicas y con un diagnóstico de que no tenía remedio. Dada mi condición. Pase días sin dormir por falta de aire, con dolor de cabeza, mareos y manos temblorosas por la falta de oxigenación. Fueron días oscuros, de desesperación y desesperanza, pero dios estaría siempre conmigo y mis peticiones fueron atendidas, en mi vida aparecieron las personas y las terapias que haría posible mejorar mi condición, fue un proceso largo de años, pero finalmente mi salud comenzaría a estabilizarse en 2017. Y mientras yo luchaba por mi vida y mi salud, la traición a mis espaldas comenzaba.

Desde entonces, poco a poco, mi esposo dejo de tener dinero para mí, para la casa y para su hijo, quien desde entonces empezó a trabajar para poder comprarse ropa y zapatos porque su padre se inventó historias de fraudes en el trabajo, de que no le pagaban por uno y mil motivos, todos pretextos, en realidad, estaba gastando el dinero con una amante, a la que sí le daba dinero y con quien se daba la gran vida. Todos los días este hombre vaciaba los chats de su celular, evidencia contundente de lo que ocultaba, y sus contactos estaban guardados con apodos que sólo él conocía.

Su alejamiento a la casa y a la familia se fue estableciendo como una norma, sin que participara ya en ningún evento  familiar y pretextando siempre que tenía mucho trabajo, pero nunca traía un peso, su aportación económica a esta familia desde que inició este año fue de 30, 00  (treinta pesos) a la semana, ni siquiera para las tortillas. Ante cualquier cuestionamiento se inventó mentiras y más mentiras. El trato hacia mí fue empeorando, hasta llegar al punto de agresión verbal, física y psicológica, negando su infidelidad, aunque había todas las evidencias. Cuando le pedía ayuda para las labores de la casa, que tampoco hacía, sus respuestas eran: que bien jodes, ya vas a empezar a chingar, como te gusta estar fregando. No hacía las tareas que le correspondían, lo cual se refleja en el deterioro de esta casa hoy día.

Desde los primeros meses del año 2022, en la casa comenzaron a desparecer cosas, una máquina de rasurar, un colchón inflable, mis libros más valiosos y nuevos, dinero de mi hijo y  mío, trastes, un reloj mío, una máquina para dar masaje y muchas otras cosas más. Y por supuesto también mi computadora, la cual se llevó con mentiras, y nunca regresó. Ahora ahí está la boleta de empeño de la misma, junto con muchas otras boletas de empeño de cosas que robó a sus familiares a los míos y a algunos amigos. Y de todas las cosas desaparecidas en la casa culpó a su propio hijo, diciendo que estaba usando drogas, mentira que nunca le creí, pero sólo hasta que se fue de la casa encontré las pruebas de sus robos y falsificaciones.

Pero el dinero que obtenía de los empeños no le fue suficiente, con mentiras pidió dinero a familiares y amigos, diciendo que era para la escuela de su hijo, para mis medicamentos, o para el tratamiento de sus padres que según él, tuvieron covid y estaban con oxígeno hospitalizados, diciendo incluso que su madre había muerto. Desde luego que nada de esto fue verdad. El dinero sólo fue para su amante, nunca pagó la escuela de su hijo, ni compró medicamentos para nadie. Menos aún dio un peso para su esposa e hijo.

Sospechando del adeudo escolar, en el mes de mayo, pedí a mi hijo que se informara en servicios escolares de su escuela, y sí, el padre de mi hijo, sólo había pagado el primer año de escuela, y había metido prórrogas de pago. Mi hijo me llamó por teléfono, ese día viernes, para decirme: mami. Ya valí, mi papá no pago mi escuela. Su voz era triste y llorosa, le dije: No. No valiste. No digas eso. Nos pueden robar todo el dinero, nos pueden saquear la casa, nos pueden dejar en la calle, pero no nos pueden quitar nuestra inteligencia, nuestra capacidad de seguir adelante y nuestra voluntad para luchar. No, no te derrotes. Tu y yo somos inteligentes y vamos a salir adelante. Tranquilízate. Sólo necesito que preguntes cuánto dinero se debe y hasta qué fecha tenemos para pagarlo. No te preocupes, yo encontraré la manera.

Esa deuda fue pagada, mi hijo pudo terminar su escuela, pero no ingresó a la universidad, pues de su padre no recibe un centavo. Afortunadamente, este hombre no vive más con nosotros, y aunque legalmente tiene responsabilidades con su hijo y conmigo, él se ha desentendido de su hijo cien por ciento, dedicándose a mantener y a cumplir todos los gustos de su amante quien por cierto, se dedica al oficio más antiguo del mundo. La justicia en este país y en este mundo no existe, razón por la que hay hombres y mujeres que se coluden para abusar de la confianza y vulnerabilidad de las personas. Para tener justicia y recuperar todo lo que esta pareja de estafadores me robaron necesitaría dinero y un buen abogado, cosa que no tengo, así que este hombre seguirá campante por el mundo, con su falsa amabilidad y divirtiéndose con su prostituta. Pregonando en su página de Facebook su indignación por las injusticias y los abusos, indignándose por las hipocresías, cuando él es el genio de la falsedad y las mentiras.

Por mi parte, mi condición especial, no me permite tener un trabajo de tiempo completo, porque no aguanto estar parada ni sentada por mucho tiempo. Es por esto queridos lectores que solicito su ayuda, por años he tenido este blog de manera gratuita, y así seguirá. A pesar de que mi condición se considera una discapacidad, y tengo toda la documentación que lo demuestra, no recibo pensión por parte del gobierno, y realmente mi necesidad económica es porque requiero de medicamentos y terapia para mi columna. Confío en la generosidad de quienes puedan apoyarme con algún donativo, con la compra de alguna de las cosas que hago, o con algún servicio que yo pueda ofrecerles, pues soy terapeuta y sanadora de ángeles, escritora, pintora y artesana.



                                                                                

Las personas que deseen brindarme su ayuda, por favor comuníquense conmigo al correo patriciaber71@gmail.com.  De todo cuanto escribo aquí, tengo documentos probatorios.



De
bo decir también que del correo ateneadelbosque, no me llega ya toda la correspondencia, por eso les pido que me escriban cualquier comentario a este nuevo correo. Igual quiero pedir a las personas e instituciones que alguna vez me ofrecieron su casa para posibles intercambios se comuniquen conmigo, pues parte de la información, se fue con mi computadora. Con la ayuda de dios y de gente maravillosa como ustedes yo continuare adelante.

 

Un saludo y un abrazo.

 

 


domingo, 19 de diciembre de 2021

CARTA A MIS LECTORES

CARTA A MIS LECTORES X

Diciembre de 2021

 




Un año más en este planeta, sobreviviendo a las circunstancias. Un año que se pasó mientras resolvía las cosas urgentes de la vida, y aunque escribí un poco, no lo publiqué, me digo que fue por falta de  tiempo, pero no, no es así, fue porque me habitaba el desencanto, el hastío, la frustración, la falta de opciones para mejorar la economía,  para poder adquirir una computadora que no tengo, y que llegado este fin de año sigo sin tener. No quise transmitir esos sentimientos, alguna vez, escuche decir, que; si no hay nada bueno que decir, entonces no hay que decir nada, es mejor guardar silencio. Y me he quedado en silencio por mucho tiempo.

Con esto no quiero decir que no hay nada bueno en estos tiempos y en este mundo, no lo pienso así, aunque por momentos todo lo que acontece parezca demostrar que nada está bien. 

Hace años fui una niña solitaria que se sentaba en una roca en las noches tibias a mirar tintiliar las estrellas, en esa lejana luz que se tornaba por momentos rojas, imagine otra niña mirando hacia mi estrella. Y estoy segura que no era sólo una niña la que miraba mi estrella, sino tantas niñas como estrellas hay en el universo. Esa certeza que he encontrado en un lugar dentro de mí, es la que me dice que este planeta está cambiando para ser mejor, un cambio lento y quizás esto es lo que confunde a muchos, incluida yo misma, el ver que las cosas no son como antes y seguimos tratando de retomar la vida tal como siempre había sido.

Para algunos ha habido cambios drásticos, la pérdida de familiares, amigos, trabajo, y el desencanto ha sido tal que hay quienes no lo soportaron más, otros se llenaron de pánico ante un virus que muta constantemente y se han quedado encerrados con el propósito de evitar el contagio, algunos más, salen al mundo, usando, máscaras, cubrebocas,  guantes, y esterilizando constantemente manos, dinero, cubrebocas. Pero creo, una mayoría, acepta la vida como es, como lo que siempre ha sido, pero de lo que no teníamos conciencia, un regalo que en cualquier instante podemos perder, pero que al final esto, no depende por completo de nosotros, sino de un poder superior.

Y mientras he visto morir a gente más joven y que parecía más sana que yo, me pregunto, ¿para qué, estoy aquí? Las respuestas llegan de distintas fuentes, para ser una motivación, un ejemplo, para levantar al mundo con la magia de mis palabras, para sanar el alma de algunos seres, para compartir mis palabras, mis ilusiones, mis historias, para crear mundos fantásticos, para ver los milagros que dios hace en mÍ cada día y para seguir caminando mientras literalmente, él me sostiene (de verdad, no pueden imaginar cuan literal esto es).

Y mientras sé que en la lejana distancia, las sensaciones de las palabras escritas tocan en lo profundo del corazón de quienes requieren de esas palabras, agradezco  a dios  por permitiré ese don y esa magia, y a pesar  de no haber publicado, mis lectores siguen leyendo lo ya escrito. Así que sí volveré a escribir. Pero quiero compartirles que me he iniciado en el arte del dibujo y la pintura,  aún y cuando apenas estoy conociendo este mundo, les mostraré mis dibujos. Como todo, comencé sin saber si tenía talento para ello, aún no sé si lo tengo, pero como la escritura la inicie también como un recurso que me permitiera aclarar mis ideas y expresar mis pensamientos, sin imaginar ni remotamente con toda la gente que un día me leería y apreciaría mis escritos, la pintura es otra forma de expresión y más allá de ser o no una buena pintora, es un modo de conectar conmigo misma.

Les mando mis mejores deseos, y mucha fortaleza para todos los momentos dificíles que la vida nos pone.   Deseo que puedan encontrar en sus corazones el amor de dios, porque entonces no importará lo que pase fuera, sabrán que todo está bien a pesar de todo.

 

Gracias, gracias, gracias.  Atenea de bosque

 

 

 

 

EN LA CIMA

 

EN LA CIMA

 


 

Camino a paso regular, tratando de mantener un ritmo, no puedo ir más rápido, es esfuerzo es continuo. Me dirijo a la cima de un cerro alto para tomar fotos del atardecer, antes podía llegar hasta arriba en cuarenta minutos, ese era mi record, hoy tengo que ir más lento. De hecho no estoy segura de poder llegar hasta arriba, el dolor en la columna en los últimos días fue muy intenso e incapacitante.


 Inflamación y contracturas me obligaron a descansar y tomar terapia de rehabilitación. Ahora el dolor que se irradiaba por las piernas y hasta las rodillas casi ha desaparecido, pero no estoy segura de poder ascender por una pendiente tan pronunciada. De cualquier modo lo intentaré, la vista, vale el esfuerzo, no estoy obligada a llegar hasta la cima, si en algún momento siento que es demasiado para mí, no continuaré. A donde pueda llegar, tendré una vista del atardecer mejor que la que tengo desde la parte baja del pueblo.

 

Me estoy ajustando a los nuevos límites que me pone mi cuerpo, debo hacer el suficiente ejercicio para mantener mi salud, mi flexibilidad, mi resistencia, fortalecer mis músculos, mis pulmones. El ejercicio es vital en el mantenimiento de la salud y de la calidad de vida, más aún en mis  condiciones. Cuando inicié la serie de ejercicios que me enseñó el terapeuta, tuve mucho dolor en el cuerpo, me pregunté si realmente eso me serviría, hoy, después de un par de meses, mi mejoría es notoria. He visto pacientes con un gran deterioro y pérdida de la movilidad, no me gustaría llegar a ese punto, así que, disciplinadamente haré mi rutina si con ello ayudo a retrasar un mayor deterioro en mi columna. Han cambiado algunas cosas con estos ejercicios, mi marcha es distinta y ha mejorado, la gente lo ha notado.

 

Me alegro de poder encontrar alternativas para las situaciones que se me presentan, esos momentos de dolor intenso en la columna, lograron hacerme dudar por un breve tiempo de que esto podía mejorar. Lo cierto es que mi cuerpo ha experimentado tantos cambios y las terapias que encontré me han permitido mejorar lo que parecía inmejorable, soy consciente de ese poder que tengo como hija de dios de participar en mi sanación…así que aplico todo lo que he aprendido a lo largo de estos años.

 

La mayoría de las personas no están listas para comprender esto, yo lo entiendo, porque tampoco lo entendería sin todo lo que he vivido en los últimos doce años. A veces, también el dolor, casi  me hace olvidarlo, y entonces me digo; es mi cuerpo, sólo es mi cuerpo, nada más, sólo es dolor en mi cuerpo. El mismo me lo dijo, sí, él mismo: no le hagas caso, y eso trato de hacer, no hacerle caso al dolor. He aprendido a relajarme con la respiración y meditación, no obstante, a veces, también tengo que tomar alguna pastilla, y está bien, es parte de sobrellevar las dificultades de la vida.   



 

Asciendo sin mucha dificultad, tomando descansos continuos para poder oxigenarme bien, pero  sí, a pesar de mis reservas, aún puedo llegar hasta la cima, una vez más en la cima. Cada que regreso me digo que tal vez, sea la última vez que lo hago. No importa, lo he hecho tantas veces y siempre es maravilloso estar hasta arriba y tener esa vista de los cerros, las nubes tiñéndose de colores conforme se mete el sol. ¿Quién pinta y despinta ese paisaje en instantes? Sólo dios. Yo apenas puedo captar algunos fragmentos en fotos, y hay destellos de luz que no pueden ser captados por las cámaras. Por eso es que estar en la cima y ver este espectáculo siempre será especial.

 

Respiro ese aire fresco que mueve mis cabellos y hace danzar las flores rosas del pasto, las flores amarillos que inundan los campos en la época de muertos y su aroma tan peculiar, esos colores vistosos de las flores que inundan estos cerros después de la temporada de lluvias, porque esta es la primavera en este lugar. La naturaleza tiene su propio orden y no es el que me enseñaron en la escuela. La escuela dice primavera, verano, otoño e invierno, pero aquí yo he visto a la primavera florecer entre el verano y el otoño por siempre. Los ciclos de la vida, de la naturaleza y las costumbres heredadas de mis ancestros profundamente ligadas. Porque esas flores amarillas y blancas las usamos para las ofrendas del día de muertos



 

Los zopilotes revolotean muy cerca, pues más bien, este es su territorio, desde aquí ellos planean continuamente aprovechando las altas corrientes de aire, adheridos a las paredes de las rocas se encentran sus nidos y también los de los cuervos. Algunas otras aves también se posan sobre las ramas de los árboles, los hay con hermosos cantos y al poco tiempo se comienza a escuchar el canto de la lechuza y el búho. Estos dos generalmente no se dejan ver, y en cuanto perciben la cercanía de un humano se alejan.

 

A mis espaldas un cerro aún más alto refleja los rayos del sol. A medida que el sol desciende, las sombras se alargan y la luz va desapareciendo, por instantes se ven rayos de sol alrededor de alguna nube, rayos de colores, entre nubes rosadas, violetas y naranjas. Colores extendidos en el cielo como finos velos que rápidamente cambian de color haciéndose más intensos lo mismo que el sol al irse perdiendo en el horizonte.

 

La oscuridad se hace presente, generalmente no me quedo arriba hasta este momento. El descenso es un tanto riesgoso, debido a la pronunciada pendiente, y a las pequeñas rocas que se desprenden con cada paso y sin luz, hay que poner mayor atención. A pesar de haber recorrido ese camino tantas veces, con la oscuridad debajo de los árboles no se pueden ver los puntos de referencia que indican a dónde ir. Me digo que no debo de pensar, sólo debo dejar que el instinto y la intuición me guíen, hay en ellos una sabiduría que no hay en la mente. Sin prisa camino, tengo la luz de mi teléfono móvil. Sé que debo ser cuidadosa, personas experimentadas han caído en esta zona y no es fácil rescatar a alguien en este lugar, así que me desentiendo del tiempo, no hay prisa, sólo hay que dar un paso a la vez.

 


A medio descenso, hace su aparición la luna, ha tardado un poco en llegar, creo que tampoco tiene prisa, ahora estoy bajo su cuidado. Sin mayor problema, he descendido, mis rodillas han soportado bien, apenas una pequeña molestia que aliviaré con algo de calor y alguna pomada. Todo ha ido bien, nuevamente siento la confianza de que todo está bien, incluido mi cuerpo, a pesar de algunos dolores. Como siempre, haré o que tenga que hacer, lo que está en mis manos. La vida sigue y la viviré lo mejor posible.   

 

viernes, 25 de diciembre de 2020

CARTA A MIS LECTORES IX

 

CARTA A MIS LECTORES IX

DICIEMBRE DE 2020


 

Se acaba el año, de la manera que nadie esperaba, con medidas estrictas para evitar contagios del más famoso de los virus, aunque en un algunos lugares esas medidas no son tan tomadas en cuenta. La gente de campo sigue en sus labores sin muchos cambios y en realidad no se ven tan afectados, debe ser que el trabajo tan duro de muchos años, los ha hecho fuertes, que el contacto con la tierra, la naturaleza, el viento, el sol tenga más beneficios de los que jamás nos han dicho o que no nos habíamos dado cuenta. Levantarse con el sol, trabajar en las cosechas todo el día, no da mucho tiempo para estresarse por un virus, la sobrevivencia diaria es más importante.

 

Sin embargo la intuición desarrollada, hace percibir que hay algo diferente, una energía, que crea sensaciones distintas, para algunos, ansiedad, miedo, insomnio, algo que remueve por dentro las emociones, los recuerdos. Algunos se hacen preguntas que antes jamás se hubieran hecho, se dan cuenta de cosas de su vida que no les gustan pero que nunca se habían atrevido a decirlas, por miedo, por costumbre, por no faltar el respeto a sus padres, por callar para evitar problemas. Surge una incomodidad consigo mismo, por haber sido algo de manera obligada, por haber perdido la alegría, de hacer algo sólo por el gusto de hacerlo, por distracción. La  pregunta es, ¿dónde está la persona que se quería ser? 

 

Por lo demás no hay tanto pánico por la muerte, será que la gente de campo, está más acostumbrada a ver los ciclos de la vida, ver nacer, crecer, reproducir y morir. La muerte como parte del ciclo de la vida, no como un castigo, la aceptación de que todo tiene un final, algo que es natural, no una tragedia. En este lugar en donde vivo, se acepta la muerte y muy pocos la temen. La gente no quiere encerrarse, quiere seguir su vida lo más normal posible, disfrutar todos los momentos, sin encerrarse a morir lentamente de hastío. Se escuchan las historias de gente que muere por el virus, pero no son historias tan cercanas y los pocos que han muerto, eran personas con enfermedades crónicas o personas muy mayores.

 

Un motivo más de alegrarme por haber nacido en este lugar, donde puedo disfrutar de la naturaleza, del viento, de hermosos paisajes. Hablando con gente mayor, cuya memoria es privilegiada, me cuentan de años atrás, cuando hubo verdaderas epidemias, la gente moría rápidamente, tres o cuatro por familia en un mismo día, por lepra o viruela, no había medicamentos, ni vacunas. Pero claro, esto no está registrado en la historia como epidemias, solo existe en la historia oral de los padres a hijos. Esa gente mayor, vio morir a familias enteras, son sobrevivientes y gracias a ellos podemos saber de lo ocurrido. Ha de ser por eso que estamos aquí, sin enfermarnos, porque heredamos su fortaleza,  sus genes.

 

Sé que en el mundo hay mucha gente aterrada, que las noticias se encargan de alimentar el miedo, se habla hasta el cansancio de los contagios, de los muertos, pero no de los que se recuperan. Pero no, la mayoría de la gente a mi alrededor no tiene miedo, yo tampoco. Sobrevivimos a una economía en caída lo mejor que podemos, esperando a que esto pase, como todas las cosas en la vida que tienen que pasar, sabiendo de antemano que esto no es eterno y que de una manera u otra saldremos adelante. Como país lo hemos hecho tantas veces, sobrevivimos a la extinción hace quinientos años ante una invasión bárbara, nos hemos recuperado de catástrofes naturales, de terremotos, ¿por qué no habríamos de sobrevivir ahora?

 

Muchos sabíamos que estos tiempos vendrían, habían sido anunciados por una de las civilizaciones más avanzadas que alguna vez habitó nuestro territorio, el inicio de una nueva era, la repetición de ciclos, conocimientos que nos fueron dados como leyendas, verdades escondidas en historias, escritas en códices o grabadas en discos de piedras. Una era de cambio, el nacimiento de una nueva conciencia, el nacimiento de un nuevo ser humano, el cierre de ciclos, el desapego de cosas viejas.

 

Sé que muchos esperaban mis escritos cada mes y no pude cumplir la meta. Pero aún estoy aquí, haciendo cosas diferentes, trabajando para lograr cambios en el lugar donde vivo y empleando la mayor parte de mi tiempo en ello. Volveré a escribir, a contar historias, a crear mundos, a soñar con todos ustedes, porque más que siempre sé, que este es un momento de transición hacia cosas mejores, habitaremos en esos mundos fantásticos y volveremos a reír como en los mejores momentos de la infancia.

 

Les deseo, fortaleza, confianza y el amor incondicional del creador en su corazón. Un día, estos momentos serán sólo historia, muchos contaremos a nuestros nietos de cómo sobrevivimos a un virus. De la misma forma que se sabe de la lepra, de la peste o la viruela, será sólo un capítulo más en nuestra evolución. Mientras tanto, tratemos de ser nuestra mejor versión de nosotros mismos. Sólo eso, cada día.     

 

Gracias a todos los nuevos lectores y a los que releen mis textos una y otra vez, sé que si yo no estuviera más en este mundo, ustedes podrían encontrar parte de mi alma en esas historias, y todo el tiempo invertido en escribir ha valido la pena, sólo saber que les ha arrancado sonrisas, sueños, motivaciones, aunque el corazón me dice que aún estaré un tiempo más en esta vida para seguir compartiendo. Por eso puedo estar tranquila, mi corazón no se equivoca y en estos años aprendí a escucharlo y dejar que me guíe. He  pasado  por momentos oscuros tantas veces, que no puedo dudar ya, de que al final siempre está la luz. Espero que ustedes puedan sentir esa convicción en su corazón un día, porque entonces sabrán, que todo, está bien, aún en medio del caos.

 

Muchas gracias por seguir conmigo, a pesar de este largo silencio.

 

Gracias. Gracias. Gracias.

 

 

LOS HOMBRES PARADOS ESTAN MUERTOS

 LOS HOMBRES PARADOS ESTAN MUERTOS

 


Un año desde que esta sociedad comenzó a morir. Morir de hastío, morir de miedo, morir de aburrimiento. Morir sin saber qué hacer con el tiempo detenido. Morir al ser obligados a dejar de hacer lo que han hecho por mucho tiempo, aquello que por años se volvió rutina y que se hacía sin cuestionamientos, por inercia, porque era lo que todos hacían, sin opción, sin pensar, sólo hacer, hacer, hacer y nada más.

Pero la velocidad del tren de la vida se detuvo bruscamente, para dar lugar a lo inesperado. El encierro, el confinamiento, la sobrevivencia, lo mínimo de lo mínimo. Despidos del trabajo, reducción de horarios de trabajo, falta de ingresos. El acoso constante de la publicidad sobre una pandemia, que un después de un año de haber surgido no hay un concenso sobre su existencia real.

Un porcentaje de gente vive aterrada, sospechando que cada ser humano con que se cruza en su camino es un agente de contagio. Cubiertos con máscaras, guantes, gorras, cubrebocas, con frasco de gel desinfectante a la mano y de uso continuo. Hasta cinco veces en menos de diez minutos. Cuando se encuentran cerca de alguna persona, aun con la sana distancia (metro y medio) se sienten amenazados. Pero a pesar de su miedo salen al mundo.

Otros, aún mas aterrados, ni siquiera se asoman a la puerta de su casa, hacen las compras por teléfono y las recogen en su puerta, no dejan entrar a nadie y no salen a menos que sea por un asunto médico, pero sólo a eso, y después a continuar el encierro. Aislados del mundo, sin contacto social con nadie, encerrados porque pueden hacerlo, tienen una fuente de ingreso segura, aun sin trabajar, pero estos son los menos. Sin darse cuenta que afuera la vida continúa a pesar de todo. Los que tienen que trabajar el día a día para poder alimentar a su familia no tienen opción, sólo trabajar en medio de las restricciones.

Pero el miedo no se ha generalizado, un alto porcentaje no le teme al tal virus más que a cualquier otra gripe. En este grupo se encentran los que están seguros que la pandemia es una exageración, llamándola plandemia, es decir, un plan orquestado para manipular a la población a través del miedo. Siguen las restricciones cuando no les queda otra alternativa, porque se ha hecho condición obligatoria el uso del cubrebocas para acceder a bancos, tiendas, lugares cerrados, pero fuera de eso viven una vida normal, sin miedo ni restricciones, salen a caminar, hacen deporte, e incluso fiestas. Están también los que están seguros de que una vida sana con una alimentación equilibrada, ejercicio, y alimentos que alcalinicen el cuerpo, se puede sobrevivir a este virus. Gente convencida que tarde o temprano todos nos contagiaremos del virus y desarrollaremos las defensas que nos permitan seguir nuestra vida. En este grupo se encuentra gran cantidad de gente que usa para el cuidado de su salud diversas terapias alternativas, la mayoría desacreditada por la medicina ortodoxa, pero que de acuerdo a la experiencia y testimonio de ellos mismos, han resultado eficientes para sanar enfermedades que la ciencia médica ha considerado incurables.

Un grupo más, con una fuerte convicción espiritual, con la firme creencia de que no se mueve la hoja de un árbol sin que dios lo sepa. Y que con este virus se irán las personas que tengan que irse, ni más ni menos, se encierren o no en sus casas. Con la certeza de que más  allá de que pueda existir una manipulación con este virus, de cualquier modo hay un propósito superior que no podemos comprender pero que debe de estar bien. Y aunque hay cierto temor, la vida continúa, apoyados en la creencia de que dios sabe por qué suceden las cosas.

También hay un grupo que ve en este virus el fin apocalíptico de la humanidad, que lo ven como un castigo divino y que la única posibilidad de salvarse es el arrepentimiento por todos los pecados cometidos, son los que se pasan el día enviando cadenas de oración a familiares y amigos con el temor de que si cortan las cadenas serán castigados. Más que antes tratan de convencer a sus allegados de que asuman su religión o culto que para ellos es la única y verdadera salvación.

Son tiempos difíciles para la economía, los ingresos no son constantes ni seguros, algunos negocios han fracasado ante el cierre y las demás restricciones, personas y familias que no han podido pagar sus rentas han sido lanzados a la calle, algunos encuentran refugio con familiares y amigos, otros viven como y donde pueden, y a pesar de todo, la vida sigue, para algunos sin muchos cambios, para otros con mayores complicaciones.

Algunos aprovechan para tomar cursos en líneas, para aprender a cocinar cosas nuevas, más económicas, para reinventar otros modos de hacer las cosas, desarrollando nuevas habilidades, ofreciendo servicios a domicilio, llevando la vida lo mejor posible.

El mundo desaceleró el ritmo apabullante que llevaba, muchas cosas dejaran de ser, algunas se reorganizaran  de una nueva forma, al nuevo modo de vida,  tendrán que hacerse de un modo diferente a todo lo anterior. Es un tiempo para mirar con calma y repensar, reorganizar para recomenzar en un modo más compatible con el respeto a la vida y la naturaleza. Un pequeño virus, invisible al ojo humano a simple vista, muestra al ser humano su vulnerabilidad, muestra lo que aun muchos no quieren ver, que todos estamos interrelacionados, que lo que afecta a uno, afecta a todos, que no se puede estar bien, sin que los otros lo estén también.

 ¿Será este virus, lo que muestre a la humanidad lo que realmente importa en la vida?, ¿es este el inicio de una nueva forma de vivir?, o, ¿pasado el peligro, dentro de algunos meses, seremos los mismos de siempre?

Algunos sienten morir por el confinamiento, porque las reuniones masivas se suspendieron, porque se prohibieron los festejos, la quietud, la inmovilidad no es la naturaleza de lo vivo, pero muchas veces la quietud es necesaria para mirar lo que en medio de la agitación no puede percibirse. Morimos lentamente y poco a poco, mientras una forma de vida a la que nos habíamos acostumbrado, ha dejado de ser posible y quizás no lo vuelva a ser jamás. Así son los cambios drásticos de la vida, todos los hemos tenido alguna vez, pero en esta ocasión, los vivimos simultáneamente una gran mayoría. Queremos el movimiento, nos duele dejar esa vida, adaptarnos a la nueva situación lleva tiempo, dejar ir lo que se tiene que dejar para poder seguir, volver a sentirnos vivos a pesar de estar de un modo distinto.

 ¿Qué, nuevas cosas descubriremos?, ¿cambiará nuestra visión de la vida y de la gente? O ¿seguiremos indiferentes a los demás?, creyendo que no tienen que ver nada con nosotros. Aferrándonos a lo viejo, sin ser capaces de mirar las posibilidades de lo nuevo.

Pronto lo descubriremos.