domingo, 30 de septiembre de 2018

ERNESTO


ERNESTO

Él se acurrucaba en el rincón del único cuarto de la casa, por alguna razón que no comprendía, su madre lo golpeaba constantemente, era un niño de ocho años, pero desde siempre su madre lo golpeaba. Con o sin razón, era golpeado, y cuando veía a su madre acercarse furiosa hacia él, sabía que no tenía escapatoria, su única opción eran encogerse en ese rincón, soportando la paliza hasta que ella se cansaba de golpearlo. Después de algunos minutos de insultarlo y maldecirlo, su madre se cansaba y se daba la media vuelta, dejándolo tirado en el piso. Entonces, cuando Ernesto creía que se había ido, levantaba la cabeza y miraba hacia la puerta, por donde Catalina, su madre, tenía que pasar. Pero a veces, ella volvía la mirada y si se daba cuenta que Ernesto se estaba incorporando regresaba para propinarle una segunda golpiza. Ernesto se hacía un ovillo, hasta que nuevamente ella se cansara de pegarle.



En realidad, él no sabía por qué su madre lo trataba de esa manera, no sabía la causa de su enojo y   su desprecio, sólo sabía el dolor de los golpes. Una y otra vez, las palizas eran su pan de cada día, lo que nunca faltaba y que incluso, podía repetirse varias veces. Su padre no estaba mucho en casa, pero cuando llegaba a aparecerse le daba el mismo tratamiento que su madre. Para él no había palabras dulces ni amables, menos aún, alguna caricia. No podía comprender por qué su hermano mayor, era el motivo de orgullo de sus progenitores, el favorito, al que le daban cuanto pedía. Más de una vez vio que su hermano le pedía a su padre dinero para un dulce, y su padre se lo daba, pero cuando él se acercaba a pedir lo mismo, la respuesta siempre fue: “no tengo dinero”. Ni una sola vez logró obtener cinco centavos para un chocolate, pues esa era la única golosina que vendían en su pueblo.


Cuando su madre recibía alguna visita, siempre señalaba a dos de sus hijos como los más inteligentes y de Ernesto decía en todas las ocasiones que era un tonto. Alguna vez, escuchó decir a su padre que él no era su hijo. Así que, ante las diarias palizas de su madre, su padre jamás intervenía en su favor. La única persona que lo defendía era su tía, una mujer que vivía en la casa contigua, sólo ella se atrevía a enfrentar a la fiera en que se convertía su madre cuando lo golpeaba y se lo llevaba por un rato a su casa. Más tarde, cuando la noche se acercaba, Ernesto volvía hurtadillas, sin hacer ruido, a acurrucarse en un rincón junto a sus demás hermanos para pasar la noche, tratando de no despertar a nadie, y sin que su madre se diera cuenta, porque el hecho de que su tía lo defendiera también la molestaba.


Las palizas siguieron todos los días, por lo que Ernesto trataba de estar fuera de casa la mayor parte del tiempo, su sola presencia molestaba a su madre, muchos días fueron así, hasta que finalmente decidió irse a trabajar. Con tan sólo ocho años buscó trabajo como peón en una hacienda. Aquel lugar era el único en donde podía conseguir trabajo. Contrataban hombres, mujeres y niños, la paga era miserable, pero no había otra fuente de empleo. Ernesto fue aceptado, y todos los días prefería irse a trabajar en lugar de estar a merced de la furia de su madre. Él era un niño muy pequeño de estatura, pero muy hábil con las manos, pronto se volvió diestro en la cosecha. Se le veía ir a la cabeza entre los demás trabajadores y realizar el mismo trabajo que las personas mayores y en algunas ocasiones incluso más. Él se esforzaba esperando recibir una justa recompensa por su trabajo, a pesar de que ahí, tampoco se salvaba del maltrato del capataz, un hombre rudo que con malas palabras siempre apresuraba a todos los trabajadores y de cuya boca sólo salían insultos para todos.



Para Ernesto sin embargo eso era un trato mucho menos cruel que el que le daban en la casa, así que no le importó mucho, después de todo, no podían dolerle más los insultos de un desconocido, que los de sus propios padres. Pero los sinsabores no acababan ahí, cuando llegaba el fin de semana, formaban a todos los trabajadores para pagarles, entonces él capataz haciendo uso de su poder y por simple diversión decía al encargado de la paga: “págales por tamaño”. Y los peones eran formados por tamaño, sin importar el trabajo que habían hecho, recibían dinero en relación proporcional a su estatura, a Ernesto no le iba nada bien, él era de los más pequeños. Los ojos se le llenaban de lágrimas cuando escuchaba esto, de nada servía su esfuerzo, ante esa decisión arbitraria. Contenía las lágrimas, lleno de impotencia, mientras el capataz se carcajeaba de su ocurrencia delante de todos los trabajadores que no podían contradecirle, pues de hacerlo serían despedidos sin miramientos. Era la década de los sesentas, pero en aquel lugar, la revolución mexicana no había pasado, los hacendados seguían siendo dueños de grandes extensiones de tierras cultivables. Los trabajadores no tenían ningún derecho, y su trabajo lo realizaban bajo las condiciones que el hacendado quisiera.
Sólo yéndose a trabajar Ernesto pudo librarse del maltrato de sus padres, no ganaba mucho dinero, dos pesos era todo su sueldo de la semana, y eso, por supuesto no era suficiente para todas sus necesidades, pero él estaba mucho mejor que en su casa en donde sólo recibía golpes y maltratos de sus padres, y también de sus hermanos, quienes siguiendo el ejemplo que a diario tenían, se expresaban con desprecio sobre él. Sólo de una persona recibió un poco de cariño, su tía Luisa, una mujer que no pudo tener hijos, pero que siempre que pudo, trató de proteger a Ernesto.
Trabajando en la hacienda, Ernesto llegó a la adolescencia, no pudo seguir en la escuela, pues de antemano su madre lo consideraba un tonto por el que no se debía hacer ningún esfuerzo, apenas si terminó el segundo año de primaria. El depositario de todo su orgullo era el hijo mayor, a quien siempre alababa ante los familiares y amigos y de quien esperaba fuera un profesionista, para él buscó siempre todas las oportunidades sin que nadie se lo pidiera. Todo para su hijo, él más inteligente, el que se parecía a su padre y que se llamaba como él. Así que fue el único de todos los hijos que tuvo la oportunidad de ir a la escuela, apoyado económicamente por sus hermanos, a los que su madre, mandaba a trabajar y les exigía dinero para pagar la escuela, libros, y útiles del hermano mayor.


Cuando Ernesto llegó a la adolescencia se fue del pueblo, hacia otro estado, en busca de mejores trabajos, y lo consiguió, debido a su gran interés por aprender y a que desde niño había trabajado, era un joven fuerte, acostumbrado a largas jornadas de trabajo. En todos los lugares en que trabajó, se desempeñó eficientemente, su temperamento tranquilo, le abrió las puertas. Lejos de su familia, por fin, tenía tranquilidad, no quería saber de nadie, mucho menos de su madre. Pero recordó que, cuando su padre murió, después de agonizar durante todo un día, con algunos huesos rotos y contusiones internas por la caída de gran altura desde un árbol, le pidió que, de ahí en adelante, ayudara a su madre. Ese fue el primero y único día en que su padre no lo despreció ni lo rechazó. Sino que pidió a todos, que salieran de la habitación y lo dejaran únicamente con Ernesto, puesto que él era el más fuerte de todos. Cuando Ernesto recordaba este episodio sentía culpa por no ayudar a su madre. Pese a que en su corazón había un gran resentimiento por el maltrato que sufrió de ella, se sentía obligado a brindarle alguna ayuda. Así que comenzó a enviarle dinero, sin que esto implicara un interés en su bienestar y así lo hizo siempre, aunque él sabía muy bien, que gran parte de ese dinero era para costear la carrera profesional de su hermano mayor.



Pasaron los años, y un día él decidió volver a su pueblo, formó una familia y siendo una persona tan trabajadora y con muchas habilidades no tuvo problema para iniciar un trabajo por su propia cuenta, poco a poco, su situación económica mejoró. Se casó tuvo sus hijos a quienes siempre les brindó todo lo que necesitaban, aunque no era un hombre muy cariñoso siempre estuvo al pendiente de todos sus hijos y particularmente, tuvo cuidado de darles un trato igualitario, sin preferencias para nadie, no quería ser como sus padres que lo relegaban al último lugar.


Ahora Ernesto es un hombre mayor, a sus más de setenta años, siente todavía tristeza y dolor por la forma en que fue tratado por sus padres, aunque se siente muy orgulloso de haber salido adelante por sus propios méritos y a pesar de todas las adversidades que la vida le presentó. Lleva una vida tranquila, apoya a sus hijos cuando lo necesitan, pues es una persona autosuficiente, con una vida ordenada, sin excesos ni lujos.   


RECAPACICLA

RECAPACICLA

Es una iniciativa de la comunidad de San Andrés de la Cal (Tenextitla), ubicada al sur del municipio de Tepoztlán. Pueblo de extraordinaria belleza natural, rodeado de montañas escarpadas, y cerros de cal, donde todavía se pueden observar antiguos hornos en donde se cocinaban las piedras para extraer la cal, la cual era comercializada en las distintas ciudades aledañas del estado e incluso a la ciudad de México, con una vegetación propia de la selva baja caducifolia y una laguna que son el refugio de mas de doscientas especies de aves, algunas migratorias provenientes del norte (Canadá) y otras endémicas. También posee una gran diversidad en plantas medicinales y después de la temporada de lluvias los cerros se llenan de flores variadas, que hacen que la miel que se produce en esta localidad sea de exquisito sabor y excelente calidad.

Este pueblo es uno de los pocos en México que posee dos iglesias católicas, la una frente de la otra, pero que en el terremoto del 19 septiembre  de 2017 sufrieron daños que las hacen inutilizables, las reparaciones que se le han hecho son sólo de fachada, pero no de la estructura. También es el único pueblo en el municipio que posee un acueducto por el que corría el agua hace varios años desde los manantiales hasta unas piletas en donde los pobladores acarreaban agua hacia sus casas y las mujeres iban a lavar la ropa, El manantial principal que surtía al pueblo fue dañado con una red de torres eléctricas que instalaron en la parte superior cerro norte del pueblo y en el proceso utilizaron dinamita, lo que ocasionó grietas internas por las que el agua encontró otro camino, dejando casi seco el manantial.

Al sur de esta localidad se encuentra un valle de piedra de texcal, en donde se producen cultivos de maíz, frijol y  calabaza, pues se considera el segundo productor agrícola del municipio. También por su altura y clima es el lugar en donde se produce la ciruela de mejor calidad en el estado, pero este fruto sólo puede disfrutarse entre los meses de julio, agosto, septiembre y octubre. Por la diversidad de su ecosistema es hogar también de una gran cantidad de mamíferos, tales como tejones, mapaches, zorrillos, coyote, tlacuaches, hurones, ardillas, tejones, armadillos, conejos, liebres, y también serpientes, y una gran variedad de insectos.

Aunque es un pueblo que se ha destacado por la practica del deporte, como el basquetbol, en el cual llegó a ganar un torneo estatal, en el futbol soccer y voleybol, no tenía una unidad deportiva. En el 2016 se designó para esta comunidad un recurso federal de diez millones y medio para una unidad deportiva, pero la negligencia y omisión de la administración del Ayuntamiento de Tepoztlán, encabezado por el profesor Lauro Salazar Garrido hicieron que se perdiera ese recurso al no realizar los trámites correspondientes, para acceder al mismo. Situación que mereció la protesta y reclamo de la comunidad, puesto que por parte del ayudante de San Andrés se presentó toda la documentación en tiempo y forma, tal y como consta en los archivos de la comunidad. El presidente negó su negligencia y no se fincó ninguna responsabilidad a la persona encargada del proceso, que era el director de obras públicas Pedro Islas, ahí mismo otros inconformes dijeron también que habían dejado perder el recurso de pueblo mágico, que era de treinta millones de pesos y un recurso más de comunidades indígenas por diez millones de pesos.

Ante la presión del pueblo el presidente gestionó recursos por otros medios y con la ayuda del diputado Matías Nazario Morales se logró la construcción de una primera etapa, para la cual el presidente formó un comité a su conveniencia con gente de su partido y que no le hiciera ningún cuestionamiento, pues la razón  de que dejara perder el primer recurso fue que el ayudante municipal de esta comunidad no es una persona corrupta que se prestara a sus robos. De acuerdo a los datos en los documentos que se pidieron a la Unidad de Transparencia y Acceso a la Información de Entidades Publicas sobre el monto ejercido por el ayuntamiento en la primera etapa hay una gran cantidad de dinero faltante, mismo que el presidente municipal y su administración se niegan a comprobar. Es por eso que aún estando contemplado en los planos de la unidad deportiva una cisterna y una fosa no se construyeron. Al final miembros de la comunidad se organizaron para recaudar fondos para la cisterna, la cual costó cincuenta mil pesos, y fue construida, pero queda pendiente la fosa séptica, pues sin ella no son utilizables los baños.


Esta es una comunidad de gente trabajadora, luchadora, con profundas raíces, que busca siempre mejorar y preservar su entorno.  Por lo que algunos miembros de la misma toman iniciativas, como la del uso de no más desechables. He aquí una muestra de su lucha.

Puedes ver el video en este link:
www.facebook.com/INTERNATIONALPRESSINNEWJORNALISM/posts/1091848677660349


sábado, 30 de junio de 2018

CEREMONIA DE PETICIÓN DE LLUVIAS




CEREMONIA DE PETICION DE LLUVIAS




En un pequeño pueblo rodeado de hermosas montañas, donde cientos de aves cantan alegremente desde que sol renace en el horizonte, la gente del pueblo se prepara para su ofrenda anual a los señores del tiempo que habitan en cuevas, cañadas y manantiales, ubicados en los alrededores del lugar.  Es una tradición celebrada desde tiempos muy antiguos, nadie podría decir desde cuándo. Sólo se sabe que los padres lo enseñaron a sus hijos y a los hijos de sus hijos.





Durante alguna época este ritual estuvo prohibido, pues los invasores españoles que colonizaron el país, destruyeron centros ceremoniales, códices, persiguieron y mataron a los nativos por su cosmovisión que era diferente a la religión católica. Sin embargo, en este y otros  lugares del país y a pesar del riesgo que representaba para sus propias vidas, la gente siguió celebrando algunos rituales de manera secreta. Muchos de los antiguos dioses fueron escondidos dentro de las  estatuillas que representaban a los santos,  cuya veneración se impuso a través de la tortura y la muerte, de tal modo, que hoy día, en muchos lugares, se veneran a los antiguos dioses escondidos en imágenes religiosas católicas.
  
Cientos de años después cuando la represión a las creencias dejó de ser tan sangrienta, los nativos pudieron volver a realizar, de manera discreta, sus rituales sin el temor a ser perseguidos. No obstante, la jerarquía católica seguía menospreciando y encasillando estas ceremonias como idolatrías paganas, aleccionando a sus agremiados para que las desconocieran  y los consideraran como rituales de brujos y por lo tanto, contrarios a la ideología cristiana. Trataron de que la gente olvidará su filosofía, sus creencias, pero no lo lograron del todo.




Un pequeño grupo de personas preservaron el conocimiento y lograron mantener el contacto con los seres espirituales que a lo largo de los siglos los han guiado para no perder el contacto con la madre tierra. Llegó el día, durante los últimos años del milenio pasado, que las ceremonias pudieron volver a realizarse abiertamente y poco a poco las comunidades comenzaron a participar nuevamente. Pero estos eventos se realizaban como algo separado de los rituales católicos, hasta que algunos sacerdotes comprendieron que dicha tradición estaba tan arraigada en la memoria del pueblo, que no podrían erradicarla. Entonces decidieron asimilarla, por lo que comenzaron a celebrar una misa, muy temprano, antes de llevar la ofrenda al lugar indicado, para bendecirla.

   
Hoy en día, las ofrendas  se realizan con una mezcla de elementos propios de la cultura del lugar y de elementos católicos, pero el propósito y el sentido de la misma, no ha cambiado: es un agradecimiento por todos los regalos que la naturaleza otorga al hombre y a la vez una petición para que los señores del tiempo, bendigan a toda la población con un buen temporal, sin fuertes vientos y granizadas que dañen las siembras.


Es por eso, que semanas antes del tercer viernes el mes de mayo, la comunidad se prepara para el gran evento. Voluntariamente, algunas personas colaboran en la recolección de dinero a lo largo del pueblo para comprar todo lo necesario para las ofrendas y para el festejo de la misma, que consiste en comer todos  juntos, después de que las personas encargadas de llevar las ofrendas, están de vuelta con el encargo cumplido. Quienes no tienen dinero colaboran en especie, es decir con maíz, hojas para tamales, leña o con su propio trabajo. Algunas personas prestan sus trastes, mesas, lonas, etc., para realizar dicho evento.



Un día antes de llevar las ofrendas, algunas personas van al mercado de la ciudad más cercana a comprar todo lo necesario. Por la tarde, la gente comienza a llegar a la iglesia para preparar los alimentos que llevará la ofrenda. Las mujeres con sus propias manos, tortean la masa y cuecen sobre el comal figuras de animalitos y tlaxcales. Otro grupo prepara el mole rojo y verde, otro más, los tamalitos, otras personas prenden los fogones donde se han de cocer los alimentos, y preparan café para todos. No hace falta invitar a nadie a participar, todos saben que tienen un compromiso en ese día y ese lugar y llegan con la intención de ofrecer su mejor participación.

Las señoras de mayor edad y las que ya han participado las veces anteriores son las personas a quién se consulta para saber la forma en que debe prepararse todo, son ellas la memoria colectiva del pueblo. Cuánto y qué ha de comprarse, cómo y en qué momento se debe preparar cada cosa, cómo han de envolverse y adornarse todas las frutas y comida para la ofrenda. Pero no es sólo una persona quien dirige todo el evento, sino varias, pues tradicionalmente, año con año, cada persona ha ido realizando una función. Así, todos trabajan colectivamente.

A las siete de la noche del día jueves se presentan las señoras para elaborar los alimentos y mientras ellas preparan las figuras de animalitos de masa cocida, otro grupo de señoras tienden un petate en el que colocan todas las frutas y juguetes que han de envolverse. Cortan tiras de estambre y papel de china de diferentes colores, ordenadamente van envolviendo cada una de las frutas. Cada una debe ser envuelta con tres tiras de diferentes colores y amarrada en la parte superior con un nudo de moño, también con tres colores de estambres.  Así se hace con todas las frutas: mangos, guayabas, ciruelas, naranjas, plátanos, manzanas, limas, en total trece de cada una, pues trece son los sitios en que se colocan las ofrendas. Mientras algunas envuelven las frutas, otras hacen lo mismo con los juguetes, los cuales sólo se anudan con estambres de colores,  dos muñecos: niña y niño y  soldaditos.


También se colocan  chifladores y figuras de animalitos hechas en barro que desde un mes antes son elaboradas por las mismas personas de la comunidad, tales como, alacrán, víbora, araña, ciempiés, rana, sapo, lagartija, ardilla, tortuga y pequeños sahumerios. Cada chiflador hecho en forma de animalito será usado para llamar a los espíritus cuando ya se haya colocado la ofrenda. No pueden faltar velas, flores, y alguna bebida de alcohol como pulque, ron o mezcal. Las frutas que van en rebanadas como la sandía, piña y melón se agregan muy temprano el día de llevar la ofrenda, lo mismo el mole que va en jarritos y los tamales. Mientras se realiza el trabajo de envoltura, otras señoras han preparado café y lo ofrecen a todos los presentes con una pieza de pan, en algunas ocasiones también ofrecen ponche.



Cada pieza de la ofrenda es adornada con los estambres de colores. Desde una noche previa, al terminar de envolver todo, se colocan dentro de los chiquihuites(nombre nahuátl de un cesto tejido a mano, hecho de fibras naturales, cuyo uso sigue siendo muy común) con el nombre del lugar a dónde serán llevados. Al mismo tiempo, las señoras que cocinarán el mole verde para que coman todos al regresar de llevar la ofrenda, ya están pelando los tomates, lavando el cilantro, epazote, cortando la carne, cociendo el nixtamal para los tamales, preparando las ollas para el café de la siguiente mañana.

A las cuatro de la mañana del día viernes, llegan las señoras a preparar el café. Pan y café es lo único que deberán tomar quienes llevarán la ofrenda. Antes de las siete, las ofrendas se llevan ante el altar de la iglesia para que sean bendecidas durante la misa. La gente del pueblo y de otros lugares comienza a llegar antes de las siete. El ritual se ha hecho tan conocido, debido a los medios de comunicación de hoy día, que incluso llega gente de otros estados como Guerrero, México, D.F., Puebla etc.  Todos llegan preparados con agua para beber durante el largo recorrido por el cerro, con zapatos y ropa adecuada para cubrirse del sol. Algunos estudiantes de universidades o reporteros vienen también para ser partícipes y testigos de una celebración que ha sobrevivido a las adversidades históricas y culturales, toman fotos, videos, hacen entrevistas, documentales, tratando de entender el sentido del ritual.

Hoy que el planeta ha sido deteriorado por la sobre explotación para el beneficio de muy pocos, se hace necesario recordar el sentido de este tipo de rituales que son un vínculo de la relación, hombre-naturaleza, se hace necesario fomentar el respeto a nuestra madre tierra, a todos los espíritus que moran en la naturaleza, recordar y fomentar el respeto a la tierra que nos alimenta, a los elementos de los que procedemos, de los que se nutre nuestro cuerpo, el viento, la lluvia, todos en conjunto que hacen posible nuestra existencia.


Después de la misa, la gente se divide en tres grupos para poder llevar todas las ofrendas, pues son sitios bastante alejados, y que en su conjunto forma un círculo alrededor del pueblo. Los que realizan el recorrido más largo tienen que caminar durante dos horas hacia la montaña más alejada. Tendrán que cargar todos los chiquihuites hasta allá, que es el primer sitio y el más importante para ofrendar, pues es el lugar desde donde se dice que se forman las nubes que riegan este valle. Después de ese lugar descenderán la montaña colocando las ofrendas, hasta llegar a la más cercana al pueblo.

La caminata es larga y se hace a paso rápido sin descansos, por lo que quien quiere ir allá, debe tener una buena condición física y excelente salud. Al llegar al lugar, descienden a la cueva quienes harán el ofrecimiento y la petición. Con cuidado se recogen los restos de la ofrenda del año anterior y se depositan a un lado. Se coloca la nueva ofrenda, ya listo el altar, se lanzan cohetes y se toca el silbato tres veces para llamar a los espíritus que allí moran, se enciende un cigarrillo y se sahuma el lugar, los asistentes guardan silencio mientras dura el ritual. Al finalizar se lanzan tres cohetes para despedirse. Y así se procede en todos los sitios indicados.


De regreso al pueblo todos se concentran en la iglesia, a esperar a los que fueron por las otras dos rutas, mientras tanto, las señoras les ofrecen de beber agua de jamaica o de tamarindo. Cuando llega el último grupo todos se acercan al lugar donde está lista la comida, ordenadamente se forman para ser sahumados, y de este modo evitar quedarse con un espíritu de las cuevas o manantiales. Posterior a esto, también formados en fila, pasan a recibir su plato de comida y tamales, algunos se ubican en las pocas mesas que hay, otros  se sientan sobre el pasto o el piso. Todo el tiempo hay personas que pasan ofreciendo más agua, tamales o comida. Las enormes cazuelas de barro llenas de mole pronto se vacían ante el apetito feroz de quienes han realizado tan larga caminata.



En un esfuerzo de no contaminar con el uso de platos y vasos desechables, un grupo de señoras, realizan el trabajo de lavar los platos y vasos que fueron donados o prestados para tal evento. Algunos visitantes traen su plato, vaso y cuchara, pues a través de la página de Facebook del pueblo se les solicitó que colaboraran de esa manera, para no usar más desechables. Después de saciar el hambre la gente comienza a retirarse.




Al final sólo quedan los que ayudaron en la preparación de los alimentos, a servirlos y quienes lavan los trastes, el resto de la comida se reparte entre las personas que realizaron este duro trabajo. Todos cansados, pero muy contentos, seguros de que los señores del tiempo que moran en las cuevas, barrancas y manantiales han escuchado la petición y la lluvia abundante caerá sin fuertes vientos ni granizo.

 Porque esto, la comunicación con la tierra y los espíritus, es algo que aprendieron de sus padres y de los padres de sus padres, desde el inicio de los tiempos. Y es algo que esta comunidad quiere conservar, que quiere heredar a sus hijos y a los hijos de sus hijos, para recordar su lugar y el respeto a la madre tierra.

  

martes, 26 de junio de 2018

LAS ELECCIONES


LAS ELECCIONES


Nuevamente las promesas, los discursos vacíos, el falso interés de los candidatos que mientras tratan de convencer a los ciudadanos de que les otorgue su voto, les saludan de mano y les dan golpecitos en la espalda, como si de viejos camaradas se tratara. Pero desde hace mucho, la población no cree en ellos, los continuos desfalcos, los robos descarados, la prepotencia de los “servidores públicos”, que no tienen nada de servidores, sino que por el contrario se sirven del pueblo, de los impuestos, para llevar una vida de lujos y excentricidades, como si fueran reyes. De los legisladores y diputados, que lo único que han hecho es vivir a costa del pueblo mientras aprueban descaradamente leyes, y reformas que afectan el patrimonio de la nación y los derechos más elementales de los mexicanos.




Nadie cree en la honestidad de los políticos, y los costosos eventos de presentación de los candidatos en los pueblos y colonias sólo es un derroche innecesario, eventos a los que sólo asisten los miembros de su propia planilla y alguno que otro familiar de los mismos. Cada que hay una presentación de algún candidato, se adelanta un carro que vocea con una bocina y una canción de moda adaptada para la publicidad del mismo y recorre las calles aledañas. Se instalan en el lugar más céntrico, ponen su lona, sus sillas y en algunos cierres de campaña hasta un conjunto musical para celebrar su próximo triunfo, pues todos pregonan que serán el ganador. Pero la gente que grita entusiasmada, echa porras y aplaude son ellos mismos, se toman fotos que después publican como si los pobladores de la localidad les hubieran dado tal recibimiento. A cada evento de presentación, llegan alrededor de cien automóviles particulares, con gente usando su camiseta, gorra, sombrero, bolsa, paraguas o gorra del partido. Esta es la forma cómo se construye la historia de la simulación.



El único candidato que ha logrado el apoyo y recibimiento de una mayoría ciudadana es AMLO, es quién a pesar de toda la campaña de desacreditación que le han hecho los partidos opuestos, se ha convertido en la única esperanza de un posible cambio en la situación del país. No así, algunos otros candidatos a gobernadores, presidentes municipales, diputados y senadores, que estando en el mismo partido, no tienen la misma credibilidad que el candidato a la presidencia del  país.



La participación ciudadana como funcionarios de casillas desde las elecciones pasadas se ha visto afectada, pues la mayoría de los ciudadanos se niegan a ser usados como parte de la simulación. En las redes sociales circulan una cantidad de advertencias a la ciudadanía sobre las disposiciones que dicen ha tomado el INE sobre las próximas elecciones. Por ejemplo, dicen que en las primeras capacitaciones se les indicó que los votos que tuvieran alguna expresión sobre algún partido se tomarían como nulos, pero la indicaciones más recientes es que cualquier expresión por queja o broma, ya sea negativa (rateros), o groserías se tomará como un voto a favor del partido en donde se encuentre ubicada. Otra alerta que está circulando es que los ciudadanos que van a votar lleven su propio plumón indeleble para marcar en el recuadro de su candidato, pues cualquier otro que manche la hoja al doblarse, hará que el voto sea anulado. Aunque se supone que el INE proporciona para las casillas lápices especiales, se dice ahora, que estos se borran con goma.



Si el INE ha tomado estás disposiciones, está actuando en contra de lo que se supone es su propia función, pues se supone es una entidad federal que debe mantenerse neutra en el proceso, y cuyo propósito de su existencia es precisamente garantizar la transparencia de las elecciones. De ser esto cierto, todos los ciudadanos seremos testigos el día de las elecciones, pues al final de la jornada, en el recuento final de los votos siempre hay una gran cantidad de personas que esperan con ansia los resultados finales de cada casilla, para ese momento la participación no es sólo de los militantes de los distintos partidos.

Pero no es la primera vez que, en este país se comete un fraude electoral, la clase dominante hace uso de todas las artimañas posibles para garantizar su permanencia en los puestos de poder. La historia ha demostrado sin embargo que ningún imperio es para siempre, grandes civilizaciones que tuvieron el dominio sobre otras por cientos de años, finalmente cayeron. México es un país que atraviesa por muchas transformaciones, y los malos gobiernos no pueden instalarse para siempre.



La ciudadanía es consciente del robo descarado que el gobierno federal y estatal hizo con los fondos para desastre naturales y  de las donaciones que particulares y países hicieron en el anterior terremoto de septiembre. Esa acción fue la mayor publicidad que los líderes de ese partido han hecho, la demostración más contundente de cuál es su interés real, el pueblo difícilmente podrá olvidarlo, todavía hay familias que no han recibido ningún apoyo ante la pérdida total o parcial de sus viviendas.

Si los rumores de que un gran fraude electoral se prepara son ciertos, entonces todos los mexicanos y los ciudadanos del mundo seremos testigos de él, pues las redes sociales, el uso de la tecnología de celulares hace imposible seguir ocultando la verdad. 




jueves, 31 de mayo de 2018

EL SEÑOR DE LAS HORTALIZAS GIGANTES





Él es una persona que proviene de familia campesina de Guanajuato, camina por los campos  todos los días, sabe el proceso de cultivar la tierra, desde niño lo aprendió de su padre, heredero de una tradición milenaria usaba los métodos de cultivo de sus ancestros. Desde niño tenía una conexión especial con la tierra, los ritos y tradiciones de sus antepasados que aún se celebran en su pueblo, le transmitieron conocimientos. En algún momento, él supo algo que tal vez ya existía dentro de él mismo, quizás solamente lo recordó. Era como una sensación de tener un gran linaje, y eso lo llevó a adentrarse dentro de él mismo, a buscar respuestas profundas a preguntas complejas.

Aprendió el arte de la meditación y a través de ella tuvo contacto con espíritus de la antigua civilización maya, conocimientos insospechados, que parecían haberse perdido para siempre de la historia, le fueron revelados. Y entonces él pudo saber algunas cosas de lo que había pasado con esa civilización que llego a ser más avanzada en Mesoamérica. La civilización con un avanzado conocimiento astronómico, constructora de complejas pirámides, perfectamente alineadas con los equinoccios.



Don Carmen fue aceptado por la madre tierra para ser depositario de valiosos conocimientos para beneficio de la humanidad. Conocimientos que se fueron trasmitidos a través de códigos que sólo él puede descifrar. Los dioses le concedieron permiso astral para aprender y usar el método de inducción de lluvia por inercia, el cual tardó cuarenta años en aprender, para ayudar a los estados mexicanos que históricamente padecen de sequías. Los gastos para aplicar dicho método, fueron costeados por la Universidad de Chapingo, según su propio testimonio.

Los años pasaron mientras él se dedicaba a cultivar la tierra, hasta que un día, siendo ya un hombre mayor, recibió la visita de un ser superior, que dijo ser del universo creador y su misión es ayudar al planeta. Al preguntarle su nombre, dijo ser Luz terciaria, y a partir de ese día comenzó a hacerse presente a este señor, revelándole información que se serviría para cumplir su misión en esta tierra: la cual es ayudar a la humanidad a sobrevivir una época de hambruna muy próxima, y que en algunos lugares ya existe debido al sistema capitalista de sobre explotación.

A don José Carmen le comenzaron a revelar a través de códigos, desde 1989 a 1990, información muy precisa sobre una técnica para cultivar hortalizas gigantes, cruzar especies de árboles que tienen frutos que no son aptos para el consumo humano y hacer que produzcan frutos que sí lo sean, además de árboles que no tienen frutos sí los tengan, recibió también información sobre el manejo tiempo y espacio y de cómo se hacen los viajes interplanetarios  y sobre aspectos de la verdadera historia de la humanidad y su origen, la cual, se encuentra plasmada en su libro, “Mensaje astral”  Este señor puso en práctica los conocimientos revelados y desde entonces ha obtenido cosechas gigantes de frutos y hortalizas, tales como, jitomates, calabazas, pepinos, sandías, rábanos, zanahorias, cebollas, betabel, etc.




Una vez comprobado el éxito de la nueva técnica, la dio  a conocer, logrando el interés de la Universidad de Chapingo, la cual se destaca por la enseñanza en áreas agropecuarias. El señor Carmen llegó a participar en concursos de cultivo contra ciento cincuenta y tres investigadores agricultores, obteniendo los productos de mejor calidad, sabor y tamaño,  sin utilizar los agroquímicos y fertilizantes de las grandes corporaciones capitalistas. Y es precisamente esta la razón por lo que no se le da difusión a su conocimiento, pues no es conveniente para los grandes y poderosos empresarios, quienes tienen el control de este mercado, que se conozca una técnica que los dejaría fuera del negocio. Es así que este señor ha recibido amenazas para no dar a conocer sus conocimientos.

A través del contacto continuo con el ser llamado Luz terciaria, que informa ser intermediario de un Ser Superior, Don Carmen sabe de la existencia de la primera humanidad sobre este planeta, la cual existió hace mucho tiempo y que actualmente se ha escuchado de ella como un mito, la civilización Atlántida, de la cual comenta, los seres humanos eran gigantes que medían entre tres y cinco metros de altura y tenían un color de piel rosado. Dicha civilización, pereció por autodestrucción debido a los conflictos de poder internos que, culminaron en el uso de bombas nucleares, el desierto el Sahara, comenta era una zona de extensos cultivos  que era altamente fértil y que al ser bombardeada se convirtió en el desierto que ahora es.

La devastación del planeta fue tal, que ardió por muchos años y la tierra tomó el color actual después de este episodio, se extinguieron una gran cantidad de animales, plantas y humanos. A partir de entonces los humanos tienen el color de piel morena, pues el color de los humanos se corresponde al color de la tierra.

Los sobrevivientes de la gran catástrofe formaron las civilizaciones más antiguas de las que el hombre moderno tiene cierto conocimiento el día de hoy, ellos tenían contacto con los seres que sembraron la vida en este planeta. Pero ese contacto se interrumpió con la violenta invasión española, donde se destruyeron templos, códices y millones de seres humanos que fueron masacrados a lo largo de todo el continente americano, tal como todavía hay testimonios en distintos países, Cuba por ejemplo, tiene un pueblo llamado Matanzas, que adquiere ese nombre a partir de que ahí era el lugar donde mataban a hombres, mujeres y niños que después tiraron al mar. En México es célebre la matanza de Cholula y existen testimonios de cómo bebés eran arrebatados de los brazos de sus madres para ser destrozados a machetazos y alimentar a los perros, mismos con los que perseguían y mataban a los indígenas.  

Don Carmen explica que el propósito de habérsele revelado esta información es divulgarla y brindar una oportunidad de cambiar la situación del planeta, de brindar una oportunidad a la humanidad que parece ir a la autodestrucción tal como ya ocurrió una vez. Pero para ello sería necesario que gente de otros países vinieran al lugar donde él vive a aprender cómo cultivar las hortalizas. La enseñanza, aclara, debe darse en México, pues astralmente es el lugar indicado, por ser el centro del planeta. 

La producción de los vegetales gigantes podría alimentar a millones de personas que hoy padecen y  mueren de hambre en el mundo, pero para ello es necesario formar un solo país, sin fronteras, donde prevalezcan los derechos de todos los humanos, formar un Grupo de Desarrollo y Equilibrio del planeta, algo que los países con el control del capitalismo no están dispuestos a permitir.

Hasta ahora, Don Carmen ha luchado con sus propios recursos, es un señor de más de ochenta años, quizás uno de los hombres más sabios de este planeta con conocimientos valiosos para la humanidad. Él tiene contacto con seres interplanetarios que viajan en naves y que según su testimonio y el de varios pobladores de Santiago del Valle, Guanajuato, continuamente hacen presencia en ese lugar. Menciona que de no haber el cambio en la humanidad, de no reconsiderar su relación con el planeta, toda la humanidad podría volver a exterminarse, o ser exterminada a través de una peste selectiva, que eliminaría todo lo que no sirve al planeta, entre ellos, los humanos.



Don Carmen es un hombre mayor, capaz de manejar dimensiones y su conocimiento podría perderse, de no conseguir el apoyo para realizar su misión. Mientras los capitalistas que controlan la economía mundial y acumulan billones y billones de dólares, sin importarles los derechos de la humanidad, la conservación y restauración del planeta, creando guerras contra países o invadiendo a los más pobres por sus riquezas naturales, saqueando sin control y destruyendo a la humanidad con ello, quizás estemos destinados a perecer por segunda ocasión, tal vez, para siempre.   

KASHI & LEIDA



Kashi, se levanta del piso sobre el que duerme, una alfombra vieja es su cama.



Leida se despierta sobre su amplia cama con dinteles de oro y sábanas de seda.




Kashi mira a su lado a sus dos hermanos pequeños que aún duermen.

Leida toma una campana de oro que está sobre la mesa al lado de su cama y la hace sonar

Kashi se acerca a la vieja estufa buscando algo de comida…no hay nada

Leida pide el desayuno a su chef particular.

Kashi sale a la calle, pide dinero a los turistas que encuentra para comprar comida.

Leida se baña y escoge en una enorme habitación llena de ropa nueva y cientos de zapatos lo que usará este día.




Kashi deambula por las calles hasta conseguir algo para comer, usa la misma ropa desde hace varios días.

Leida llama a su chofer que la llevará a un exclusivo colegio particular.




El padre de Kashi gana tan poco dinero que no es suficiente para alimentar a su familia cincuenta rupias.

El padre de Leida es un empresario y posee una fortuna de seis billones de dólares.

Kashi juega en la calle con sus hermanos y vecinos fútbol soccer con una botella de plástico.



Leida juega con su muñeca Barbie y le pone su collar de diamantes valuado en trescientos mil quinientos dólares.




El día del cumpleaños  número diez de Kashi, sus padres lo venden como esclavo para trabajar en los talleres de costura de una gran ciudad.

El día del cumpleaños número seis de Leida, sus padres le regalan una casa de doce mil dólares.




Kashi trabaja de diez de la mañana a nueve de la noche todos los días en un taller clandestino ubicado en un sótano.



Leida va a la escuela, toma clases particulares de música, practica deportes, va de compras, juega.

Kashi elabora bordados para ropa de marcas costosas y exclusivas en occidente y europa.




Leida va de paseo en el nuevo coche deportivo recién comprado para ella por su padre.

Kashi enferma por la escasa e insalubre comida que le proporcionan una vez al día.

Leida juega con una exótica mascota en el enorme jardín de la mansión en que vive.

Kashi trata de escapar de su dueño durante la noche, lo encuentran y le dan una brutal paliza.




Leida celebra una fiesta con sus amigos en el más lujoso hotel.
Después de dos años, 

Kashi es rescatado del taller prisión, junto con otros cuarenta niños.



Leida se prepara para un viaje con sus padres a varios países del mundo.

Kashi vuelve a su casi destruida casa por la última inundación, sólo les queda una habitación con techo.

Leida es la heredera del empresario que compra a muy bajo costo los productos a los esclavistas de niños en uno los países más pobres del mundo.

Kashi, tal vez, vuelva a ser atrapado por la red de esclavistas al no tener sus padres, opciones para ganar suficiente dinero para comprar comida a sus hijos.