jueves, 22 de marzo de 2012

LA ARDILLA Y LA CALABAZA.



Había una vez un hermoso jardín dentro de una vieja y enorme casa deshabitada. Las plantas crecían rápidamente alimentadas por las copiosas lluvias del mes de agosto. Era un jardín donde podías cobijarte a la sombra de un enorme árbol de lima, junto a ella estaban también, los muy frondosos arboles de nísperos, limones, aguacates  y granadas. Bajo el cobijo de estos arboles crecían preciosas y delicadas plantas de ornato. En algún punto del jardín estaba la fresca y aromática rosa, los alegres crisantemos y malvones, las petunias de brillantes e intensos colores. Las enredaderas que se subían poco a poco en el árbol de lima. Los miguelitos de todos los colores, las dalias y no podían faltar las maravillas de color rosa y amarillo, los clavitos blancos y lilas. Y todas absolutamente todas las plantas crecían bajo el cuidado amoroso y diligente del jardinero de la casa. Su nombre era Anselmo.

Anselmo era un hombre paciente  y noble, delicado en su trato con las flores y feroz en el combate de las plagas que dañaban sus plantas. Todos los días se presentaba a cuidar el jardín a las ocho de la mañana. Con mucho cuidado eliminaba las hojas secas de las plantas, y les ponía fertilizante o algún veneno contra las hormigas, gusanos y arañas que pretendían anidar en ellas. Especial atención le merecían las rosas y las buganvilias que son el platillo favorito de las hormigas, que en la noche eran capaces de dejar sin una sola hoja sus plantas. Así que al menor indicio de su presencia dichos insectos eran atacados.

Anselmo tenía cinco años cuidando el jardín de esa casa. Sus manos habían sembrado muchas semillas, plantado árboles y las diferentes plantas. Día con día fue construyendo ese maravilloso vergel. Algunas veces veía a una inquieta ardilla treparse a los arboles y comerse la fruta. Una ardilla que cuando él se acercaba huía tan presurosa como le era posible. Era una ardilla voladora, muy pequeña, con el lomo y la cola amarilla y muy esponjada. Era tan divertido verla correr ágilmente entre las ramas de los arboles. De pronto se detenía y con sus dos manitas tomaba algún fruto y se lo llevaba a la boca, mientras se sostenía solo con sus patas. De verdad que tenía un gran equilibrio y también un gran apetito.  Después de saciar su apetito se iba y no se le volvía a ver.

Anselmo la veía todos los días desde hace dos meses. Se había acostumbrado a ese espectáculo de verla correr entre las ramas y comer. La consideraba como parte de la vida del jardín y no la consideraba en absoluto dañina para sus plantas, puesto que ella solo se comía los frutos, los cuales por cierto eran bastante abundantes y con frecuencia caían del árbol.

Un día sin embargo, la ardilla hizo algo diferente. Después de terminar de comer los dulces y jugosos nísperos volvió y depositó unas semillas de calabaza muy cerca de los rosales. Anselmo no le dio importancia al asunto. Pero días después comenzó a notar que de las semillas brotaban las primeras hojas. Viendo que esta planta no afectaba su jardín, decidió dejarla crecer. Y le puso abono como a todas las demás. Cuando era necesario le ponía agua. Fue acomodando con pequeñas ramas, las guías que rápidamente se extendían y de las que muy pronto brotaron las flores amarillas y tomó algunas de ellas para prepararse unas deliciosas quesadillas con queso. Poco a poco vio brotar una pequeña y muy redonda calabaza y también con mucho cuidado la colocó de modo tal que la calabaza tuviera buen espacio y suficiente sol para crecer libremente.

Todos los días Anselmo al llegar al jardín veía la hermosa calabaza, y esperaba el momento en que tuviera suficiente tamaño para cortarla, rebanarla en rodajas y asarla en el comal para comérsela calientita con sal y limón. Esperó pacientemente, todos los días mientras cuidaba el jardín. Un día decidió que la mañana siguiente sería el día tan esperado, así que pasó al mercado a comprar todo lo que necesitaba para cocinar su calabaza, incluso ese día llegó un poco tarde a su trabajo, debido a las compras que tuvo que hacer.

Muy contento, inició su trabajo en el jardín. Se encontraba cortando algunas ramas al rosal que recientemente había terminado de florear. De reojo vio pasar a la ardilla. No le prestó demasiada atención, estaba acostumbrado a verla pasar todos los días a comer la fruta de los arboles, así que continuo con su trabajo. Cuando terminó de arreglar los rosales, miró hacia los arboles, tratando de encontrar a la ardilla, pero ella no estaba ahí. Recordó haberla visto pasar detrás de él y hacia allá dirigió su mirada. Sí efectivamente, era el lugar en el que estaba la calabaza. Cuando Anselmo descubrió a la ardilla, ella estaba terminando de comer la deliciosa calabaza. Anselmo se quedó anonadado. Quiso decir alguna palabra, pero solo abrió la boca, ante la sorpresa.

El no había sido el único que había decidido comerse la calabaza ese día. La ardilla tomó la misma decisión y le ganó a Anselmo la calabaza. Al principio se sintió enojado de que la ardilla le hubiera ganado su almuerzo. Pero después comenzó a reír a carcajadas, cuando recordó que quien había traído las semillas de donde brotó la planta fue la ardilla. Ella inteligentemente las puso en el lugar propicio para que germinaran y fueran cuidadas por el jardinero, así que solo estaba cosechando lo que había sembrado. Razón por la cual se merecía disfrutar de la verde, tierna y deliciosa calabaza.

miércoles, 15 de febrero de 2012

NOSTALGIA


A veces todavía pienso en ti.
No sé como sucede,
Que de repente tu recuerdo me envuelve.
Me atrapan las imágenes del pasado.
Sensaciones de besos y abrazos
Momentos dulces y tiernos a tu lado.

A veces todavía pienso en ti.
Y no sé como escaparme de tus ojos.
No sé como olvidarme de tu voz,
No sé como olvidarme de tus besos
Ni como arrancarme de mi cuerpo
Las ganas de abrazarte y tocarte

A veces todavía pienso en ti
Y no quisiera ya pensarte
Ni quisiera tampoco extrañarte
Pero llegas como un fantasma
Te quedas en silencio mirándome
Y quisiera otra vez encontrarte,

A veces todavía pienso en ti
Con tus ojos llenos de nostalgia
Me persigues y me atrapas
Y quisiera de nuevo conocerte y amarte
Otra vez sentir que me quieres
De nuevo tener de ti, el ansia

A veces todavía pienso en ti
Y mi alma llora y se desespera,
Mi mente y mi cuerpo se atormentan
Al sentir que no hay manera
Que de arrancar de mi corazón pudiera
La parte en que yo te pusiera.

A veces todavía pienso en ti.
Y no hay consuelo a mi pensamiento.
Ni cura para mi lamento,
Ni esperanza que calme mi tormento
Pues de sobra sé y presiento
Que me moriré sin decirte lo que siento.

LAS HORAS TRISTES


¿Cómo llenar las largas horas de la tarde?
¿Qué hacer sin ti , en este espacio inmenso?
¿Cómo alejar de mi mente tu recuerdo?
¿Cómo respirar?¡ si tu eres mi aliento¡
¿Cómo decirle al corazón que no te quiero?
¿Cómo, si a amarte él aprendió  primero?

Las horas morirán lentamente en el ocaso
Y con ellas mi esperanza de tenerte.
Los tibios rayos del sol no calentaran mi cuerpo
No después de haber ardido en la pasión de tus besos
No importaran las pinceladas de color en el cielo
No después de que tu olvido me dejó en el infierno

¡Que  importa ya ,si el mar se queda seco¡
¡que importa ya, la risa, los cantos o el silencio¡
Mi alma se quedó vacía y el corazón muerto¡
¿Dónde estás ahora? Mientras yo estoy sufriendo
¿Dónde estas ahora? Mientras lentamente yo muero
¿Por qué te has ido de mi? ¡tan lejos, tan lejos¡

No importarán ya la primavera o el invierno
No habrá encuentros llenos de encantos y sueños
No tendré ya tu mano entre mis manos
Ni tendremos ya juntos proyectos y anhelos
Ni dormirás nunca más  a mi lado
Ni tendré en las noches frías el calor de tu cuerpo.

¿Cómo andar por la vida sin un sueño?
¿cómo, dime cómo olvidarte?¡ si te llevo dentro¡
¿Cómo quitar de mis venas la sangre y el deseo?
¿cómo vivir sin extrañarte? Si no puedo.
¿Cómo podre andar por el mundo, sin tu recuerdo?
¿Como hacer  que  a mis ojos vuelva el sueño.

Todas las estrellas no brillarán ya más en mi cielo
Todos lo poemas de amor estarán muertos,
Las palabras vacías de amor y de cariño
Las noches amargas de un dolor eterno
No estarás nunca más en mi camino
Ni seré jamás parte alguna de tus sueños

Para siempre te has ido y te he perdido
Para siempre, añorarte es mi castigo
Para siempre morirme lentamente sintigo
Para siempre quedo sola, en el limbo
Para siempre deseando cuanto en ti he tenido.
Para siempre vivir esta vida, sin sentido

EN ESTA TARDE FALTA



En esta tarde de cielos azulados
falta tu corazón latiendo junto al mío.
El ruido de tus pasos caminando a mi lado
Tu brazo sobre mis hombros
Tus sueños en mis sueños.

 En esta tarde tibia de mayo
Falta escuchar un poema de tus labios.
Falta ver la alegría en tus ojos
Tu sonrisa que me abre el paraíso
Sentir la pasión y deseo en tus labios

En esta tarde de suaves vientos
Falta escuchar la ilusión de tus sueños
Conocer de tu vida y tus relatos
Descubrirte poco a poco…despacio
Mirarte y tocar  tus manos.

En esta tarde de vacío intenso
Falta construir un futuro a tu lado
Sentir que puedo alcanzar el cielo
Sentir que tengo todo cuando te tengo
Decirte otra vez cuanto te quiero.

En esta tarde de rayos dorados.
Falta gritarle al mundo que te amo.
Falta que sepas cuanto te extraño.
Decirte una vez más que te necesito
Estar lentamente sin ti…agonizando.

En esta tarde que estas tan lejano.
Me falta verte aunque sea un momento
Saber que me guardas en tu recuerdo
Sentir que me quieres como te quiero
Saber que te tendré a mi lado de nuevo

En esta tarde de soledad y vacío intenso
Falta a mi cuerpo el veneno de tu aliento
Tu voz dulce que acaricie mi oído
Quitarme el dolor de tu ausencia del cuerpo
Matar las horas de dolor cuando te pienso.

miércoles, 25 de enero de 2012

QUSIERA SER LA LLUVIA


Si yo fuera una cosa, entonces me gustaría ser la lluvia. La lluvia que cada verano llega a todos los lugares de mi pueblo. La lluvia tan esperada después del intenso calor de los meses de abril y mayo. Ser la lluvia que desea la tierra ya tan seca y agrietada.

Quisiera ser esa lluvia intensa y larga que en una sola caída, inunda los campos de cultivo de agua. Que hace brotar la vida de cada una de las semillas. Que hace crecer las plantas y que vuelve de un color verde intenso la selva. Ser esa lluvia, que se queda como pequeñas gotas en las hojas de los arboles y que por las mañanas cuando el sol sale, brilla como pequeños diamantes, con breves destellos.

Ser la lluvia tenue y fina, que a veces cae mientras el sol todavía brilla en la tarde, y entonces nos muestra el hermoso arcoíris como un abanico que se extiende en el horizonte. Y me recuerda el pacto de Dios con los hombres.

Ser esa lluvia clara y fresca que cae torrencialmente y en la cual me gusta bañarme en medio de mi patio. La lluvia que me llena de vida y que hace que el agua caiga por las cascadas de la montaña, con un suave y relajante sonido. Ser esa lluvia que se convirtió en río y que lleva el aroma de las plantas y de las rocas por las que ha realizado su recorrido.

Ser esa lluvia que corre por todas las barrancas, que llena todas las pozas, que cae por todas las cascadas, que se queda atrapada en la laguna y la convierte en un espejo gigante, que incluso tiene un suave oleaje y a donde se dan cita todas las aves.

Ser esa lluvia que lava los arboles, las casas, la ciudad y deja brillante y con un aroma a limpio el ambiente.  Que intensifica el olor del pasto y de la tierra.

Ser esa lluvia transparente que se escapa de las manos. Ser el agua de la vida.

TU ABRAZO


Te tomo en mis brazos
Y siento el latido de tu corazón
Un corazón emocionado
Que se estremece como un delicado pájaro


Te tomo en mis brazos
Y siento el suave calor de tu cuerpo
El suave aroma de tu pelo
Tu piel suave y tierna


Te tomo en mis brazos
Y siento la vida vibrar en mis manos
Siento tu amor, tu ternura
Siento tu alegría burbujeando


Te tomo en mis brazos
Y mi latido se sincroniza a tu latido
Mi respiración se acompasa a tu cuerpo
Y mi corazón se llena de gozo


Me abrazas y te abrazo
Y el amor me calienta los huesos
El amor se desparrama a los lados
Siento la ternura en tus manos.


Me abrazas y te abrazo
Siento la presión suave de tus manos
Las manos que dicen un te quiero
Y un no te vayas de mi lado.


Me abrazas y te abrazo
Y nos volvemos el centro del universo
Y todas las estrellas resplandecen dentro
Y riegan diminutas chispas dentro de mi cuerpo


Me abrazas y te abrazo
Me perdonas y te perdono
Me amas y te amo
Me extrañas y te extraño.


Me abrazas y te abrazo
Y un nuevo universo nace entre los dos
Un universo de besos y amor
Un universo brillante y tranquilo


Me abrazas y te abrazo
Y se desvanecen todos los miedos
Y tu abrazo me cura el dolor
Aleja los fantasmas y dragones


Me abrazas y te abrazo
Y me siento un niño protegido
Y me siento el trino de un pájaro
Y te quiero siempre conmigo.


Me abrazas y te abrazo
Y se que lo que  yo abrazo,
 es mucho mas que solo un cuerpo
y lo que me das, es más que un abrazo.

ME QUEDO SIN TI


Todo se quedó en silencio y paralizado.
Ni siquiera el viento movía las hojas de los arboles.
En ese instante la inmensidad del más grande abismo
Se encontraba muy dentro de mi.

El tiempo se detuvo, quise huir al pasado.
Y las horas transcurrían monótonas y lentas
En ese día frío, gris y desolado.
Busqué cerca de mi algo que me recordara un poco de ti.

Busqué desesperadamente en la habitación,
donde muchas noches pasaste  a mi lado.
A mi mente llegaban incesantes tus palabras
Y como un eco escuché tu voz dentro de la casa

Ansiosamente miré de un lado a otro,
intentando saber de donde provenía tu voz.
Y entonces solo encontré un silencio más profundo.
Solo encontré un vacío más grande dentro de mi.

No era el primer día que me quedaba sin ti.
Muchas otras veces te habías ido de mi lado,
Pero siempre sabía que habías de volver.
Solo que esta vez yo tenía la certeza de que era el fin.

Estabas tan frío y tan blanco
Tan tieso, tan ido, tan lejano.
La mirada dulce se fue de tus ojos
Las caricias tiernas no estaban en tus manos.

Te miré ahí tendido, te miré tan arropado.
Y buscaba en tu pálido rostro:
Un movimiento, un respiro, un hálito.
Pero estabas dormido, para siempre descansando.

Escuché a mi lado tan solo sollozos,
Sentí un dolor profundo e intenso,
Sentí mi corazón desgarrado.
Mis ojos llorosos, mi alma en pedazos.

¿A dónde te fuiste? No oigo tus pasos
¿Qué queda en tu cuerpo? Qué esta tan helado.
¿Dónde está tu risa? ¿por qué me has dejado?
Piénsalo un poco y devuelve tus pasos.

Te miro y te miro tras del vidrio resguardado.
Te miro y te miro, pero en ese cuerpo,
No está el maravilloso hombre que he amado.
Es tan solo un despojo, un algo ajeno,

Me queda tan solo el silencio,
Me quedan tan solo  recuerdos guardados
Me quedan tus versos escritos.
Me quedan tus besos en los labios.

Te miro tendido, tan tieso, tan largo
Te miro y me duele el respiro
Me duele la vida sin ti, me duele el latido
Me duele el frio que siento en tus manos.

No estas ya conmigo, tu alma se ha marchado
Tal vez tu me miras y yo no te escucho.
Tal vez tu me oyes y yo no te siento.
Tal vez me consuelas y yo solo lloro.

Me quedo en vacío, sin nada
Tan solo el silencio es mi compañero
Me quedo como un fantasma
Me quedo sin alma, me quedo sin ti.